El mundo del motor implica mucho más que la movilidad personal o los coches: hay mucha industria trabajando por detrás para que el cambio a la electrificación afecte a todos los aspectos que podamos imaginar. Lo que ha trascendido ahora es un camión de bomberos que pesa 41 toneladas, tiene una aceleración superior a la del mismo modelo diésel, pero solo hace la mitad de ruido, y puede lanzar agua 20 metros más lejos que la mayoría respecto a cualquier otro camión. Por muy impresionante que parezca, es precisamente lo que ha logrado hacer Rosenbauer, el fabricante austriaco de vehículos de emergencia, con el PANTHER 6×6 electric.
Y esto no es solo un proyecto; ya está funcionando en el aeropuerto Dallas Love Field, en Estados Unidos, tras haber estado dos años en desarrollo, y por fin está demostrando de lo que es capaz.
El Rosenbauer PANTHER y su desarrollo en Dallas
El PANTHER ha sido diseñado para intervenir cuando se producen incendios o accidentes de aeronaves, es decir, trabaja en un entorno donde cada segundo vale oro, en el que hace falta transportar grandes cantidades de agua y espuma sin que haya margen de error. Lograr electrificar un vehículo de tal magnitud es un reto abismal, nada que ver con hacerlo en un vehículo convencional. Para llevarlo a cabo, primero hubo que desarrollar un prototipo que se sometió a pruebas durante seis meses. Fue en Dallas Love Field y se centró en comprobar su integración en las operaciones diarias, compararlo con los vehículos existentes y usarlo también para los entrenamientos del propio cuerpo de bomberos. Tras superar todos estos trámites, se dio el visto bueno para introducirlo en la flota.
El resultado han sido los 41.300 kilogramos de propulsión completamente eléctrica, una cifra impresionante para cualquier tipo de vehículo terrestre, independientemente de si es eléctrico o no. Pese a su peso, es capaz de alcanzar los 100 km/h en solo 25 segundos, una cifra que se puede reducir en caso de emergencia solo con pulsar el botón Boost Mode.
Si lo comparamos con el PANTHER diésel, vemos que este logra alcanzar tal velocidad en 28 segundos, es decir, que el nuevo modelo no solo iguala, sino que supera sus cifras, y esto no es nada común en cualquier vehículo que pasa de combustión interna a eléctrico. Lógicamente, el ruido al prescindir del motor de combustión se ha reducido significativamente a la mitad, algo que tiene mucha importancia en un entorno como el de un aeropuerto, ya que facilita la comunicación en caso de emergencia.
Más agua, más distancia y sin sacrificar potencia
A la hora de extinguir un incendio, la capacidad no solo no se ha resentido, sino que más bien ha sido todo lo contrario, algo que nadie se podía creer hasta que se realizaron las diferentes pruebas. El nuevo sistema tiene capacidad para impulsar agua y espuma a una distancia de 76 metros, 18 metros más que el anterior modelo diésel. Además, el caudal de agua ronda los 9.000 litros por minuto, por lo que se pueden atacar los incendios desde una distancia mayor y con más cantidad de agua; por tanto, se gana en efectividad y, al mismo tiempo, en seguridad, teniendo en cuenta los materiales inflamables que hay en el entorno de la aviación.
Lo que ha generado siempre más dudas es qué pasa con la autonomía, ya que los vehículos eléctricos suelen acumular problemas en comparación con el diésel. Además, es clave no solo llegar al lugar de la emergencia, sino que también hace falta un sistema que proporcione la suficiente energía para mantener los sistemas de extinción activos el tiempo que sea necesario. El PANTHER lleva instalado un cargador rápido de 400 kW en la Estación 21 de Dallas Love Field que ha sido desarrollado por XCharge. El primer cargador funcionaba a 300 kW y necesitaba solo 20 minutos para una carga completa. No han trascendido las cifras con la actualización de 400 kW, pero obviamente reduce aún más estos tiempos.
Un aeropuerto que no puede permitirse fallos
Como todo aeropuerto americano, el Dallas Love Field registra un elevado número de pasajeros al año, alrededor de 18 millones, y cada día se producen una media de 675 operaciones con aeronaves. Por tanto, tener un vehículo de estas características es una necesidad operativa donde los fallos no forman parte de la ecuación. Justin Ball, jefe de Dallas Fire-Rescue, ha explicado que «la innovación y las nuevas tecnologías son fundamentales para la misión general de Dallas Fire-Rescue de ofrecer una respuesta rápida, excelencia en la atención y los más altos estándares de seguridad».
El PANTHER 6×6 electric es, para muchos, una obra de arte, con unas cifras que a día de hoy parecen difíciles de igualar de otra manera. Dado su excelente rendimiento, no cabe duda de que, con los años, será un vehículo habitual en más aeropuertos de los Estados Unidos y de otras partes del mundo.









