Saber interpretar los mensajes que llegan desde Honda supone un verdadero reto, porque la firma nipona, intenta transmitir el enorme esfuerzo que está haciendo para poder revertir el mal rendimiento de la unidad de potencia de Aston Martin. Estos mensajes, evidencian que el equipo está trabajando duro, pero entre líneas, no parece aportar ninguna solución. Queda poco más de una semana para el GP de Miami, y tras el parón y las “mejoras” de Japón, se espera que, al menos, den un paso en fiabilidad y puedan acabar carreras, algo que solo lo han hecho una vez este año, y con un solo coche, el de Fernando Alonso en casa.
La “evolución” de Honda
Desde los test de Barcelona, donde se comenzó a saber el funcionamiento real de la unidad de potencia que Honda le había fabricado a Aston Martin para el AMR26, hasta la carrera de Japón, ha habido evolución, se ha pasado de la nada a terminar una carrera, obviamente, resultados lamentables para un equipo de F1, y más para uno que aspiraba a hacer cosas importantes este año.
Los fallos del motor, las vibraciones de las que no se para de hablar, que condiciona el rendimiento, la fiabilidad y la propia integración de los pilotos, han hecho que el AMR26 no sea ni siquiera un coche competitivo, entendiendo por competitivo, que pueda competir, este coche, no puede pelear ni con Cadillac, la nueva escudería, que está por detrás del resto de la parrilla y que todo el mundo pensaba que será la peor del campeonato. La última carrera, la de Japón, en casa de Honda, se celebró como un triunfo poder terminar la carrera. Fue una puesta en escena para mostrar al público la unión de las dos marcas, que siguen trabajando juntos y confiando en el proyecto, la realidad, desconocida públicamente, podemos intuir que es completamente diferente.
Los cambios para Miami
En Japón, Honda y Aston Martin habrían identificado de donde viene el problema en la unidad de potencia que provoca las vibraciones, unas vibraciones que también tienen algo de origen en el chasis, de hecho, las vibraciones se identificaron desde el primer momento en el banco de pruebas, pero fueron mayores una vez que se unió al AMR26. Prueba de esa evolución, es que lograron terminar su primera carrera, y eso, que no pudieron implementar todos los cambios, como reconoció Mike Krack.
“Teníamos algunas contramedidas aquí y probamos algo en las sesiones que supuso una pequeña mejora, pero no pudimos usarlo en carrera. Incorporar piezas nuevas siempre conlleva un riesgo, por lo que hay que tenerlo en cuenta al tomar decisiones sobre la fiabilidad. Eran piezas nuevas, así que decidimos no usarlas en la carrera, pero creo que tienen potencial”. “Estoy seguro de que en Miami no tendremos que hablar más de ello”.
Un mensaje esperanzador, al menos, para dejar de hacer el ridículo como lo han hecho en este inicio de campaña. Ahora, quien ha hablado es Shintaro Orihara, jefe de ingeniería y de pista de Honda, que se mueve en la misma línea. «Tras el GP de Japón hemos estado trabajando sin descanso junto con Aston Martin en Sakura para mejorar las contramedidas de cara a Miami». “Llevará tiempo, pero seguiremos trabajando duro».
El “llevará tiempo”, ha generado muchas incógnitas: ¿Habrán logrado mejorar algo y pide tiempo para seguir evolucionando? ¿No habrán mejorado nada?
🗣️ Shintaro Orihara, jefe de ingeniería y de pista de Honda:
«Tras el GP de Japón hemos estado trabajando sin descanso junto con Aston Martin en Sakura para mejorar las contramedidas de cara a Miami»
«LLEVARÁ TIEMPO, pero seguiremos trabajando duro»pic.twitter.com/QZPv7YNl2X
— Nachez (@Nachez98) April 21, 2026
Sin milagros para Aston Martin
Sea cual sea el resultado del “duro” trabajo de este mes tanto en Silverstone como en Japón, no hay que esperar una evolución milagrosa. Se espera que los británicos introduzcan cambios en el chasis para reducir las vibraciones, lo mismo se espera que pase desde Honda. En el caso del fabricante nipón, los parches que introduzcan, harán que el coche sea más pesado. Pero si se reducen las vibraciones, se libera más potencia, es decir, se gana en eficiencia, y esta ganancia podría ser mayor que lo que se pierde con el peso.
Pero esas mejoras tienen ahora mismo un único objetivo, la fiabilidad, hacer que los dos coches puedan terminar la carrera, algo que no ha pasado en los tres primeros grandes premios del año. El objetivo principal es ese, cruzar la línea de meta, y una vez que se logre, se comenzará a trabajar en el rendimiento del AMR26, intentar recortar la distancia y alcanzar a Cadillac lo antes posible. Aspirar a mucho más sin que haya un cambio de motor completo, algo que, como poco, no sucederá hasta finales del mes de julio, es prácticamente imposible.
Pero desde Honda insiste en transmitir un mensaje de esperanza, no se rinden, trabajan muy duro. El problema es que, desde Honda, este tipo de mensajes lo hemos escuchado mucho, sobre todo cuando las cosas han ido mal, y las últimas veces que les ha ido mal, ha sido con Fernando Alonso, en McLaren y ahora en Aston Martin. Y la falta de información en cuanto al progreso, hace que las dudas sean grandes en cuanto al rendimiento.





