Pensar en que Fernando Alonso y Aston Martin puedan ganar una carrera este año, suena a ciencia ficción, a broma. La situación del AMR26, del motor Honda, es quizá, una de las peores puestas en escena de un nuevo reglamento en la historia de F1. El equipo, el monoplaza, por el momento, no está capacitado para competir, solo han acabado una carrera, con solo uno de sus coches, de las tres disputadas, y están muy por detrás de Cadillac, una escudería nueva en el Gran Circo que, obviamente, apuntaba a ser la peor por razones obvias y que, sin embargo, ve por el retrovisor a los de Silverstone.
La mejoría de Honda primero, y de Aston Martin después, tiene que ser bestial, un cambio radical quizá antes no visto en la F1. Pero hay quien se agarra a que, si se solucionan los problemas, se podrá demostrar el potencial real del equipo, y quien sabe si pelear por victoria.
Un nuevo fracaso para Aston Martin
El año 2025 comenzó siendo una gran decepción para Aston Martin, aunque algo que podría ser algo predecible, porque el equipo estaba pensando en dar el gran golpe en este 2026. Sin embargo, por aquel entonces, y viendo que el final de 2024 no había tan malo, se esperaba que Aston Martin pudiera asentarse en la zona media e, incluso, poder pelear entre los cinco primeros en algún momento puntual de la temporada.
Pero cuando el semáforo rojo se apaga, la realidad se impone, y la realidad al inicio de 2025 fue que el AMR25 era el peor coche de la parrilla junto a Sauber (ahora Audi). El plan de los británicos era el de no tocar apenas el coche del 205 y centrarse en 2025. Algo se cambió la hoja de ruta dado el desastre con el que habían empezado el año, y la llegada de Adrian Newey, centrado en este año, pero dando algún que otro consejo, y sumado a que las nuevas herramientas del equipo iban dando sus frutos, se logró mejorar, también gracias a un Fernando Alonso que logró acabar una carrera en quinta posición.
Pero daba igual si se sufría, que era lo habitual, o si se rascaba algún buen resultado, todos miraban a Australia 2026. De nuevo había esperanzas, incluso argumentos para pensar que el asturiano pudiera codearse de nuevo con los mejores. La realidad ya la conocemos todo.
El desastre de 2026
Ya se iba deslizando cierta información que apuntaba al desastre del AMR26 para esta temporada, pero la mayoría hacía oídos sordos. Mientras no hubiera carreras, era mejor creer. Pero hubo un periodista que advirtió de lo que estaba por venir, Roberto Chinchero, uno de los periodistas más importantes de la F1 para Sky Sport Italia y Motorsport Network.
Y aunque pocos le creían, cuando el semáforo rojo se apagó, confirmó sus malas sospechas. Bueno, para ser exactos, no hizo ni falta esperar a la primera carrera, se vio ya desde los test de Barcelona, pero como eran test, la gente mantenía ese hilo de esperanza, así que sí, cuando el semáforo de Australia se apagó, se confirmó, ya no que el AMR26 fuera un mal monoplaza, es que no estaba ni para competir.
Fernando Alonso y las victorias en 2026
Roberto Chinchero se ha ganado una gran reputación en el mundo de la F1, se mueve por el paddock y suele ofrecer información muy fiable. Pensar en victorias para esta temporada, visto lo visto, parece imposible. Sin embargo, no descarta que Honda puede lograr lo que ahora parece imposible al final de temporada. Ni mucho menos afirma que vaya a pasar, pero lo ve posible si desde la fábrica nipona y en Silverstone aciertan con el trabajo que están haciendo.
«Espero que, a finales de año, con 2 o 3 actualizaciones de Honda y un finde con un poco de fortuna, Fernando Alonso pueda ganar una carrera. ¿Por qué no?». «Se lo merecería”.
Desde luego, es optimista, pero también lo es el propio piloto asturiano, que carrera tras carrera, se encarga de intentar motivas a las dos fábricas y habla del gran potencial del AMR26, volvió a hacerlo tras el final en Japón.
«Hay un potencial enorme. Si arreglamos los problemas, el último tercio de 2026 puede ser mucho mejor».
Lo cierto es que hay un trabajo duro por hacer, los tiempos no acompañan, ni por todo el trabajo que hay por delante ni por la normativa de la FIA. Las mejoras podrían empezar a ser una realidad a partir de la última carrera de julio, antes del parón, y a partir de ahí, buscar mejorar el coche. En Aston Martin y el propio Fernando Alonso vuelven a poner de ejemplo a McLaren, que pasó de ser el peor coche al dominador de los últimos años. La calidad y el carisma de Fernando Alonso empujan a la ilusión, pese a que los desastres, se siguen acumulando.





