Aston Martin se temía un viernes bastante más cuesta arriba en Austin. Las rectas del Circuito de las Américas amenazaban con volver a dejar al AMR26 a merced de sus carencias de potencia, una de las debilidades que más están castigando al equipo esta temporada. Fernando Alonso, sin embargo, ha encontrado más de lo que esperaba: la Q2 sigue siendo una empresa complicada, pero al menos ha terminado el día con opciones de pelear por ella.
«Llegamos con una mentalidad muy abierta. Realmente no nos habíamos marcado ningún objetivo sobre dónde podíamos estar», explicó el asturiano. Después de lo ocurrido en Singapur, donde Aston Martin sufrió en un trazado que sobre el papel parecía más propicio para sus características, había motivos para desconfiar. Austin presentaba otro examen, con largas rectas en las que el motor Honda vuelve a quedar expuesto, y Alonso no quería aventurarse a fijar una meta antes de comprobar dónde estaba realmente el coche.
La primera respuesta ha sido algo mejor de lo previsto. «Después de las dos sesiones, podemos decir que estamos más cerca de la Q2, o de luchar por entrar en ella, de lo que realmente habíamos previsto», reconoció. En Aston Martin llevan demasiado tiempo midiendo sus fines de semana con expectativas modestas, pero esta vez el español ve una oportunidad que merece la pena perseguir.
Alonso ve la Q2 al alcance, aunque el Aston Martin sigue justo de ritmo
Los tiempos de los Libres 2 invitan a mantener la cautela. Los Aston de Alonso y Stroll fueron 16º y 17º, de modo que los dos coches se quedaron fuera de las posiciones que dan acceso a la Q2. El asturiano había sido 12º en la primera sesión, antes de perder terreno por la tarde. La clasificación sigue siendo el gran interrogante, aunque el balance de Alonso es mejor que el que esperaba antes de empezar a rodar.
«Veremos mañana. Será complicado, como siempre. Veremos si podemos entrar en Q2», añadió. La frase resume bien dónde está Aston Martin: con margen para mejorar, pero sin la velocidad necesaria para dar por hecho que podrá superar el primer corte. Alonso tendrá que exprimir el AMR26 y aprovechar cualquier oportunidad que aparezca en una zona media en la que unas pocas décimas pueden cambiar varias posiciones.
El español necesita, además, una vuelta limpia. En Austin hay curvas rápidas, frenadas fuertes y cambios de dirección que exigen encontrar un buen equilibrio, pero las rectas también pesan mucho en el cronómetro. El coche puede defenderse mejor en algunos sectores y perder buena parte de ese terreno cuando toca acelerar a fondo. Ahí aparece el problema que Aston Martin arrastra durante toda la temporada.
Stroll pone el acento en la falta de potencia de Honda
«Aquí hay muchas rectas y tenemos un déficit de potencia en la unidad de potencia, así que ya veremos», advirtió Stroll. El canadiense señaló una de las dificultades que más condicionan al equipo en un circuito como el de Austin. La falta de velocidad obliga a Alonso y a su compañero a buscar tiempo en las curvas para compensar lo que pierden en las rectas, una tarea que no siempre basta para mantenerse cerca de sus rivales.
La otra cara vista con respecto a Singapur resulta llamativa. Aston Martin confiaba en que las características del trazado urbano le permitieran competir mejor, pero acabó sufriendo. En Texas, donde la unidad de potencia debía tener todavía más peso, el equipo ha encontrado un coche algo más competitivo de lo que anticipaba. Eso no significa que Honda haya resuelto sus problemas: el déficit sigue ahí y Stroll lo ha vuelto a señalar sin rodeos.
La cuestión para Alonso es cuánto puede arañar al coche en la vuelta de clasificación. La posición de los Libres 2 le deja fuera de la Q2, pero no le impide intentarlo. Si Aston Martin consigue afinar el equilibrio y el asturiano encuentra una vuelta sin contratiempos, tendrá una oportunidad de pelear por el pase. El motor, mientras tanto, seguirá poniendo límites a lo que puede conseguir.









