Fernando Alonso tiene este fin de semana una de las pocas oportunidades de poder dar una alegría a su equipo y también a Honda. Y no porque haya mejoras en el coche ni nada nuevo que haga que el AMR26 pueda estar más arriba de lo demostrado hasta el momento, es porque el GP de Mónaco, el más lento de la temporada, el más desafiante para los pilotos, supone una oportunidad idónea para que el piloto español despliegue la magia que tantas veces de mostrado. Pero eso sí, para hacer magia, va a necesitar que su equipo y Honda hagan un buen trabajo, porque los milagros, incluso para Fernando Alonso tienen un límite.
La realidad de Aston Martin
Aston Martin ya ha anunciado que no gastará ni un euro en mejorar hasta que tenga un motor que le permita llevar a cabo un desarrollo efectivo del chasis, y todo eso no va a pasar hasta que el ADUO permita incorporar la nueva unidad de potencia, y para eso, queda todavía bastante, las mejores previsiones, para mitad o la última carrera de julio, pero es poco realista poder que lo puedan tener listo en tan poco tiempo visto dónde están ahora.
Al menos, desde Honda, con lo que hay, han logrado reducir los problemas de vibraciones, lo que ha permitido liberar mas potencia, y sumado a los cambios de Aston Martin en la caja de cambios, y en la configuración del AMR26, se ha reducido ligeramente una brecha que sigue siendo muy amplia. Todo ello, al mismo tiempo, también contribuye a que los pilotos se sientan más seguros al volante, lo que les permite arriesgar más, y por tanto, ir más al límite y ganar así alguna que otra décimas respecto al inicio de temporada. Digamos que, dentro del desastre, están logrando sacar el máximo rendimiento antes de que cambie todo.
Una oportunidad en Mónaco
Mónaco supone una buena oportunidad para Fernando Alonso, pero no deja de ser un reto para el equipo y para Honda. En cuanto al piloto, ya ha demostrado durante muchos años su capacidad para ir más al límite que nadie, y en circuito donde no se puede desplegar toda la potencia del motor, hace que la influencia del piloto sea más determinante que nunca. El problema del asturiano es que, para lograr acabar en una buena posición el domingo, necesita hacer una buena clasificación el sábado.
Casi todo el mundo da por hecho que logrará clasificar por encima de las prestaciones del coche, la cosa es saber cuánto más. Y otra de las cosas con las que no puede contar, es con la salida, el único punto fuerte del AMR26 este año, sin ir más lejos, en Canadá llegó a recuperar 9 posiciones nada más ponerse en verde el semáforo. En Mónaco, dado lo estrecho que es y la cercanía de la primera curva, como mucho, en circunstancias normales, ganar más de una posición parece imposible. Pero para que puede hacer todo esto, para que pueda, incluso meterse en la lucha por los puntos, necesita que el equipo haga un buen trabajo.
Honda y el reto den Montecarlo
Porque la unidad de potencia de Honda es la que es, y más allá de los problemas de potencia, de las vibraciones que parecen estar superadas, en Mónaco, la configuración del motor es clave. Al haber curvas tan lentas, y poca velocidad punta, la configuración en cuanto a la refrigeración del motor es clave, y en eso, sufren Aston Martin.
Shintaro Orihara, director general de pista e ingeniero jefe de Honda, reconoce que han realizado numerosas pruebas para preparar el terreno y ser lo más efectivo posible.
“El Circuito de Mónaco es muy singular, y nuestras unidades de potencia requieren una preparación específica para adaptarse a las condiciones. Hemos llevado a cabo sesiones específicas de driver-in-loop (el simulador con piloto) en el AMR Technology Campus para optimizar nuestra configuración de gestión de energía».
«En cuanto a la refrigeración, los tramos a baja velocidad de Mónaco lo hacen complicado. Tenemos que encontrar una buena configuración de refrigeración, trabajando en estrecha colaboración con Aston Martin para lograrlo en la unidad de potencia tanto en aire limpio como en tráfico denso, algo habitual aquí».
«Este fin de semana tenemos tres horas de entrenamientos, por lo que es fundamental optimizar la gestión de la energía y el uso de la pista a lo largo de las mismas. Obtener los comentarios de los pilotos durante ese tiempo también será primordial, ya que la gestión de la energía tiene un impacto significativo en la manejabilidad. Mónaco tiene muchas curvas a baja velocidad, por lo que es fundamental maximizar la manejabilidad para darles la máxima confianza. Aquí podemos ganar tiempo por vuelta gracias a la manejabilidad».
Aston Martin tiene una oportunidad de llevarse una pequeña alegría en este terrible inicio de temporada, toda la esperanza está depositada en Fernando Alonso, en su magia, pero para hacer magia, va a necesitar que su equipo y Honda hagan un trabajo perfecto. El resto, está más que capacitado para hacerlo él solo.









