BYD sigue moviendo ficha viendo el auge de las marcar chinas en Europa, y de la competencia en general. Después de haber logrado un éxito sin precedentes en los últimos tres años, ahora no es momento de detenerse, y por eso, preparan una renovación a fondo del Dolphin Surf, el Seagull en China, y no se trata de un simple lavado de cara, hay cambios importantes. Comenzando por el tamaño, aumenta hasta los 4,20 metros de largo, y en su interior, introduce una pantalla gigante y una consola de dos niveles. Y de lo que no se ve, el motor eléctrico ahora alcanza los 127 CV de potencia. Esta renovación, como hemos dicho, tiene que ver con la amenaza de la competencia, concretamente, con el Geely EX2 y el Leapmotor B03X, dos competidores que ya eran duros en el país de origen y que empiezan a serlo también en Europa.
Los cambios del Dolphin Surf
El salpicadero del nuevo Dolphin Surf es mucho más limpio, aunque conserva ciertos elementos del modelo que aún se comercializa. Se inclina ligeramente la consola central y se divide en dos niveles, con más espacio en el inferior para los objetos más grande, siendo un acierto para este tipo de vehículos que siempre suelen tener un espacio reducido en líneas generales. Es tan amplio, que cabe alguna bolsa o bolso que, en otros modelos del mismo segmento se suele colocar en los pies del asiento del copiloto o en los pies de las plazas traseras.
Y en la parte superior, la nueva pantalla central es mucho más grandes, el salto es notable y cambia por completo como se percibe el interior y el propio salpicadero al sentarse dentro. No todo es digital, debajo de la ventilación sigue habiendo botones físicos, más cómodos e intuitivos que los digitales, para funciones básicas de primera necesidad que permiten no quitar la mirada de lo que realmente importa, la carretera. Lo que desaparece es el cuadro de instrumento independiente frente al conductor, así que todo ahora, se concentra en la pantalla central.
También cambia el volante, ahora con mandos de forma más angulosa, y en cuanto al habitáculo, se mantienen los tonos azules marinos del modelo actual, aunque suma ciertos detalles rojo en los laterales de los asientos, lo que le da un toque más deportivo a un vehículo que está confeccionado para moverse ágilmente por la ciudad, no precisamente para presumir de prestaciones.
Tamaño, potencia y autonomía
El vehículo, además de los 4,20 metros de largo mencionados, ahora mide 1,81 de ancho y 1,57 de alto, y la distancia entre ejes también aumenta a los 2,65 metros. Con estas dimensiones, se queda a las puertas del segmento de los utilitarios que conocemos, más que de los pequeños urbanos, segmento en el que ha competido hasta la fecha, por tanto, es un pequeño salto de categoría que no es solo una cuestión de centímetros. Dicho crecimiento también afecta al peso, lógicamente, alcanzando entre los 1.180 y los 1.255 kilogramos dependiendo de la versión. También lleva neumáticos algo más grandes, 205/60 R16.
Otra de las mejoras tiene que ver con el motor eléctrico, el salto en este sentido, es importante, alcanzando los 95 kW, 127 CV, 54 más que el modelo que todavía está en los concesionarios. Este cambio no es simplemente para poder decir que ofrece mejores prestaciones, la evolución del mercado está obligando a las firmas a dar un paso más en este sentido para no quedarse atrás respecto a la competencia, y es también necesario para mover con la misma agilidad ese aumento de tamaño y de peso en la ciudad.
La plataforma sigue siendo la de 400 voltios, y la tecnología Flash Charging de carga ultrarrápida de BYD, a no ser que haya cambio de última hora, no se incorporará. Siguen montando baterías de 30 y 38,8 kWh, con autonomías de hasta 305 y 405 kilómetros, eso sí, según el ciclo chino.
Lo que queda por saber de BYD
Queda por esperar que llegue la variante anunciada por la propia firma, una que va a superar los 500 km, una autonomía que empieza a llegar a los coches más populares y que parecía estar reservada para vehículos con más prestaciones. Por tanto, si llega esta, y se cumplen las expectativas con las baterías actuales, el Dolphin Surf no tendrá nada que envidiar a la autonomía de coches eléctricos que, supuestamente, están por encima en cuanto a tamaño, prestaciones y precio.
Lo que no se ha confirmado todavía es si se van a mantener las versiones con batería refrigerada por aire, las que se comercializan en China dejando el coche con el precio más bajo. Tampoco se sabe si el modelo europeo contará con tecnologías de asistencia a la conducción más avanzada como LIDAR, que sí están presenten en algunas versiones chinas en versiones que hasta hace poco no la llevaban.
BYD ha logrado colocarse entre las marcas más importantes de los últimos años, pero la competencia crece y toca dar un paso al frente. El Dolphin Surf es la prueba de que, efectivamente, van a seguir empujando para mantenerse como la marca china más importante, y una de las más destacadas del mundo.









