Liam Lawson es el villano de una historia mal contada. El neozelandés sufrió un auténtico infierno en Red Bull. Una pesadilla de la que todavía no despierta. Un año después, ha querido poner los puntos sobre las íes en High Performance podcast para lavar su imagen. Su caso es el enésimo piloto fagocitado por la Academia Red Bull pues apenas duró un par de carreras junto a Max Verstappen. Pasó sin pena ni gloria pero ahora ha destapado toda la verdad de su duro y breve periplo en el equipo de las bebidas.
«Intenté que no me afectará pero me acompañó durante toda la temporada. Incluso intenté hacer como que no pasó, que no pasé dos carreras allí, la forma en la que se desarrolló todo fue una locura. ‘Voy a hacer como que nunca he estado aquí’, pensé», confiesa Lawson en el comienzo del podcast. El piloto de Racing Bulls reconoce que «podría haber hecho un mejor trabajo, de alguna forma, pienso en aquellas dos carreras y sé que podría haberlo hecho mejor, eso lo primero. No hicimos nada de test, nada, solo medio día en Jerez antes de comenzar la temporada. En los test de Baréin tuvimos muchos problemas y estuvieron comprometidos por eso, así que me presenté en la primera carrera con poca preparación».
Todo le salió al revés en sus dos carreras en Red Bull: falta de kilometraje, problemas mecánicos en su monoplaza, clasificaciones desde el fondo de la parrilla y extremadamente lejos de los puntos. «La falta de preparación la notaba pero me decía ‘todo está bien, irá bien’. En Melbourne me acuerdo que tuvimos un problema en Libres 3 y me perdí dos tandas con el blando, así que llegué a la qualy sin probar el blando y cometí errores. Bloqueé, me iba fuera… eran errores estúpidos que nunca cometía y empecé la carrera desde el fondo».
En la segunda carrera en China, la misma historia. Otro finde negro para el neozelandés: «Fuimos a China y fue más de lo mismo: nunca había corrido allí e intenté maquillar la falta de preparación, pero había errores. El año pasado estaba la parrilla tan apretada que cometías un error pequeño y tu vuelta ya no valía, este año puedes seguir adelante a pesar de algún pequeño error, por todo el tema de la energía».
Fuera, de la noche a la mañana
«Intentamos hacer algo muy agresivo con el coche porque no estábamos nada contentos. El equipo no estaba contento con el coche, Max tampoco lo estaba, todo el mundo decía que no funcionaba y probamos algo radical. Tuvimos una reunión el sábado noche para hacer el coche más fácil de conducir y por eso salimos desde el pit lane, hicimos un cambio tan grande que nunca haces en un finde de carreras. Era como un tiro a oscuras intentando hacer el coche más estable, pero fue inconducible, muy difícil de llevar», confiesa el expiloto de Red Bull.
El final de su historia junto a Verstappen fue trágico e inesperado. Todo pasó muy rápido: «Volviendo a Reino Unido para hacer simulador, me llamaron el lunes al teléfono y me dijeron que me cambiaban, no me lo dijeron antes del Gran Premio, fue algo muy complicado con lo que lidiar porque teníamos la carrera con Japón en unos días, o la semana después. No tuve tiempo para digerirlo porque tenía que subirme al V Carb y hacerlo lo mejor posible».
«Nunca tuve tiempo de digerirlo porque la temporada va muy rápido, ni siquiera en el parón de verano, ahí pensé ‘¿a quién le importa? Llevo media temporada y ahora estoy en otra posición'», cierra Lawson su historia sobre un capítulo que dañó su carrera en Fórmula 1 y le marcó de por vida.









