Hay quien cree fervientemente en los amuletos y hay quien, en el extremo opuesto, apuesta más por las casualidades. A veces, incluso, ambas están relacionadas. La madre de Lewis Hamilton pisa un circuito y transforma a su hijo: le otorga una motivación especial o un par de décimas por vuelta. Quién sabe. Al heptacampeón le faltó ritmo en Miami pero voló en Canadá, uno de sus circuitos favoritos, para ser segundo. Pasó a Max Verstappen y dejó muy atrás a Charles Leclerc, por medio minuto. Que se note con su undécimo podio en Montreal y su mejor resultado con Ferrari que es uno de sus lugares fetiches en Fórmula 1.
Hamilton tiene que tener alineado todo su entorno a su alrededor para rendir. Él es así. Guste o no. Especial y diferente al resto. Todo debe estar cuidadosamente mimado y a su antojo para funcionar con precisión y eficiencia. Un detalle que puede parecer simple como es la visita de su madre, Carmen Larbalestier, a un trazado, a él le cambia. Ya estuvo presente, por cierto en China este año cuando sumó su otro podio del curso, y en Silverstone hace dos años cuando rompió aquella eterna sequía en Mercedes de tres años sin victorias.
Hamilton tuvo un momento emotivo al hablar de su madre en la rueda de prensa de la FIA tras su podio en Canadá. Fue un apoyo incondicional durante aquellos días: “Ha sido un gran fin de semana. Tengo un apartamento aquí y mi madre se ha quedado conmigo. Cada noche cenábamos, veíamos una peli o simplemente hablábamos. Ha sido increíble, claramente una señal de buena suerte. La tengo que llevar a cada fin de semana, es mi amuleto de la suerte». Le insistieron por su madre en sala de prensa.
En línea con su ingeniero
Para el piloto de Ferrari, fue el combo perfecto la ciudad de Montreal y la buena compañía: «Ella ya ha estado aquí antes, así que no es su primera carrera aquí, pero realmente no pudo ver mucho de la ciudad. Atravesamos el tráfico, llegamos al hotel, y creo que anoche ella salió a caminar y la calle estaba a tope, tanta gente disfrutando. Montreal nunca deja de sorprendernos cada año, la ciudad rebosa energía, la gente parece pasarlo de maravilla, tiene restaurantes fantásticos. La gente es muy amable en Canadá. Quiero decir, tengo muchísimos amigos canadienses en mi vida. No sé cómo aparecen. No sé cómo terminé con tantos amigos canadienses, pero algunos de mis mejores amigos son canadienses y son gente buena y decente. Y creo que con el clima y la pista, esta pequeña isla a la que podemos venir, es probablemente mi favorita, aparte de mi Gran Premio de Gran Bretaña, por supuesto, mi Gran Premio de casa. Pero esta es probablemente mi favorita del año. Y es un poco corta, pero es genial haber tenido dos carreras aquí este fin de semana»
No todo es la compañía de su madre para explicar por qué el británico fue rápido. ¿Qué ha cambiado en Hamilton? «La preparación previa. Elegí una configuración diferente este fin de semana simplemente descifrando los datos, trabajando muy bien con mi ingeniero. Es absolutamente increíble y realmente me encanta trabajar con él. Y mi número dos hizo un trabajo fantástico este fin de semana y me ayudó a sacar más rendimiento del coche, llegando a un lugar mucho más agradable. Y finalmente pude atacar todas las curvas. Y como dije, hay muchos cambios que he tenido que pedir, y Fred ha sido súper solidario y también moviendo montañas para que me sienta cómodo». Todo en orden alrededor de Hamilton, hasta con su ingeniero, no como el año pasado. Y cuando todo se alinea, él va rápido.









