Kimi Antonelli tiene el Mundial de F1 al alcance de la mano. El italiano salió de Singapur con 102 puntos de ventaja sobre George Russell y la posibilidad de cerrar el campeonato mucho antes de que termine la temporada. Mercedes puede celebrar el título en Austin, aunque para conseguirlo la próxima semana no le bastará con otro podio: Antonelli tendrá que ganar y esperar que sus principales rivales cedan suficientes puntos.
El tercer puesto en Marina Bay mantiene abiertas las cuentas para una resolución anticipada. Kimi Antonelli necesita salir del Gran Premio de Estados Unidos con 125 puntos de ventaja sobre el segundo clasificado, el margen que le permitiría proclamarse campeón cuando todavía quedarían cinco carreras por disputar. La diferencia actual es considerable, pero Austin exige una combinación concreta de resultados.
Qué necesita Kimi Antonelli para ser campeón en Austin
Las cuentas son claras. Antonelli debe ganar el Gran Premio de Estados Unidos, Russell terminar noveno o peor y Lewis Hamilton acabar quinto o más atrás. Solo con esa combinación podrá alcanzar la ventaja necesaria para asegurar matemáticamente el título en Austin.
No depende únicamente de su propio rendimiento. El italiano tendrá que hacer su trabajo y esperar que sus rivales directos no consigan sumar los puntos suficientes para mantener viva la lucha. Una victoria de Mercedes con Antonelli al volante podría dejar el campeonato resuelto, pero cualquier resultado que se salga de ese escenario aplazaría la celebración.
Antonelli puede ser campeón en México sin hacer cuentas
Si Austin no decide el Mundial, Kimi Antonelli tendrá otra oportunidad en el Gran Premio de México. Con la ventaja que mantiene actualmente, le bastaría con conservarla para proclamarse campeón allí. Y si los resultados de las dos próximas carreras redujeran considerablemente su margen, todavía podría cerrar el campeonato en Interlagos, donde necesitaría llegar con 75 puntos de ventaja.
El italiano no quiere distraerse con las calculadoras. Después de terminar tercero en Singapur, evitó entrar en combinaciones y prefirió centrarse en el trabajo que tiene por delante. «La mentalidad siempre es salir a ganar», explicó. También admitió que no había pilotado tan bien como podía en Marina Bay, aunque aseguró tener confianza y muchas ganas de llegar a Austin después de la semana de descanso.
«Si no hago mi trabajo bien, el resultado no llega. Así que tengo que seguir rindiendo, es tan simple como eso», añadió Antonelli. Su mensaje es directo: el título puede estar cerca, pero no llegará si deja de hacer en pista lo que le ha permitido construir esa ventaja.
Russell pierde terreno en la lucha por el Mundial
Al otro lado del garaje, Russell se marchó de Singapur con un noveno puesto después de una remontada complicada desde el fondo de la parrilla. El británico también arrastraba el accidente sufrido cuando lideraba la carrera sprint, un episodio que condicionó su fin de semana. Su margen de error en la lucha por el campeonato es cada vez menor, mientras Kimi Antonelli tiene la oportunidad de rematar la temporada antes de tiempo.
Russell, sin embargo, ya no quiso hablar de sus opciones por el título. Su prioridad es entender por qué el Mercedes no está ofreciendo las prestaciones esperadas. «Según los números, la evolución funciona como se esperaba, pero los tiempos por vuelta no están ahí, no son tan buenos, así que tenemos que entenderlo y hacerlo funcionar», explicó.
Mercedes estrenó un suelo nuevo en Sepang y un alerón en Singapur, aunque los pilotos todavía encuentran mejores sensaciones con la configuración anterior. Mientras el equipo intenta recuperar rendimiento, Kimi se jugará en Austin una oportunidad histórica: convertirse en el campeón más joven de la Fórmula 1, con 20 años y dos meses, y superar el récord de Sebastian Vettel, que se proclamó campeón por primera vez con 23 años y cuatro meses.









