Como viene siendo habitual cuando ocurren este tipo de situaciones en la F1, desde el entorno de Aston Martin llegan mensajes esperanzadores ante la opción de poder mejorar durante la temporada, sobre todo en lo que, respecto a la unidad de potencia de Honda, muy deficiente en las tres primeras carreras de la temporada. Algunos hablan de que habrá mejoras desde el próximo GP de Miami, y otros hablan de que será muy complicado poder competir en lo que resta de temporada. Lo cierto es que, si nos basamos en lo que suele ocurrir en estas situaciones, hay pocas opciones para la esperanza.
En esta línea se mueve David Croft, comentarista de Sky Sports F1, quien no está nada confiando en que los de Silverstone puedan darle la vuelta a la situación, y entiende que, si se producen algunos cambios importantes, quizá puedan dar un paso al frente
El problema de Honda y Aston Martin
Tenemos el ejemplo de Honda de 2015 para hacernos una idea de cómo puede evolucionar un motorista en la F1. Por aquel entonces, la firma nipona llegó a McLaren con el optimismo por las nubes, con la confianza de un equipo que ha demostrado su poderío y ser un equipo ganador a lo largo de la historia. Sin embargo, el motor fue un auténtico desastre, una situación comparable con la que vive ahora con Aston Martin. Fue su regreso a la F1, y tardaron cinco años en lograr mejorar, y fue con Red Bull, porque McLaren cambió a motores Mercedes.
Honda dejó de la F1 y ha decidido volver ahora motivados por el reglamento híbrido y la gran importancia que se le da a la electricidad. Pero poco queda del equipo de trabajo de Red Bull, la organización ha dado un giro en los últimos años, y su regreso, se asemeja mucho al de 2015, con la promesa de hacer un motor ganador, pero con la realidad de ser el peor de la parrilla.
Las sensaciones en Aston Martin
De micrófonos para fuera, los mensajes son de optimismo, siempre manifestando que hay mucho trabajo por delante, que no será fácil, pero insisten en el trabajo desde la fábrica de Silverstone y la de Japón, del potencial del coche y de que, a poco que se cambian cosas, el equipo podrá dar un paso al frente, pudiendo estar en mejor situación en el tramo final de temporada.
Sin embargo, a micrófono cerrado, hay de todo, quien cree que se podrá mejorar o quien vaticina un 2026 muy duro, y seguramente también un 2027. La distancia con el resto es muy amplia, y cuando alcancen el nivel actual de sus rivales, estos ya habrán progresado, por tanto, la brecha será complicada de cerrar a corto plazo.
El último en referirse a esta situación ha sido David Croft, comentarista de Sky Sports F1, quien comenta lo que le está llegando por parte de la escudería.
«Cada mensaje que recibo de Aston Martin no tiene mucha esperanza ni optimismo. Ni por la ‘Spec B’ ni por el nuevo motor».
Bajo su punto de vista, el equipo necesita cambiar algo de la dirección, sueña con fuerza la llegada de Jonathan Wheatley, pero sus funciones podrían estar condicionadas por la posición de Adrian Newey. No obstante, podría darle la estabilidad y rigidez que le hace falta al equipo para poder mejorar.
«Alguien como Wheatley es ideal porque puede cambiar las cosas para hacer un entorno laboral feliz y que la gente dé horas extras pese a los resultados».
La realidad de Aston Martin
Desde Aston Martin y desde Honda, han anunciado mejoras para Miami. Pero la realidad de la unidad de potencia es que necesita una reestructuración desde dentro, y para hacer estos cambios, además de tiempo, estás condicionado al reglamento. Para la próxima carrera se permiten cambios que afecten a la fiabilidad, en este caso se reducirán las vibraciones incorporando piezas para mitigarlas, piezas que elevarán el peso a un AMR26 que está diez kilos por encima del mínimo. Eso sí, si logran mitigar las vibraciones, podrán liberar más potencia, aunque ahora el objetivo, es acabar las carreras.
Sean cuales sean estas nuevas mejoras, si es que son una realidad y funcionan, serán parches, no será una solución ni mucho menos definitiva, salvo milagro de verdad, y eso en la F1 no existe. Después de esta carrera, la FIA debería permitir a Aston Martin acogerse al ADUO, y seis carreras más tarde, podrían introducir los primeros cambios reales en la unidad de potencia. Pero sería una gran sorpresa que, en tan poco tiempo, pudieran arreglar los problemas de la unidad de potencia.
De lograrlo, se liberaría toda la potencia, y tocaría estudiar cómo afecta realmente al chasis y la aerodinámica, hacer nuevas piezas, probarlas, y meterlas en el AMR26, lo que están haciendo ahora sus rivales. Si todo va bien, hasta el tramo final no podrían tener un coche competitivo hasta el tramo final, pero siempre irían un paso por detrás de los rivales.
No pinta bien la situación del AMR26, y después de las promesas de los últimos años, cuesta pensar en que ahora, vayan a hacerlo todo bien.





