La industria del automóvil no deja de sorprendernos, porque cada día, descubrimos nuevas propuestas, diferentes, sorprendentes, incluso de empresas gigantes de otro sector que, aunque no fabriquen directamente un vehículo, de alguna forma, están vinculados a las nuevas propuestas. Porque hablar de Amazon, es hablar de un gigante a nivel mundial, que aunque no lanza un coche directamente, sí lo hace Slate Auto, una startup respaldada financieramente por Jeff Bezos, fundador del gigante del comercio. Y el vehículo que lanzan se sale de lo convencional, nada de sofisticación, nada de pantallas y asistentes digitales en exceso de diseño futurista. Se trata de una pick-up eléctrica que va en dirección contraria a las tendencias más actuales.
Una propuesta con una carrocería de plástico sin pintar, un interior sin sistema multimedia integrado y ventanillas que se suben y bajan de forma manual. La idea es simple, que el comprador configure el coche a su gusto mediante accesorios, y se conviertan en uno de los vehículos más asequibles del mercado norteamericano. Ya se ha presentado en Los Ángeles, y su objetivo no es competir con vehículos avanzados, ofrece sencillez y precios bajos, en torno a 20.000 dólares, al cambio, menos de 18.000 euros.
La simplicidad del Slate Truck
La idea que ha tenido Slate Auto se basa en eliminar todo aquello que puede ser innecesario en un vehículo para reducir al máximo los costes, y así hacer del vehículo eléctrico, un producto accesible a todo el mundo. De ahí que solo se comercialice en una única configuración, compuesta por una cabina de dos puertas, dos plazas y una carrocería de color gris. Dentro del habitáculo, se mantiene esta tendencia minimalista, por ejemplo, no hay pantallas, pero sí soporte adaptativo para colocar un móvil o una tablet, lo que da libertad a cada usuario a usar sus propias aplicaciones.
El proyecto, según las palabras de la directora ejecutiva de Slate Auto, Chris Barman, nace de la idea de responder a una realidad que sufren miles de consumidores, la del fin del coche asequible, y eso es lo que pretenden recuperar con este modelo, dando, además, la opción de personalizar el vehículo al gusto de cada uno.
Autonomía y transformaciones
El planteamiento es básico, sí, pero las prestaciones son suficientes para el uso diario. Viene con un único motor eléctrico, situado en el eje trasero, y ofrece una potencia de 204 CV. Equipa una batería de 52,7 kWh con la que se pueden recorrer 240 km con una sola carga. Eso sí, gracias a su enfoque modular, los clientes pueden adquirir una batería de mayor capacidad, de 84,3 kWh, que permite ampliar la autonomía a los 386 km.
Esta modularidad también está presente en la propia carrocería, con una extensa gama de accesorios para que cada cliente pueda transformar el vehículo a su gusto. Esto también es una ventaja para usuarios con economías limitadas, ya que pueden ir elevando las prestaciones del vehículo poco a poco. Por ejemplo, ha llamado la atención un techo rígido desmontable que puede convertir el pick-up en algo similar a un SUV cerrado.
Estos elementos, para lo más manitas y dispuestos, pueden ser instalados por los mismos propietarios, pero también habrá servicios profesionales para quienes no estén seguros de instalarlos.
En cuanto a prestaciones, acelera de 0 a 100 km/h en solo 8 segundos, una cifra muy competitiva para un vehículo que no busca impresionar. La velocidad máxima que alcanza es de 145 km/h.
La influencia de Amazon
No cabe duda de que, aunque Amazon no esté detrás del proyecto, la participación de Jeff Bezos hace que se asocie automáticamente, y esto, siempre será una publicidad extra por muy indirecta que sea. Aporta credibilidad al proyecto, y eso es clave para una empresa que debe afrontar importantes desafíos industriales y logísticos.
El vehículo se va a fabricar en Estados Unidos, y el lugar, aunque aún no está confirmado, podría ser una antigua planta papelera ubicada en Indiana, de tal forma que se reutilizarían infraestructuras industriales existentes para reducir costes iniciales.
El método de venta sería de forma directa al consumidor, no habrá concesionarios tradicionales. Lo que sí está previsto es que la empresa cree centros de servicios para garantizar el mantenimiento de los vehículos. Pero poca más información se sabe al respecto, hay incógnitas sobre la viabilidad comercial, sobre todo en un mercado donde muchas startups automovilísticas que lo han intentado, se han encontrado con dificultades para lograr producir de forma masiva.
Sin embargo, dado quien está detrás del proyecto, y la influencia que pueda tener un gigante como Amazon, hacen que el proyecto, ya de por sí, sea mucho más atractivo que otros proyectos con menos influencia. El objetivo, que el coche eléctrico y el vehículo asequible vayan de mano, como ya ha pasado antiguamente con muchos modelos de combustión.









