El Skoda Octavia es uno de esos productos redondos que solo pueden convencer a quienes aún se resisten a arrodillarse ante la moda SUV. Ser una de las últimas berlinas tradicionales a precio generalista en el mercado tiene su precio. Las ventas se resienten y ahora Skoda podría darle un impulso más antes del final de su vida comercial. Y todo gracias al nuevo motor híbrido de Volkswagen.
Planes a futuro: un Skoda Octavia híbrido e híbrido enchufable
Según ha confirmado el jefe técnico de Skoda, Johannes Neft, al medio especializado Autocar, el Skoda Octavia contará con soluciones híbridas convencionales e híbridas enchufables. Según estas declaraciones, o bien la generación actual sumaría aún más versiones para ser más competitiva en el mercado europeo o se espera que su sustituto reciba estos motores a su llegada al mercado.
La veteranía del actual Skoda Octavia podría empujar a la firma checa a reservar las novedades para un próximo modelo. Por el contrario, cabe la posibilidad de que quisieran aprovechar la plataforma actual para un último tirón en ventas previo a su renovación. La cuarta generación data del año 2020, el mismo año de lanzamiento del Seat Leon actual. Según los planes de Seat, el León recibirá dicha mecánica híbrida en 2028.
Para completar el puzzle, el compacto español, el VW Golf y el T-Roc comparten con la berlina de Skoda la plataforma MQB. Esto demuestra que si los primeros son capaces de montar un sistema HEV y su comercialización es viable, la del Octavia Hybrid probablemente también. Además, no sería descabellado pensar que el Octavia podría seguir una estrategia comercial similar a la del León. Con una vida prolongada casi hasta alcanzar la década, el checo tendría una gama a la última. A falta sólo de una versión 100% eléctrica, todo permitiría «mantener a raya» los costes.
Así es el nuevo sistema híbrido (HEV) de Volkswagen
Volkswagen ya ha confirmado sus primeros pasos con el nuevo HEV. Los sistemas híbridos estarán disponibles primero para el Golf y el T-Roc. Desarrollados sobre la base del 1.5 TSI evo2 de gasolina, suma una batería eléctrica de 1,6 kWh de capacidad y un motor eléctrico secundario. Llegará con dos niveles de potencia: de 136 y 170 CV. La gestión del cambio pasaría a «manos» de una caja automática DSG de doble embrague y 7 velocidades, ya conocida en el grupo alemán.
El funcionamiento sería el habitual de un sistema híbrido de 12V. Característico por la asistencia del motor eléctrico a baja velocidad, incluyendo la posibilidad de mover las ruedas de manera independiente. El motor térmico seguiría siendo el propulsor protagonista. Este tomará las riendas a velocidades más elevadas o cuando la demanda de potencia sea mucho mayor. A priori, lograría una reducción notable de consumo de combustible. Además de lucir la codiciada etiqueta ECO en el parabrisas.
El Skoda Octavia iV de regreso a la gama
La marca checa ya aprovechó el sistema híbrido enchufable de Volkswagen en su berlina estrella. El Skoda Octavia iV montó el 1.4 TSI de 204 CV o 245 de potencia desde 2020 hasta 2023. Ambos con una autonomía eléctrica homologada de aproximadamente 60 km. Ahora, han quedado desfasados. Pero hay una solución más sencilla para volver a ser competitivo: que VW quiera a todos los compactos por igual e incluya las últimas mejoras también en la gama del Octavia.
El Octavia fue el único compacto del Grupo Volkswagen que no recibió la versión actualizada 1.5 e-Hybrid. El sistema contaba con mejoras que repercutían en un rendimiento mejorado y una autonomía considerablemente superior. Así, los más capaces entraban en el Top 3 coches PHEV de mayor autonomía del mercado: hasta 132 km con una sola recarga.
Tal y como señala Neft, el Octavia volvería a disponer de una versión híbrida enchufable. Así, el Octavia tendría de nuevo todas las herramientas para entrar entre los familiares super ventas. Por desgracia, también deberá afrontar un par de problemas de dificil solución. Primero, que no es un SUV y segundo, que el mercado parece no querer otra cosa.













