Desde Honda, ya se han encargado de rebajar las expectativas para el GP de Miami. No es que estuvieran disparadas, pero si se esperaba que estas cinco semanas de parón sirvieran para mejorar el rendimiento del AMR26. Pero Shintaro Orihara, jefe de pista y de ingeniería de Honda, se ha encargado de revelar que no esperan grandes avances para este fin de semana, pese a las cinco semanas que han tenido desde Japón, y desde Silverstone, para mejorar lo visto en las tres primeras carreras.
Las mejoras de Aston Martin
Desde Autonoción ya veníamos analizando cómo podrían influir las mejoras que trae el equipo para este fin de semana, y cuál podría ser su impacto. El objetivo principal para esta carrera, era que dichas mejoras, eliminaran, o redujeran, las vibraciones que destrozaban las baterías de la unidad de potencia, y que, por tanto, lo hacían un coche poco fiable (como ha quedado evidenciado en las tres primeras carreras), y también imposible de conducir, suponiendo un peligro real para los pilotos, sobre todo para las manos, pero también para la espalda, piernas y pies.
Para paliar esos problemas, se han introducido piezas nuevas en la unidad de potencia, con las que esperan que las vibraciones sean soportables, porque terminar con ellas parece prácticamente imposible si no se modifican las entrañas, y eso, hasta la fecha, no es posible por reglamento. Los cambios también llegan de la mano de Aston Martin desde Silverstone, donde han introducido piezas en la dirección para amortiguar las vibraciones y que el piloto no las sufra y le permita aguantar toda una carrera. También se han anunciado posibles cambios en la amortiguación y en el propio chasis para ayudar a reducir dichas, y malditas vibraciones.
El rendimiento del AMR26
Se ha venido hablando en estos meses que Honda no había podido desplegar toda la potencia del motor, precisamente por la falta de fiabilidad, y era de esperar que, una vez reducido el problema, se pudiera “apretar” más. Quizá algo sí, pero no lo suficiente, como para compensar el peso extra que supondrá la incorporación de nuevas piezas. El ritmo, será parecido al de las primeras carreras, y el único objetivo, es que los dos pilotos terminen la carrera. Paso a paso, cuando cumplan este objetivo, pasarán a intentar mejorar el rendimiento.
Shintaro Orihara, jefe de pista y de ingeniería de Honda, se ha encargado de confirmar que el rendimiento no mejorará, si lo hace, apenas se va a percibir.
«La introducción de contramedidas para las vibraciones de cara a Miami y más adelante en la temporada no tendrá un impacto visible en el rendimiento del motor». «No deberíamos esperar grandes avances en Miami».
Paciencia para Fernando Alonso
Quizá la noticia más relevante en la última semana es que, por primera vez, Fernando Alonso está abierto a seguir un año más en la F1, quizá, no se quiere retirar en estas circunstancias. La paciencia del ovetense alcanza límites inimaginables, pero confía. Confía en las mejoras para la recta final de esta temporada, y sobre todo, para el 2027.
Lo cierto es, que, para ver las mejoras de Aston Martin, y de Honda toca esperar. Lo primero, es el famoso ADUO. LA FIA se lo va a conceder al equipo después de Miami, y ya podrán, oficialmente, meterle mano al motor internamente, algo que, presumiblemente, ya habrán comenzado a hacer desde Japón. La restructuración de la unidad de potencia es casi total, llevará su tiempo, y en el mejor de los casos, la podrán introducir, según reglamento, el fin de semana del 26 de julio en Hungría. Se antoja complicado que en tres meses logren reconstruir la unidad de potencia al completo, pero esas son las fechas.
Y a partir de ese momento, no será coser y cantar. Si la unidad de potencia alcanza los niveles esperados, algo que no debería suceder hasta la segunda o tercera carrera después de montarlo, tocará poner a punto el chasis, porque hasta ahora, sin toda la potencia liberada, es imposible saber cómo funciona el resto del coche al máximo rendimiento. Por tanto, habrá recaba datos (como siempre datos y más datos), estudiarlos, crear nuevas piezas, probarlas en el simulador y en el túnel de viento…, y finalmente montarlas.
El propio Fernando Alonso ya ha puesto fecha, pero es solo una esperanza, nada concreto, el tercer tercio del Mundial para ver un AMR26 algo competitivo. Esto nos llevaría, como pronto, al mes de octubre al GP de Singapur o al de Estados Unidos, el 11 de octubre y el 25 respectivamente.
Estas son las fechas que tiene en mente dentro de unas previsiones optimistas. La realidad de Aston Martin es que llevan años con previsiones optimistas que nunca se cumplen, no solo no se cumplen, es que el coche cada vez funciona peor. En la fábrica, parece que, en vez de mejorar, empeoran. El objetivo para este año era luchar por victorias, incluso se soñaba con pelear el mundial, y, hasta la fecha, no solo son el peor equipo, es que no son capaces ni de acabar una carrera. Pensar en mejoras reales, parece imposible, al menos, para este 2026.





