El Nissan Kait es un vehículo, un SUV, que tendría mucho sentido en Europa, sin embargo, la firma nipona lo vende en Brasil, donde lo fabrica, y en México, y por el momento, no parece que tenga intención de importarlo a Europa. Sorprende porque hay otro modelo, en cierta forma parecido, que sí está confirmado con tecnología e-Power, el Kicks. Sorprende precisamente porque es un modelo con una filosofía similar al Dacia Sandero Stepway que tanto éxito ha tenido aquí en España.
Nissan y un Kicks de 2016 con otro nombre
El Kait sustituye al Kicks Play, que es la versión básica de la generación anterior del Kicks, un crossover que se puso a la venta en el año 2016 en Brasil. El vehículo no parte de cero, de hecho, comparte plataforma con el Kicks, una decisión que tiene lógica ya que estamos hablando de uno de los modelos más vendidos de la región.
Eso sí, el diseño se ha actualizado profundamente, no es un simple lavado de cara, al igual que la suspensión y dirección. También cuenta con tecnología de última generación, y en la práctica, supone la segunda puesta al día del modelo, estrenada el pasado mes de diciembre como Kait.
El vehículo dentro del complejo situado en Resende, en Río de Janeiro, y trabaja tras una inversión en la planta de 540 millones de dólares, 2.800 millones de reales. El vehículo se importa a más de 20 países, y el Kait es el segundo SUV que Nissan fabrica en esta planta. Se presentó como la alternativa barata y sencilla del Juke, un clásico de la marca nipona que, sin embargo, no se comercializa en todos los mercados de la región. Además, en México y Canadá el Kicks anterior seguía comercializándose desde el mes de agosto de 2024, llamado Kicks Play, y lo hacía junto al nuevo Kicks.
Y en cuento a la mecánica, Nissan sí está dispuesta a modificaciones, y eso ha quedado demostrado en Tailandia y Filipinas, porque se vende como Kicks e-Power, fabricado en Samut Prakan, con un tres cilindros 1.2 que funciona solo como generador, el mismo principio que usa el Qashqai e-Power europeo. Es decir, la carrocería ya existe con una mecánica electrificada, aunque no para el mercado europeo.
4,30 metros, 122 CV y unos 19.000 euros en Brasil
El Kait mide 4,30 metros de largo, 1,76 de ancho y 1,61 de alto, con una distancia entre ejes de 2,62 metros. Cuenta con un maletero de 432 litros. En cuento a la mecánica, ofrece 1.6 de cuatro cilindros atmosférico, con 113 CV y está confeccionado para poder funcionar con etanol en Brasil, y con 122 CV y 155 Nm de par en México, asociado a una caja CVT.
En Brasil el precio de salida está en 117.990 reales, unos 19.090 euros al cambio, es más barato que el Duster de la pasada generación, pero también está más caro que el Renault Kardian, que es una especie de Sandero Stepway para Latinoamérica.
En México está situado entre el Magnite, importado de India, y el Kicks de nueva generación cuenta con tres acabados, Advance, Exclusive y Platinum, y llegó con el modelo 2027 a principios de julio de 2026. El Advance, el modelo de acceso, está equipado con llantas de aleación de 16 pulgadas, pantalla táctil de 8 pulgadas, cámara trasera y seis airbags, y los acabados superiores suman aire acondicionado automático y asientos delanteros forrados en piel sintética. El motor es el HR16DE, un bloque veterano que ya montaban otros Nissan, y que es de origen mexicano.
Por qué encajaría en España, y por qué no va a venir
De cada tres Sandero que Dacia logra vender, dos son el acabado Stepway, una fórmula un escalón por debajo de los modelos que Nissan comercializa en Europa. Un todocamino, un SUV de gasolina donde lo más importante sea el precio, base del éxito de la marca rumana. Es en ese mercado donde encaja el Kait, por debajo del Kicks que sí está confirmado para el mercado europeo, de hecho, se habla de él como el sustituto del mítico Juke. Tendrá un precio por encima de 20.000 euros, su tamaño será similar, por ejemplo, al MG ZS o al BYD Atto 2, formando todos ellos parte del segmento B.
Uno de los obstáculos está directamente en la mecánica y en la normativa ambiental en Europa. Porque el motor 1.6 atmosférico de cuatro cilindros con el que se mueve en México y Brasil no cumple con las emisiones de nuestro continente. Y electrificarlo elevaría el precio, precisamente lo contrario a la filosofía del Kait.
El Kicks es el ejemplo de que puede hacerlo, pero el precio estimado está entre los 20.000 y los 25.000 euros, y por encima ya está el Qashqai, unos 27.600 euros, que, además, está en el top 10 de los coches más vendidos de España.
De ahí que Nissan se decante por la decisión de no traerlo a Europa, meter otro SUV por debajo sería una decisión comercial, no técnica, que podría no salir tan bien como cabría esperar.









