Que el asfalto de Mónaco se rompiera fue de lo más llamativo del fin de semana. No dejó en muy buen lugar al organizador esa imagen que se enseñó más bien poco del suelo visiblemente dañado. Para más inri, esa zona agujereada pasando la curva de la Rascasse, estaba en medio de la trazada por donde pasaban los monoplazas. Lance Stroll y Charles Leclerc se fueron contra el muro en la siguiente curva tras haber pasado por ahí aunque parece que el asfalto maltrecho no fue responsable directo. Ya lo había avisado por radio bien pronto en carrera Checo Pérez y nadie le hizo caso.
A Pedro De la Rosa, tras la carrera, se le preguntó por la decisión de dirección de carrera de sacar bandera roja y detener la prueba después de que el coche de seguridad hubiera dado ya varias vueltas. Dirección de carrera decidió que era lo más apropiado y seguro: «Es una buena pregunta. Primero de todo, pensé que la decisión del director de carrera para poner bandera roja fue genial, fue muy sensible por su parte porque había algo que estaba pasando con el asfalto, con los dos coches (Stroll y Leclerc) cruzando exactamente en el mismo lugar, valía la pena parar para revisar así que me impresioné con la decisión».
Una historia con Hamilton
«Y luego estas cosas suceden, he estado en carreras durante muchos años, recuerdo en el año 2008 en Canadá, cuando el asfalto se abrió y estábamos en qualy, no había bandera roja, no había nada. La gente seguía empujando en pista, recuerdo hablar con Lewis en un momento… y fue casi un segundo más rápido que el segundo clasificado, en esas condiciones. Y recuerdo que él me dijo que veía que el asfalto se estaba rompiendo y que estaba conduciendo mucho por encima de los pianos porque notaba que tenían más agarre», desvela De la Rosa. En efecto, en aquella qualy Hamilton se llevó la pole por seis décimas de margen respecto al segundo, Robert Kubica.
«No es algo nuevo (que se rompa el asfalto), en la Fórmula E he estado en algunas carreras en las que el asfalto se ha abierto mucho peor que este, pero realmente me gustó la manera en la que el director de carreras gestionó la situación, lo comprobó, y luego lo reemprendió con una salida en parado, que creo que también fue muy bueno. Porque estaba la discusión de resalir en rolling start pero se aseguraron de que todo estaba bien, dejando pasar los coches un par de veces. Así que creo que fue muy bueno, y como he dicho, estas cosas suceden y no deberíamos estar sorprendidos de que pueda suceder de nuevo en el futuro».









