General Motors ha vuelto a confirmar el lanzamiento de un sistema de conducción donde la persona al volante podrá apartar los ojos de la carretera. Lo hará en el Cadillac Escalade IQ y se ha confirmado en la celebración del GM Forward el pasado 21 de octubre en Nueva York. Será en 2028, toca esperar para este sistema que apunta a nivel 3 y que se podría activar solo pulsando un botón, y sin que haya que activar la velocidad de crucero, como ocurre ahora en el Super Cruise.
Primero estará disponible para poder usarse en autopistas, y después, el objetivo será que el coche pueda circular solo, incluso sin nadie que supervise al volante el vehículo. Eso último no tiene fecha, pero será después del sistema Cadillac Lyriq, un asistente OnStar con inteligencia artificial fechado para 2027.
El sistema GM para conducción autónoma
Ha pasado un año desde que GM anunciara este sistema que permite no mirar a la carretera durante la conducción, en el Escalade IQ, coche que se lanzará, si se cumplen los plazos, en el año 2028. Lo que ha hecho ahora es dar más detalles. Se apoyará en el asistente de manos libres de GM desde 2017, el Super Cruise. Usará cámaras, radares y Lidar, y va a heredar la tecnología de la división de robotaxis que GM cerró a finales de 2024, llamada Cruise.
En la actualidad, este Super Cruise es un sistema de manos libres, pero no permite apartar la mirada de la carretera, por tanto, el conductor sigue siendo el responsable y debe mantener la mirada al frente en todo momento. La diferencia para este nuevo sistema, como decimos, anunciado para 2028, es técnica, pero también jurídica, donde el que responde es el fabricante.
La idea de introducirlo primero en el Escalade IQ tiene un objetivo comercial, es un coche que se vende poco, sobre todo por la exclusividad, con un precio de 120.000 euros al cambio. Por tanto, el objetivo es atraer a clientes que busquen precisamente eso, exclusividad y que estén dispuestos a pagar por algo único hasta la fecha. Más tarde ya será más accesible, llegará a los todoterrenos y las pickups donde el volumen comercial es más alto. Por último, se beneficiarán los crossovers de tres filas y la cuarta generación de eléctricos.
Un botón para activar el nuevo sistema
No habrá que activar la velocidad de crucero y fijar una velocidad para usar este sistema, al menos, ese es el objetivo declarado por la marca. La idea es que valga con pulsar un botón para activar este nuevo sistema, haciendo que el sistema pase de ser una ayuda a una función independiente para la conducción autónoma. Y se irá activando por fases, primero estará permitido en autopista, pero después, el objetivo es poder extenderlo a cualquier vía, y por último, el más ambicioso, es que el coche tenga capacidad, incluso para poder desplazarse solo, sin pasajeros, pero este último paso es más complejo, como decimos, ya no solo son los retos técnicos, también cambios regulatorios que no dependen de ningún fabricante.
Por tanto, esto no ha hecho más que empezar, comenzar por poder conducir de manera autónoma por la autopista, para que, en el futuro, el vehículo pueda conducirse en cualquier carretera, primero en Estados Unidos, en el resto del mundo, habrá que ver cómo cambia dicho marco regulatorio. En la actualidad, solo Mercedes cuenta con un sistema de manos y ojos libres en EEUU, el llamado Drive Pilot.
OnStar con IA, un ordenador central y dos años por coche
Lo primero que estará a disposición de los clientes será el asistente OnStar AI y llegará mediante una actualización remota al Cadillac Lyriq. Será en 2027 y podrá activarse solo diciendo «Hey OnStar». Más tarde, esa actualización llegará a otros modelos, y contará con la opción de pasar la llamada a un asesor humano. Por tanto, se queda fuera la versión de Google Gemini que usa actualmente, y permite mantener conversaciones más fluidas, además de poder usar el calendario y el histórico de peticiones pasadas para anticiparse, pudiendo proponer cosas cotidianas con todo lo aprendido.
OnStar sustituirá a las de Chevrolet, Buick, GMC y Cadillac en 2027, y los más de 12 millones de suscriptores podrán contar con OnStar. Un detalle importante, los datos recopilados por Cadillac de cada cliente serán privados, no se podrán vender a terceros.
Un ordenador central nuevo se encargará de que todo esto funcione, equipado con un chip Nvidia con refrigeración líquida, que tiene 40 veces más capacidad respecto a los procesos anteriores.
La estrategia de GM contempla reducir los desarrollos de los coches a dos años, actualmente tardan entre 4 y 5 años, con diseño virtual en paralelo y simulación. De ahí que la compañía esté siendo capaz de encadenar hito tras hito.









