El mundo está lidiando una batalla automovilística que tiene como principales protagonistas a los SUV urbanos y los crossover electrificados, pero en Rusia, van de manera independiente y siguen su propio camino, quizá por la situación peculiar que viven en ese país. Y el nuevo vehículo que promete dar mucho que hablar es el nuevo Lada Niva, que será el heredero de uno de los todoterrenos que tiene fama de haber sido más resistentes y con más años de vida en la historia del automóvil, y sorprende porque las imágenes que hemos conocido de él, muestran un vehículo que nada tiene que ver a lo que estamos acostumbrados en este lado del continente europeo.
El nuevo Niva mantiene una silueta compacta muy alejada de las líneas y carrocerías pensadas para el asfalto que podíamos imaginar. Tiene un frontal corto, con protecciones de plástico negro y una imagen que recuerda a los todoterrenos de más antiguos, los más clásicos. Debajo del capó, tenemos una base de la plataforma CMF-B de Renault-Dacia, la misma que desarrolla el Duster y que quedó en un limbo tras la ruptura Renault y AvtoVAZ tras la invasión rusa de Ucrania.
La historia del Lada Niva
La industria rusa del automóvil ha tenido que cambiar desde el 2022, y este modelo podría ser una fiel representación de este cambio. Antes de que diera comienzo la guerra entre Rusia y Ucrania, AvtoVAZ era parte del ecosistema industrial del Grupo Renault. Esta alianza franco-rusa ha sido clave para que, durante año, se hayan compartido motores, plataformas y desarrollos con Dacia y Renault.
De ahí nació el proyecto T-134, el nombre interno del nuevo Lada Niva. La idea inicial quería crean un coche de nueva generación que fuera completamente moderno, y que, al mismo tiempo, fuera capaz de mantener la filosofía de toda la vida, practicidad y robustez en el modo más clásico posible, pero siempre usando una plataforma actual y que ofreciera más seguridad.
La guerra provocó que Renault abandonara Rusia y, por tanto, el proyecto se quedó en el aire. La marca francesa cedió sus activos por una cantidad simbólica, y AvtoVAZ comenzó a controlar el instituto estatal NAMI y de las autoridades rusas. Todo hacia prever que el proyecto llegaba a su fin.
Sin embargo, Lada ha seguido trabajando, y las imágenes frente el Instituto Federal Ruso de Propiedad Intelectual son prueba de ello. Eso sí, seguro que los recursos han sido mucho más limitados de los que podía ofrecer la alianza con Renault, al igual que habrán tenido más dificultades para poder acceder a componentes y tecnología de occidente.
Pero el trabajo está hecho, y el diseño final muestra una estética de los prototipos que la marca tenía el tiempo años atrás. El frontal, por ejemplo, grupos ópticos redondos dentro de una parrilla negro, con los intermitentes por encima de color ámbar, clásico en el estilo de los todoterrenos soviéticos antiguos. Los pasos de rueda son enormes, la altura del habitáculo al suelo, también es elevada y apuesta por una carrocería de tres puertas, una imagen que evoca a épocas pasadas.
Un Dacia Duster convertido en auténtico todoterreno
El coche se parece demasiado al Dacia Duster y, como hemos explicado, no es de extrañar su parecido dada la relación del pasado. El perfil lateral tiene proporciones muy familiares a este modelo, con una línea de cintura elevada y elementos que hacen ver a las claras la gran similitud.
Lo que se desconoce es, cuánto hay de esa tecnología francesa en AvtoVAZ y cuánto no. Porque de inicio, el vehículo debía salir de la plataforma CMF-B. Pero se dice que Lada se habría visto obligado a simplificar parte del proyecto y recurrir a soluciones propias para que hayan podido seguir adelante con el proyecto. Es posible que hayan tenido que utilizar elementos derivados de la plataforma Vesta, una arquitectura más antigua.
A diferencia que, en Europa, el nuevo Niva tendrá motores de combustión tradicional, ya que, en Rusia, no hay normativa ni restricciones como las que tenemos en occidente. Quizá esto en su conjunto, sea uno de los grandes atractivos de esta marca, de este coche, un todoterreno más de toda la vida, con menos peso, ideado para el asfalto y para ser fuerte fuera de él.
Se parece al Duster, pero tiene sus diferencias, parece más clásico, más de toda la vida. Eso sí, por desgracia, este coche, por el momento, solo se va a comercializar en Rusia. Quizá, si la guerra terminara, podríamos tener un modelo similar en occidente, pero dado el motor convencional de gasolina de toda la vida, parece complicado que podamos ver este modelo en las carreteras de los países de la Unión Europea.









