BMW ha puesto precio en España al nuevo X5 híbrido enchufable, de quinta generación, con dos versiones: el 50e xDrive, de 489 CV, 700 Nm y 106 km eléctricos WLTP, desde 106.150 euros, y el M60e xDrive, de 612 CV, 800 Nm, 4,2 segundos de 0 a 100 y 99 km eléctricos, desde 121.650. Las dos llevan un seis cilindros en línea de 3,0 litros, un motor eléctrico integrado en la caja automática de ocho marchas, tracción integral xDrive y etiqueta CERO, y las entregas empiezan a principios de 2027.
BMW X5 y su mecánica híbrida
Los dos X5 enchufables comparten esquema: el B58, el seis cilindros turbo de 3,0 litros de BMW, ligeramente revisado, con un motor eléctrico de unos 194 hp, 145 kW, integrado en la caja automática de ocho velocidades, y una batería NMC de 29,5 kWh brutos, 26,5 útiles. El 50e es esencialmente una continuación de la mecánica anterior, con un turbocompresor nuevo y una puesta a punto más suave, y rinde 489 CV, 360 kW, y 700 Nm, con 4,8 segundos de 0 a 100 km/h y 106 km de autonomía eléctrica. El M60e sube a 612 CV, 450 kW, y 800 Nm, con 4,2 segundos de 0 a 100 y 99 km eléctricos, es decir, 7 km menos, el precio de la potencia extra. Y pesa unos 185 kg menos que el iX5 eléctrico, el X5 de baterías de 141 kWh.
Con el M60e, BMW cubre el hueco hasta que llegue un X5 M, y en 2027 se espera una versión de ocho cilindros, probablemente con la denominación M60. La nueva generación, además, deja de ofrecer la tercera fila de asientos, y es un coche de dos filas.
Precio y llegada para marzo del 2027
El 50e xDrive cuesta 106.150 euros en España, y el M60e xDrive, 121.650, 15.500 euros más, una diferencia que paga 123 CV y 100 Nm más y el acabado deportivo de la versión M. En Alemania, los precios son de 102.800 y de 125.000 euros, de modo que el 50e cuesta 3.350 euros más en España, y el M60e, 3.350 menos, con una simetría que coincide con la que da la tarifa. El 50e alemán cuesta lo mismo que el iX5 60 xDrive eléctrico, 102.800 euros, un precio con el que BMW ofrece al cliente elegir entre enchufable y eléctrico sin diferencia de tarifa.
El X5 de combustión sale a la venta antes, el 28 de noviembre, con la versión 40 xDrive de gasolina de 400 CV y la 40d diésel de 313 CV, y los enchufables y el iX5, el 6 de marzo de 2027. La producción, que empezó en agosto, es de la planta de Spartanburg, en Carolina del Sur, donde se hace el X5 desde su presentación en 1999, y de Shenyang, en China, para la versión de batalla larga.
Equipamiento de serie
El equipamiento es muy completo en las dos versiones. Hay llantas de aleación de 21 pulgadas, faros LED, techo solar panorámico, barras longitudinales, BMW 3D Head-Up Display, BMW Panoramic Vision, una pantalla táctil de 14,9 pulgadas con navegador, Android Auto y Apple CarPlay, cargador inalámbrico, un equipo de sonido Hi-Fi Professional DSP, acceso y arranque sin llave, luz ambiental, asientos delanteros deportivos con ajustes eléctricos, calefacción y memoria, volante calefactable, portón eléctrico de apertura manos libres, control de crucero adaptativo, asistente de mantenimiento de velocidad y de trayectoria, Parking Assistant Plus, sensores delanteros y traseros, cámara trasera, alerta de cambio de carril, aviso de tráfico cruzado trasero y e-Call.
La gama de acabados es Base, M Sport, M Sport Pro y BMW M, y el Motorway & City Assistant, un sistema de conducción con las manos libres y asistencia en cruces y semáforos, llegará como opción a Alemania a principios de 2027 y después al resto de Europa.
Con 106.150 euros por un 50e, el X5 supera con claridad los 100.000 euros, un listón al que los enchufables de gama alta ya no sorprenden, pero que sitúa al X5 en el terreno de coches más caros. Quien necesite un SUV grande con muchos kilómetros diarios en eléctrico, y no quiera renunciar a un motor térmico, tiene aquí su opción.
BMW apuesta fuerte con los nuevos X5, pero está atento al mercado, sobre todo a las opciones que llegan desde China. El poder de la marca del grupo bávaro sigue siendo muy potente en el mundo del automóvil, esa distinción le permite mantenerse como uno de los referentes de la movilidad mundial, pero sabe que la tendencia es que el consumidor, poco a poco, va aceptando otras propuestas, especialmente las que llegan desde China. Desde BMW buscan ofrecer más al menor coste posible para el cliente, pero es imposible, en ese sentido, competir con el gigante asiático. Aun así, el sello BMW aún tiene mucho que decir en el mercado.









