La falta de resultados de Honda en este arranque de 2026 tiene un motivo que Adrian Newey destapó en Australia. El ingeniero y responsable hasta hoy de Aston Martin, integrado en Silverstone desde marzo de 2025, reveló que el personal encargado del motor japonés carece de la experiencia necesaria.
Cuando la marca anunció su salida de la Fórmula 1 en 2021, mandó a sus mejores especialistas a otros proyectos, sobre todo a energías renovables y placas solares. Esta decisión ha provocado que el fabricante nipón llegue a las primeras citas del mundial con una estructura débil y sin el rodaje que exige la competición tras su alianza con el equipo de Alonso a la parrilla.
Newey detalló la situación sin filtros: «Es importante conocer un poco la historia. Honda se retiró a finales de 2021. Luego volvieron a entrar a finales de 2022, así que estuvieron fuera de la F1 durante poco más de un año», dijo.
«Cuando se reformaron, gran parte del grupo original se había ido para trabajar en paneles solares o cosas así, por lo que la mayoría de los miembros del grupo reformado son en realidad nuevos en la F1. No aportaron al proyecto la experiencia que tenían anteriormente y, cuando regresaron en 2023». El ingeniero puso el foco en que Honda decidió dispersar todo el conocimiento que tenían por otros departamentos de la compañía.
El sistema de trabajo en Honda frente al modelo de la F1: «En Japón piensan que si cada 5 años rotan, adquieren más experiencia»
El traslado de ingenieros a la fabricación de placas solares responde a una política interna de las corporaciones niponas. En Honda o Toyota, la especialización se evita mediante rotaciones obligatorias cada cinco años. Fuentes en Japón confirman que las grandes organizaciones mueven a sus empleados de posición de forma habitual.
No buscan expertos, sino trabajadores que entiendan cómo funciona toda la marca. Esta forma de trabajar choca con el modelo europeo de la Fórmula 1, donde se protege al especialista para que no se vaya a la competencia.
La primera razón busca seguridad «para limitar al máximo el riesgo de fraude», al considerar que un trabajador que ocupa el mismo puesto durante años acumula demasiada información relevante.
En Japón creen que estar muchos años en un cargo clave da un poder individual que la empresa prefiere cortar. El segundo motivo es el aprendizaje de los empleados: «Las empresas de aquí piensan que si cada 5 años rotan el personal, sus empleados adquieren más conocimientos variados y experiencia, algo que enriquece a todas las personas de la empresa. No quieren solo expertos en un solo tema, sino gente con conocimientos más variados en distintos campos». Para Honda, un ingeniero que hace motores debe poder aplicar su lógica a un panel solar.
Por último, se utiliza para frenar la fuga de cerebros: «Les da miedo que alguien se ‘apalanque’ en un mismo puesto, se aburra y decida dejar la empresa, que pierdan la motivación en su puesto de trabajo. No quiere tener fuga de talento. Prefieren mantenerlos en la empresa aunque tengan que aprender cosas nuevas y formarse de nuevo en otro ámbito. Y esa es su forma de motivarlos».
Esta visión pone la fidelidad a la marca por encima de la experiencia en una sola cosa, lo que explica que Honda desmantelara su equipo de carreras en 2021 sin mirar atrás. Prefieren formar a alguien de cero en un área nueva antes que permitir que un especialista se sienta estancado o indispensable en su puesto actual.
El descubrimiento de Aston Martin en su viaje a Japón
Aston Martin confirmó este escenario en noviembre pasado. Lo hizo un equipo supervisado por Newey, que viajó a Japón tras los primeros rumores sobre problemas con el motor de 2026 y vio que el grupo original de ingenieros ya no estaba en el departamento de carreras.
Honda ha tenido que rellenar los huecos con gente nueva y recuperar a técnicos de generaciones anteriores que estaban fuera del mundial. La sorpresa en el equipo de Fernando Alonso fue descubrir que los ingenieros que debían diseñar el motor estaban aprendiendo conceptos que los anteriores ya sabían hace años.
Este desfase ha lastrado el desarrollo de la unidad de potencia justo cuando la competencia ha apretado más el ritmo.
Ikuo Takeishi, director general de HRC, respondió en Japón a las afirmaciones de Newey: «Es cierto que, tras la interrupción del desarrollo a finales de febrero de 2022, muchos empleados de Sakura se marcharon a otros departamentos. Desde entonces, hemos recuperado a un número significativo de miembros de la cuarta generación. También hemos incorporado a gente nueva y con talento. No creo que, solo por ser nuevos, no sean buenos».
El dirigente admitió que «nos llevó tiempo llegar a donde estamos ahora», confirmando que la plantilla actual es inexperta comparada con la que tenían antes. Esta falta de rodaje se nota en un arranque de temporada donde el motor Honda no ha sabido aguanta el ritmo del resto de coches en pista.

Honda busca que el motor de Alonso sea competitivo este año
Esta práctica de rotación de personal llega incluso al fútbol nipón, donde un entrenador de porteros puede ser director deportivo de un año para otro. En MotoGP, técnicos con 30 años de experiencia como Santi Hernández representan lo contrario a este modelo de cambios.
Hernández, que ha trabajado con Crivillé, Rossi y Márquez, destaca su paso por Showa como la base de todo: «El hecho de poder haber estado trabajando durante muchos años en una empresa de suspensiones te daba esa experiencia de cara a dar el salto a poder ser jefe mecánico», explicó al diario Mundo Deportivo. Esa acumulación de saber es lo que Honda ha cortado en la Fórmula 1 con sus rotaciones constantes.
Honda centra ahora sus recursos en el proyecto de 2027, poniendo especial atención en el desarrollo de sus empleados antes que mirar los currículums de fuera.
Igualmente, y hasta que eso ocurra, el reto de HRC es que este nuevo equipo logre que el motor de Alonso sea competitivo antes de que acabe este campeonato.





