Hace unas horas en el corazón de Múnich, CATL presentó Tener, su nuevo sistema de almacenamiento de energía con tecnología de sodio-ion. Esta es la forma de CATL de ofrecer instalaciones más flexibles, estables a lo largo del tiempo y, sobre todo, realmente rentables durante décadas.
Un diseño modular que facilita escalar el sistema de almacenamiento
Lo primero que llama la atención es su arquitectura modular. Cada unidad puede superar los 30 MWh de capacidad, y los módulos individuales pesan menos de 42 toneladas. Eso significa que para armar un gran parque de 1 GWh solo hacen falta 34 módulos.
Lo que realmente lo hace especial a este formato
Los ingenieros de CATL han metido cinco mejoras clave que posicionan a este sitema bautizado con el nombre Tener, como una opción muy competitiva:
- Vida útil impresionante: Puede completar 15.000 ciclos a temperatura ambiente (25°C), lo que se traduce en entre 25 y 30 años de servicio real manteniendo un 70% de su salud.
- Funciona en casi cualquier clima: Con su tecnología de dipolos de amplio rango térmico, conserva más del 92% de capacidad incluso a -20°C y soporta más de 10.000 ciclos a 45°C sin necesidad de aislamiento extra ni sistemas de refrigeración.
- Seguridad de otro nivel: Reduce la fuerza de expansión de las celdas en un 40% y la generación de gases en un 35%. En situaciones límite, la temperatura superficial en caso de fuga térmica se queda en torno a los 200°C, bastante más baja que la de las baterías de litio tradicionales. Está pensado para ser prácticamente a prueba de incendios y explosiones.
- Más eficiente en el día a día: Gracias a un diseño optimizado de ventilación y refrigeración líquida, baja el consumo propio al 1%, frente al 2% que suele verse en la industria.
- Más amable con los vecinos: Opera a solo 65 dB, diez decibelios menos que los sistemas convencionales.
Cuando algo falla hay plan B
Otro punto fuerte es el sistema de conversión de potencia bidireccional desarrollado por la propia CATL. Está adaptado específicamente al rango de voltaje de las celdas de sodio (1,5-3,65 V) y permite estabilizar la salida en 690 V, mejorando la eficiencia de ida y vuelta en casi un 2%.
Además, incorpora una capacidad de autorreparación ultrarrápida y es que en apenas 350 milisegundos puede aislar un problema y restaurar el suministro en las zonas que no están afectadas. Eso reduce drásticamente las posibles pérdidas por interrupciones.
Camino despejado hacia la comercialización
CATL ya tiene consolidada toda la cadena de suministro para baterías de sodio-ion, con producción en masa de materiales de ánodo y cátodo.
Lo práctico es que el sistema Tener de CATL es compatible con las plataformas de almacenamiento de litio ya existentes, lo que facilita su adopción sin grandes cambios de infraestructura. Las entregas en China arrancarán en septiembre de 2026. La expansión global llegaría en 2027.













