Audi planteó estrategias diferentes para su estrategia en Europa y en China, de hecho, los modelos que se comercializan en el país asiático están fabricados exclusivamente para allí, fabricados y homologados bajo la normativa del gigante asiático. De hecho, su intención siempre fue la de no traer esos modelos a Europa, y ellos lo han complicado, pero lo que no esperaban es que otros sí lo hicieran. El importador alemán Auto China está trayendo y homologando el AUDI E5 Sportback y el E7X, por lo que ya es posible ver esos vehículos en las carreteras europeas.
El modelo puede tener un precio en España de unos 83.000 euros, y ofrece hasta 770 km de autonomía. Pero si vemos los precedentes con otros modelos, estos vehículos podrían acabar destruidos por orden judicial, como ha pasado anteriormente con el Volkswagen ID.6 y con otros modelos importados en el pasado.
Los AUDI chinos en Europa
La primera gran diferencia entre los modelos europeos y los modelos chinos es el logo, no se comercializan los cuatro aros característicos de la marca, directamente, el logo es “AUDI”, en mayúscula, por si ves uno por la calle, para que puedas identificarlo. La marca trabaja en el país asiático con SAIC, y ese también fue el modelo con el que salió a la venta por primera vez. El E5 Sportback es el heredero eléctrico del A8, y ofrece hasta 787 CV y 647 kilómetros de autonomía homologada, aunque hay una variante que alcanza los 770 kilómetros. El E7X es un SUV de 5,05 metros de largo con hasta 680 CV y 751 kilómetros de autonomía.
En el mercado chino, el E5 Sportback se vende por unos 28.150 euros al cambio, un precio muy por debajo del mercado europeo, y un precio también muy bajo de lo que lo vende Auto China, donde tiene un precio de salida de 59.980 euros, y eso sin contar los gastos añadidos que terminan disparando el precio a casi los 80.000 euros. No es el único modelo chino que se comercializa por esta empresa, otros como el Xiaomi, Zeekr o Li Auto también están disponibles.
El truco que dispara el precio
El motivo por el que se dispara el precio es que primero te cobran 1.500 euros más del precio, por la homologación en España, 3.500 euros más porque te ofrecen una garantía de dos años, y otros 2.800 euros por la entrega en el país, en nuestro caso, sería España. Todo eso hace un precio final de 68.000 euros, solo que ese precio es sin IVA. Sumando el impuesto, el precio se dispara hasta los 83.000 euros.
Por tanto, el precio final está muy, muy lejos del precio de salida en el mercado chino. En el caso del E7X, que sigue un proceso similar antes de llegar al nuevo comprador, es de entre los 66.600 euros y los 72.900 euros, pero si sumamos todo lo que hemos mencionado anteriormente, se queda finalmente en unos 98.000 euros. Y además, el coche no te lo dan en el momento, suelen tardar entre seis y nueve meses en dártelo desde que se oficializa el pedido.
Desde la empresa, Auto China, aseguran que estos modelos generan mucho interés en Alemania y en el resto de países europeos, y que estos vehículos están certificados para circular legalmente en la Unión Europea. También cuentan con todos los trámites de matriculación y las garantías correspondientes. Lo que todavía no queda del todo claro es cómo se han adaptado tanto el software como los servicios digitales, que están diseñados con el ecosistema chino. También generan muchas dudas los repuestos y el soporte en caso de que el vehículo pudiera dar cualquier problema.
El precedente de Volkswagen que amenaza a estos AUDI
Desde Audi confirman que estos vehículos están fabricados y diseñados para el mercado chino, y que su desarrollo es exclusivo para este país y que no tienen intención de venderlos en otros lugares. De momento no han anunciado medidas legales, algo que sí hizo hace poco Volkswagen, y no olvidemos, pertenecen al mismo grupo.
En ese caso, el vehículo fue el ID.6, y la versión del SUV exclusiva para China. Gregory’s Cars trajo a Europa 20 unidades, y las acciones legales que inició Volkswagen paralizaron las ventas de inmediato. Tres años después, la justicia dio la razón al gigante alemán, prohibiendo la comercialización de estos vehículos y ordenando su destrucción. Este ejemplo puede ser una evidencia de lo que sucedería en caso de que Audi emprendiera acciones legales. Por otro lado, da cuenta de cómo, en Europa, y más por el tipo de movilidad eléctrica, interesan mucho los modelos que ahí se comercializan, y no entienden el motivo por el que no se comercializan esos vehículos en Europa.









