Subaru ha decidido que ya es hora de plantar cara a los gigantes del segmento C-SUV. Y lo hace con un nombre que promete aventura: Uncharted. No, no es la banda sonora de un videojuego, sino el nuevo SUV eléctrico de la marca japonesa, que llega pisando fuerte y con un argumento tan sencillo como contundente: es más barato que el BYD Atto 3, tiene más autonomía y es el hermano gemelo del Toyota C-HR+.
Porque el Uncharted no es un coche cualquiera. Comparte plataforma, tecnología y buena parte de sus entrañas con el exitoso Toyota C-HR+, pero con un precio que lo convierte en una alternativa muy seria. Parte de los 33.500 euros sin ayudas, una cifra que se queda en solo 26.525 euros si aplicamos los descuentos del Plan Auto+, los CAEs y la deducción del IRPF. Un precio que deja en evidencia a su rival chino, el BYD Atto 3, cuyo precio de partida ronda los 45.000 euros. Es decir, por unos 8.000 euros menos, te llevas a casa un SUV eléctrico con la fiabilidad de una marca japonesa y una autonomía que supera los 580 kilómetros en su versión más eficiente.
Pero el Uncharted no es solo un clon barato del C-HR+. Subaru ha querido dejar su huella en el coche. El frontal, con su firma lumínica de seis módulos que recuerdan a las estrellas del logo de la marca, es completamente diferente. La suspensión y la dirección han sido recalibradas, y la versión tope de gama, con 343 caballos y tracción total, incorpora el sistema X-Mode con control de descenso, una herencia directa de los todoterrenos más aventureros de la marca. No es solo una cuestión de precio. Es una cuestión de identidad. El Uncharted no es un Toyota disfrazado; es un Subaru con alma propia, listo para plantar cara a la competencia china y demostrar que la tradición japonesa de fiabilidad y calidad también tiene un lugar en la era eléctrica. La guerra de los SUV compactos acaba de ganar un nuevo y fascinante contendiente.
El precio, el arma secreta de Subaru
La verdadera baza del Subaru Uncharted está en su etiqueta, un golpe directo sobre la mesa que lo deja en una posición envidiable frente a la competencia. En su versión de acceso Active, este modelo arranca en unos competitivos 33.500 € que, si aprovechas al máximo el Plan Auto+, los CAEs y la deducción del IRPF, se desploman hasta unos atractivos 26.525 €.
Esta agresiva estrategia comercial lo convierte en un auténtico dolor de cabeza para sus rivales más directos. Por un lado está el BYD Atto 3, el japonés le saca los colores al gigante chino (45.400 €) con una diferencia a su favor que ronda los 8.000 euros. Por otro lado, el Toyota C-HR+. También logra batir el precio de salida de su «hermano» de grupo, que arranca en los 35.375 €.
Eso sí, hay un pequeño matiz importante: Toyota solo comercializa su modelo con la batería grande de serie. Si igualamos las fuerzas mecánicas y ponemos a ambos en igualdad de condiciones, la balanza económica se invierte y el Subaru pasa a ser la opción más costosa.
Tres formas de entender el asfalto (y el barro)
La gama del Subaru Uncharted se divide en tres sabores muy bien definidos, pensados para adaptarse al ritmo de vida de cada conductor. Todo arranca con el acabado Active por 33.500 €, una opción ideal para el día a día que monta una batería de 57,7 kWh, rinde 169 CV a las ruedas delanteras y estira su autonomía hasta unos notables 451 km. Si necesitas viajar sin mirar el indicador de carga, el salto lógico es el Field (37.500 €); aquí la batería crece hasta los 77 kWh para rozar los 588 km de libertad, elevando la potencia a unos alegres 227 CV. Pero si lo tuyo es la aventura pura, el rey de la familia es el Touring AWD (42.500 €): sacrifica algo de rango (490 km) a cambio de tracción total y unos salvajes 343 CV listos para devorar cualquier terreno.
Por fuera, el Uncharted saca pecho con una mirada inconfundible: su firma lumínica estrena seis módulos LED que rinden homenaje a las estrellas del logotipo de Subaru. Además, sus generosos 21,1 cm de altura libre al suelo y sus llantas de 18 o 20 pulgadas dejan claro que no le teme a los caminos complicados. En el habitáculo mandan la tecnología y el sentido común; una enorme pantalla central de 14 pulgadas comparte protagonismo con el cuadro digital, pero la marca ha mantenido los botones físicos de toda la vida para el climatizador, algo que se agradece enormemente en marcha para no desviar la vista de la carretera. ¿Y a la hora de pasar por el enchufe? El coche admite hasta 150 kW en carga rápida, lo que significa que puedes recuperar del 10% al 80% de la energía en apenas media hora, justo lo que tardas en estirar las piernas y tomarte un café.
Aunque comparte base con su «primo» de Toyota, este modelo es un Subaru de pura cepa. Para distanciarse y ofrecer un comportamiento mucho más dinámico, los ingenieros han recalibrado por completo tanto la dirección como la suspensión. El frontal y la zaga estrenan un lenguaje de diseño exclusivo, pero el verdadero as en la manga se llama X-Mode. Este reputado sistema electrónico de la casa, equipado con control de tracción adaptativo Grip Control, convierte al Uncharted en un auténtico todoterreno capaz de traccionar con una soltura envidiable sobre nieve, barro o arena fina.









