Para comprender qué ha pasado en la industria del automóvil y entender cómo el mercado chino ha logrado irrumpir en el mercado Europeo, es obligatorio hablar de BYD. El gigante chino se atrevió a hacer lo que nadie más se ha atrevido desde su país, invertir como nadie en el mercado europeo, aprovechar las dudas, la incertidumbre de las principales firmas, y los elevados precios del mercado europeo, para apostar por una estrategia y una ofensiva muy agresiva, ofreciendo tecnología como nunca antes se había visto, rendimientos superiores a la competencia de los segmentos donde apostaba, y, sobre todo, con unos precios muy por debajo del mercado. Contaba con algo, eso sí, que le empujó a intentarlo, ser la marca líder en China. El resultado no solo superó las expectativas, ha puesto patas arriba el mercado mundial.
En poco más de dos años, ha pasado de ser un desconocido a cambiar la etiqueta de referente chino en la electrificación, por la de referente mundial. Aunque sigue habiendo quien duda, la mayoría ya conoce la fiabilidad de este gigante asiático, ya le reconoce como uno de los grandes de la industria, y prueba de ello, por ejemplo, es su posible irrupción en el mayor escaparate mundial del automovilismo, la F1.
Y ahora, BYD quiere asestar un nuevo golpe al mercado, quiere ampliar su alcance, y para ello, acaba de presentar el nuevo Dolphin G DM-i, un utilitario de 4,16 metros de largo, que combina movilidad eléctrica con la capacidad de poder recorrer grandes distancias, sin tener que depender en exclusiva de los puntos de carga.
Nuevo BYD Dolphin G DM-i
BYD ha dado un giro a su política de 100% eléctricos, entrando de lleno en el mercado de los híbridos, casi inédito en la marca china en Europa, apostando por un mercado que, a día de hoy, es el que manda, el más elegido para el gran público. El nuevo Dolphin G DM-I entra de lleno en el segmento B, se pone a competir con los modelos más populares del mercado. Pero, para empezar, es de los pocos utilitarios híbridos enchufables.
El vehículo monta un motor de gasolina y se combina con uno eléctrico delantero. Eso sí, la idea es priorizar la movilidad eléctrica, sobre todo en recorridos urbanos, en el día a día, cuando se presupone que más se usa el vehículo y lo que va a permitir que haya el mayor ahorro en combustible. En este sentido, la autonomía homologada es de 90 km, debería ser suficiente para cubrir los trayectos diarios sin gastar gasolina.
Pero la gran diferencia llega con la autonomía total, de más de 1.000 km. El sistema híbrido inteligente de BYD entra en juego cuando los trayectos son más largos, como pudieran ser los viajes. Gracias a una gestión conjunta, permite esta enorme autonomía, lo que, por tanto, elimina por completo una de la mayores de preocupaciones de este tipo de vehículos, la propia ansiedad que producen las bajas generalizadas de autonomía de este tipo de vehículos.
Etiqueta CERO de la DGT
Además, este sistema permite poder obtener la etiqueta CERO emisiones de la DGT, la más beneficiosa en estos momentos, y eso supone una serie de ventajas fiscales, además de superar cualquier normativa o restricción circulatoria dentro de las ciudades. Además, ofrece ventajas en las zonas de aparcamiento regulado de los principales núcleos urbanos.
La estrategia de BYD con este modelo, es la misma de otras firmas, atraer a un público que por diferentes motivos, no quieren dar el salto a la electrificación 100%, pero que quieren aprovecharse de las ventajas de contar con un sistema eléctrico que les permita ahorrar mucho dinero en combustible y, al mismo tiempo, contribuir a reducir las emisiones. La diferencia respecto a otras firmas, es lo que ofrecen y a qué precio.
Un modelo para Europa
El Dolphin G DM-I tiene previsto llegar a los concesionarios a finales de este mismo mes de junio, y es el primer vehículo desarrollado por la marca exclusivamente para el mercado internacional, sobre todo pensado para Europa. Nada tiene que ver con otros modelos, preparados para el mercado chino y luego adaptados.
De esta forma, BYD añade una nueva estrategia a su política en Europa, y entra en un segmento y en una tecnología que, hasta ahora, no había accedido. Cada movimiento de BYD pone en alerta a las principales firmas, y este, no podía ser una excepción. Entra en un segmento clave y en una motorización clave, y, por el momento, todo lo que toca, lo hace suyo. Veremos cómo responde el público ante un nuevo vehículo del gigante chino, el primero construido exclusivamente para el mercado internacional, un movimiento que puede suponer un nuevo golpe a una industria que está viviendo el momento de cambio más importante de su historia.









