La ambición de la F1 pasa por ser el mejor piloto de la parrilla, pero eso, como es obvio, no está al alcance de todos, por calidad, pero también por coche. Al menos, el consuelo que busca cada uno de ellos, aunque se ponga al volante del peor monoplaza de la parrilla, es lograr quedar por delante de su compañero de equipo. Es una guerra interna con el mismo coche, aquí no hay diferencias y suele imponerse el más talentoso. Pero eso de que no hay diferencia en el coche, que es una obviedad, es una de las cosas que más veces se ha puesto en duda en la historia de este deporte, y lo habitual es que quien diga esto suele ser el compañero que va por detrás en el mano a mano.
El último en hacerlo ha sido Alex Albon, quien ha acusado indirectamente a Carlos Sainz de tener un coche mejor que el suyo, y de esta forma, justifica la diferencia en cada carrera entre un piloto y otro.
Carlos Sainz y su primer año en Williams
Carlos Sainz confió en Williams tras ser despedido de Ferrari, no tenía muchas opciones, y lo que le ofreció James Vowles le sedujo lo suficiente para confiar en el proyecto por delante de Audi, que quería apostar por el madrileño para iniciar su nueva aventura en el Gran Circo. Llegó a comienzos de 2025, y las cosas parecían claras, el coche de esa temporada apenas iba a evolucionar, todo el trabajo iba enfocado al nuevo reglamento, a este 2026.
Los inicios fueron complicados para Carlos Sainz, le costó adaptarse al coche, tuvo demasiados incidentes de carrera, muchos percances con el coche, y todo le salía mal. Al contrario de Albon, que firmó un inicio de temporada que le hizo abrir una brecha gigante con el ex de Ferrari, parecía tocado por una varita, todo le favorecía en carrera. La tendencia cambió a mitad de temporada, Albon apenas sumó puntos y el madrileño logró algo que parecía impensable, sumó dos podios, en el GP de Azerbaiyán y el GP de Catar, y un tercero en Austin al Sprint.
Así va el Mundial
1Antonelli38018Sainz719Albon5La decepción de Williams
Esta machada de Carlos Sainz no le dio para batir a su compañero, lo que evidencia cómo le fue a Albon en la primera mitad de la temporada, pero el cambio de tendencia, la calidad de un piloto sobre otro, se fue imponiendo. Y lo más sorprendente de todo es que el FW-47 apenas recibió ninguna actualización ese año. Todo hacía prever que este año, con motor Mercedes, estarían en los puestos de arriba, al menos, en el top-10.
Sin embargo, la temporada ha sido un completo desastre, el coche estaba muy lejos de lo esperado, estaba gordo, con un sobrepeso de más de 20 kilos, eso son muchas décimas por vuelta. Aunque la cosa ha ido mejorando con el paso de las carreras, Williams sigue siendo uno de los peores equipos de la temporada. Va 9.º en la tabla de constructores, con solo 12 puntos, 5 más que Aston Martin, y por delante de un Cadillac que no ha sumado ninguno, y está a 15 puntos de Audi, el siguiente en la tabla.
Carlos Sainz arrasa a su compañero
El único consuelo que les queda a Carlos Sainz y a Alex Albon es pelear entre ellos, y con la nueva reglamentación, y con el madrileño completamente adaptado a su equipo, no hay color, dentro de los malos resultados. De las 19 clasificaciones disputadas hasta la fecha, Carlos Sainz ha logrado quedar por delante de Albon en 13 ocasiones, y solo 6 por detrás. En carrera, el madrileño ha quedado por delante en 10 carreras, Albon en 8 y en una, ambos abandonaron. El piloto español ha abandonado en 3 ocasiones, 6 su compañero de equipo. Y en cuanto a puntos, Carlos suma 7, Alex 5.
Esta diferencia le ha llevado a Albon a acusar a Carlos Sainz de tener un coche mejor que el suyo, como si los resultados de uno hubieran sido buenos y los del otro malos, cuando en líneas generales, todos son malos.
«Estamos lidiando con nuestros propios problemas como equipo. Y eso no es solo por mi parte. Decir que ambos autos rinden de la misma manera no sería cierto. No me creo que los dos coches sean iguales. Hemos estado lidiando con estos problemas desde principios de año». «Si nos fijamos en los últimos cuatro o cinco fines de semana, estamos muy cerca en cuanto a rendimiento. Pero nos ha costado llegar hasta aquí».
Acusar al compañero que va por delante porque le favorecen desde la escudería es tan viejo como este deporte. Como la diferencia entre ambos se mide por la calidad en estos casos, y no por la máquina, es la única forma de justificar ir por detrás sin reconocer que eres peor. A estas alturas, es complicado imaginar que estas palabras hayan sentado mal al piloto español, seguro que mucho menos de lo que le ha podido sentar a James Vowles, que pongan en duda a todo un equipo, es algo que seguro que no le ha sentado nada bien.










