El mundo del automóvil lleva más de una década en transformación, y lo que queda. Impulsado por las normativas europeas y una conciencien ambiental mayor por parte de todos los sectores, los vehículos menos contaminantes son cada vez más abundantes. La electrificación, quizá de manera más lenta de la esperada, pero sin freno, sigue evolucionando y cada vez son más las propuestas que acercan a esta movilidad a las prestaciones que ofrecía la combustión interna, pero aún queda mucho camino por recorrer.
La electrificación sigue avanzando, pese a que, durante años, se hablaba de que el hidrógeno podría ser la tecnología sostenible del futuro. Tenía sentido pensar en ello, sobre todo, porque esta tecnología permitía fabricar vehículos más similares a los de combustión de toda la vida. Y aunque parece que las opciones eléctricas han ganado la batalla, algunos fabricantes se niegan a descartar esta tecnología y aún confían en que, los avances tecnológicos en cuanto a este tipo de energía, revivan esta opción igual de sostenible.
Uno de los fabricantes que no abandona el hidrógeno es Hyundai, y prueba de ello es el Hyundai Nexo, un SUV que ya se puede comprar en España y que ofrece unas cifras increíbles, 824 kilómetros de autonomía WLTP, 204 CV y un repostaje que apenas requiere cinco minutos. Tiene etiquete CERO, no produce gases contaminantes y elimina el problema de los tiempos de carga de los coches eléctricos. El obstáculo, es la tecnología en sí, el hidrógeno.
Hyundai Nexo apuesta por el hidrógeno
El nuevo Hyundai Nexo es la nueva generación del SUV de pila de combustible que lanza la marca coreana. Fue presentado en el Salón del Automóvil de Seúl 2025, y ya está en España con grandes mejores en el diseño en lo tecnológico. El sistema de propulsión es una de las grandes novedades, usa el hidrógeno, que está almacenado en el depósito de alta presión para generar electricidad mediante una pila de combustible. El SUV produce su propia energía, algo que lo difiere del eléctrico convencional, que dependen de una gran batería. El único residuo que sale del tubo de escape es agua, todo lo demás, es una conducción igual a la de un eléctrico.
La batería es el reflejo de la gran evolución por parte de Hyundai con esta tecnología, pasando de 40 a 80 kW, y la pila de combustible también ha dado un paso al frente considerable. Tiene una potencia de 204 CV y 350 Nm de par máximo gracias al motor eléctrico, lo que le permite poder pasar de 0 a 100 en tan solo 7,8 segundos. Puede alcanzar una velocidad máxima de 179 km/h.
Y uno de los datos que más ha llamado la atención es la gran autonomía que ofrece el vehículo, capaz de recorrer 824 km con un solo repostaje, siendo cifras que están muy por encima de la mayoría de los coches eléctricos, solo unos pocos del mercado, y muy nuevos, ofrecen cifras similares, pero no es lo habitual en el mercado actual, sobre todo en coches pensados para el público medio y general. Y la otra gran diferencia respecto a los coches eléctricos, es que solo hacen falta cinco minutos para tener una carga de hidrógeno completa.
Esto es, precisamente, una de las grandes bazas, porque son miles de conductores en España, millones en Europa, que aún no han dado el salto al coche eléctrico, precisamente por el problema relacionado con las cargas, ya no solo que tarde mucho, que es el mayor problema, también la falta de infraestructura pública. La gente prefiere echar gasolina, porque las estaciones de servicio están por todos lados y los tiempos para llenar el depósito no superan los 3-4 minutos. Y en este sentido, el hidrógeno, cumple con esos tiempos.
Tecnología y equipamiento
Hyundai apuesta por la tecnología y el equipamiento, como no podía ser menos, y más si quiere convencer a los clientes de esta tecnología. El acabado Tecno incluye doble pantalla de 12,3 pulgadas, Android Auto, Apple CarPlay, cámara de visión 360 grados, control de crucero adaptativo, asientos calefactables y múltiples asistentes de conducción. La terminación Style incluye también faros Matrix LED, Head-Up Display y tapicería de cuero ecológico.
Sin embargo, si comparte un problema que se puede asemejar a los eléctricos y la carga. No en los tiempos, pero si en la infraestructura. No es habitual encontrar estaciones de servicio donde se pueda repostar hidrógeno, por tanto, los dueños de estos vehículos tienen que tener muy medido el gasto, y saber dónde deben acudir para reportar. Esto puede ser un problema mayor en viajes, ya que este combustible, requiere una preparación especial del itinerario a seguir para que no haya complicaciones respecto a la autonomía.
Sobre le papel, el hidrógeno parece una opción sostenible con mucho futuro, pero si no se trabaja en infraestructura, si no se pone dinero, difícilmente podrá evolucionar. Aun así, es la apuesta de Hyundai.









