BYD, el gigante chino de los vehículos eléctricos e híbridos enchufables ha cerrado los primeros tres meses del año con cifras que preocupan. Aunque BYD sigue siendo un referente mundial en electromovilidad, los resultados financieros revelan cómo la combinación una preocupante concatenación de factores y cambios en las políticas públicas ha golpeado con dureza la rentabilidad de la marca.
Un trimestre marcado por la temporada baja y el fin de las ayudas
La caída en las ganancias fue del 55,38 %. Incluso después de ajustar por elementos no recurrentes, el beneficio se contrajo un 49,24 %.
China vive tradicionalmente un inicio de año más flojo en ventas de automóviles, y este 2026 se sumó el efecto de la reducción progresiva de las ayudas fiscales a los NEV. Los incentivos que se han recortado a la mitad y en general, un vacío importante en la demanda de los primeros meses.
Las ventas se desploman y la facturación retrocede
BYD entregó 700.463 vehículos NEV entre enero y marzo, un 30 % menos que en el mismo periodo del año anterior y casi un 48 % por debajo del cuarto trimestre de 2025.
La facturación total se contrajo un 11,82 % interanual. Estos números reflejan no solo la menor demanda interna, sino también la intensa batalla por la cuota de mercado que se ha traducido en descuentos demasiado agresivos y promociones demasiado largas y duraderas.
La guerra de precios y los aumentos de los costes aprietan los márgenes
Los directivos de BYD ya advertían a finales de marzo que la “guerra de precios” en China era el principal lastre para la rentabilidad. A esto se suma el aumento de costes en componentes clave de la cadena de suministros, especialmente en hardware electrónico.
De hecho, la compañía acaba de anunciar un ajuste en sus sistemas de asistencia a la conducción: a partir del 1 de mayo, el sistema God’s Eye B subirá de 9.900 a 12.000 yuanes en algunos modelos, precisamente por el encarecimiento global de los chips y módulos de almacenamiento. Se que los 250 euros al cambio de ese amuento de precio puede parecer mínimo, pero créeme cuando te digo que en china cada euro puede significar la diferencia ente vender un modelo normal o vender un modelo como un bestseller.
Las exportaciones emergen como el gran motor de crecimiento
El mercado internacional se consolida como la gran esperanza de BYD. Las ventas en el exterior alcanzaron 321.165 unidades en el primer trimestre, un espectacular 55,84 % más que hace un año y representando ya casi el 46 % del total de NEV vendidos por la empresa.
Aunque el primer trimestre ha sido complicado, todos los expertos y analistas coinciden en que se trata de un bache tras el “efecto tirón” de las compras anticipadas de finales de 2025. La verdadera prueba para BYD —y para todo el ecosistema chino— llegará en los próximos trimestres, cuando se confirme si el crecimiento en el extranjero logra compensar la relajación que se está viviendo en el mercado doméstico.













