Buenos Aires.- La Fórmula 1 solo ha hecho unos ajustes en su normativa pero el camino por recorrer en cuanto a cambios es largo. En los primeros cambios de reglamento que se estrenarán en Miami, uno de los focos de la Federación Internacional (FIA) ha sido la seguridad. Ver un coche calado en una salida cuando llegan desde detrás monoplazas con cierta velocidad es peligrosísimo. Ya sucedió en Australia, cuando Liam Lawson se quedó detenido y solo los reflejos de Franco Colapinto evitaron el desastre. Peor hubiera sido si el piloto que llega desde atrás con velocidad lo hubiera hecho desde más lejos, desde el fondo de la parrilla.
Lawson no ha sido el único piloto al que le ha costado arrancar. A Max Verstappen, entre otros, también le ha costado poner a girar el turbo a las revoluciones óptimas, y ha sufrido en las salidas. Es un problema extendido en la parrilla ahora que no hay MGU-H y la FIA quiere poner solución desde este fin de semana en Miami. Lo explica Nikolas Tombazis, director de monoplazas del máximo organismo regulador: «El sistema está pensado para compensar salidas muy malas que puedan provocar situaciones peligrosas. Es importante aclarar que un piloto que realice una salida no óptima no podrá contar con la ayuda de este sistema. Para que quede claro, sin duda habría entrado en funcionamiento en el coche de Liam Lawson en la salida de Australia, pero no en el caso de la salida de Max Verstappen en Shanghái. Para quien simplemente salga mal, todo seguirá igual».
Ha habido dudas sobre si este mecanismo para ayudar a coches calados podría ayudar también a aquellos que, simplemente, han salido peor que sus rivales, como Verstappen en China cuando perdió varias posiciones. Tombazis lo aclara y entra en detalles: «Se supervisará el movimiento del monoplaza durante el primer segundo tras apagarse los semáforos, verificando la aceleración. Si surge una situación que sea peligrosa, se activa la ayuda eléctrica, que servirá para garantizar que el coche se mueva de su posición en la parrilla. No lo hará a la misma velocidad que los demás, pero será suficiente para evitar que se convierta en un obstáculo inmóvil o extremadamente lento para quienes le sigan por detrás».
Drive-through inicial
En teoría, no debería haber ayuda eléctrica para los que salgan peor sino solo en casos de emergencia, tal y como aclara la FIA. Tombazis explica que los nuevos ajustes se han compartido con los equipos, y que fueron precisamente las escuderías las que consideraron excesiva una de las hipótesis iniciales de la Federación: «En un primer momento habíamos sugerido la introducción de un drive-through al final de la primera vuelta para el piloto que sea asistido por el sistema. Todo ello, obviamente, para evitar que pudiera haber una ventaja encubierta a un piloto que ha salido mal».
Al final, la propuesta fue desechada: «Sin embargo, los representantes de los equipos, por unanimidad, consideraron la medida superflua, ya que el sistema, tal y como está concebido, no puede ofrecer ningún beneficio en cuanto al rendimiento. El objetivo es exclusivamente prevenir situaciones peligrosas, como se verá, en caso de que se active el sistema, el coche afectado será visiblemente más lento que el resto».





