El coche que convirtió a Polestar en un fabricante de verdad ya no va a salir de la cadena de montaje. La marca sueca ha terminado definitivamente la producción de la actual generación del Polestar 2 en su planta de Luqiao, en el este de China, y cierra así una etapa de seis años y unas 200.000 ventas con diferentes resultados según el mercado. Ha sido una trayectoria con grandes logros, pero también con un final menos cómodo de lo que debería.
Su sucesor todavía tardará unos meses en llegar. Hasta entonces, la marca tendrá que convivir con un hueco en su gama en algunos mercados y eliminando el posible stock pendiente de venta.
Del primer modelo de serie al pilar de la marca
El Polestar 2 llegó a mediados de 2020 con una misión complicada que Polestar debutara en la producción en serie y compitiera de tú a tú con el Tesla Model 3, su rival más cercano en aquel momento. Salió bien. En febrero de este año, sus ventas globales ya superaban las 190.000 unidades.
Los altibajos de un eléctrico que perdió protagonismo con la ampliación de la gama
La parte menos brillante de su historia llegó con el paso del tiempo. El mercado que encontró en 2020 poco tiene que ver con el actual, porque las berlinas eléctricas medianas han pasado de ser un territorio con pocas opciones a un segmento repleto de alternativas de marcas tradicionales y fabricantes chinos.

También cambió su posición dentro de casa. El Polestar 4 lo ha relegado al segundo puesto en ventas, aunque el 2 aún representa más de un tercio de lo que la marca ha vendido este año en algunos mercados clave para el fabricante.
Ni siquiera la propia compañía lo considera un coche redondo. Su CEO, Michael Lohscheller, ha reconocido que la nueva generación mantendrá sus virtudes, pero mejorará algunos aspectos que el modelo actual no resuelve de la mejor manera.
Un adiós escalonado según el mercado
El final se conoció por el medio noruego TV 2 Broom, después de que Polestar dejara de aceptar pedidos de fábrica en Noruega y en Suecia, su mercado de origen. En algunos mercados la marca tiene stock suficiente para atender la demanda hasta la llegada del nuevo modelo, prevista para los primeros meses de 2027.
La segunda generación será algo más larga que la actual, que cuenta con 4,6 metros y también se dirigirá de forma más clara a un público más joven, ya que la edad media de los clientes de Polestar es de 45 años. La segunda generación seguirá fabricándose en China, pero la marca aún no ha confirmado si mantendrá la plataforma CMA de Geely, la misma del Volvo XC40.
Será, además, el primer coche de producción diseñado por Philipp Römers, que sustituyó a Max Missoni a principios del año pasado.
Una prueba decisiva para el futuro de Polestar
Polestar vendió 60.000 coches en 2025 y quiere alcanzar los 100.000 anuales antes de que acabe la década. Para lograrlo, el nuevo 2 tendrá que medirse con rivales como el BMW i3, el Mercedes-Benz Clase C eléctrico, el Hyundai Ioniq 6 y el BYD Seal en todos los aspectos y la clave será el consumo, que deberá bajar si quiere hacer algo con sus rivales.














