Mónaco.- Ante una gran expectación de prensa en la terraza del hospitality de Aston Martin y tapando con una camiseta verde corporativa su atuendo totalmente blanco, Fernando Alonso pasó revista por asuntos de actualidad en la previa del Gran Premio de Mónaco. El asturiano, al que se le vio concentrado, comentó la situación del asiento, que le hizo abandonar en Canadá, pasó de puntillas por la situación de Adrian Newey y reveló la gran preocupación por la caja de cambios del AMR26 que hay en el equipo.
Sobre el asiento de su coche, su jefe Mike Krack ya reveló que llevan algunos días trabajando en él. El bicampeón fue más allá: «Trabajamos un poco la semana pasada. En reuniones en línea, tratamos de obtener una posición diferente en el coche. Y entonces, el martes, yo vivo aquí, así que fue muy fácil para mí pasar por el garaje y trabajar un poco por la mañana, tenemos como cuatro posiciones diferentes. Hemos cambiado mucho desde Canadá, así que estoy muy relajado y optimista de que el problema de Canadá, de que estaba muy incómodo y con dolor, ya no hay dolor, ya que volvimos a la posición de 2025. Así que básicamente estamos en una base conocida ahora. No experimentamos».
Alonso expresó que «uno o dos milímetros de ángulo diferente o punto de presión diferente debajo de tu cuello, área o lo que sea, puede presionar algunos nervios y luego empiezas a perder sensibilidad». Un mínimo detalle marca la diferencia, pero no en una vuelta: «Después de 20 o 30 vueltas, puedes empezar a sentir la diferencia. Pero, como he dicho, creo que eso debería estar resuelto ahora. El run más largo en Bahrein fue de ocho vueltas, así que todavía estamos en la preparación en Bahrein en ciertas cosas en el equipo… no estábamos luchando por los puntos en Canadá. Creo que si estuviera en los puntos, probablemente hubiera seguido corriendo».
Adrian Newey también apareció, de forma espiritual, en la rueda de prensa. Se espera que el británico haga acto de presencia en Mónaco junto al equipo: «Es siempre su filosofía, tratar de encontrar el límite. Cuando encuentras el límite, haces un pequeño paso atrás. Es en lo que estamos en el momento. Y no solo ahí, hay muchas áreas diferentes en el equipo en las que estamos empujando los límites, sabiendo que tal vez podríamos encontrar una prestación inmediata si volviéramos a un lugar más conocido, pero preferimos mantener esta filosofía en ciertas áreas del coche porque creemos que va a desbloquear más prestaciones en el futuro».
La caja preocupa
La caja de cambios sigue siendo un quebradero de cabeza para Aston Martin y Alonso: «Mónaco no es un lugar para tener una bajada de marchas aleatoria. Si te encuentras un bloqueo o algo así, acabarás contra el muro y el piloto parecerá idiota. Somos pasajeros cuando bajamos una marcha y tenemos un empujón del motor. Prefiero correr aquí que en Monza claro. Pero, como dije, todo tiene que estar conectado el fin de semana… si tenemos el problema de las bajadas de marchas, como lo tuvimos en Miami, probablemente no podríamos ni correr porque terminaríamos contra el muro si nos pasa en una frenada. Si tenemos problemas de estabilidad, como en el comienzo del año, cuando completamos solo ocho o doce vueltas, entonces no cambia mucho en Mónaco. Tenemos que conseguir que todo esté alineado este finde».









