Peugeot acaba de enseñar en el Salón de París el E-T16 Concept, un prototipo eléctrico que nos traslada al pasado, a los dos títulos de rallyes del 205 T16 logrados en los años 1985 y 1986, 40 años atrás. Este E-T16 Concept se ha preparado con tres motores, una potencia combinada de 816 CV, y una aceleración que le permite pasar de 0 a 100 km/h en apenas 2,5 segundos, y de 0 a 300 km/h en solo 16 segundos. Cuenta con dirección por cable con el volante Hypersquare, que se va a estrenar en el E-208, y con una trasera que se levanta por completo, como sucedía en el mítico coche de rally y que deja al descubierto la mecánica. Detrás de este concept está Peugeot Sport, el hermano deportivo del RCZ Vision que vio la luz ese mismo día. Por el momento, no está anunciado que vaya a producción, aunque ya es objeto de deseo de los más entusiastas.
Vuelta al 205 T16
El 205 se creó con un objetivo claro, lograr ganar el Mundial de Rallyes en la época del Grupo B, uno de los campeonatos más queridos por aquel entonces, donde se cogían 200 coches de calle, y se homologaban para competir en un rally extremo donde apenas había límites para cruzar el primero la línea de meta. Se aprobó en 1984, y no esperaron, en el 85 ya estaba compitiendo, y ganando, con Timo Salonen al volante el primer año, y con Juha Kankkunen en el 86 con la versión Evolution 2. En total, 16 victorias para poner punto y final a una competición que acabó suspendida por varios accidentes mortales. Pero el coche no dejó de competir ni de ganar, fue al Dakar y se llevó la victoria de 1987 a 1990. De ahí nació la leyenda de este coche que, a día de hoy, sigue generando expectación en los más clásicos.
El nuevo prototipo mantiene rasgos de aquel coche, con una zaga practicable que ahora esconde los dos motores eléctricos traseros y algunos elementos relacionados con la suspensión, sin esos cuatro cilindros de aquel entonces, y mantiene parte de esa toma de aire delante de la rueda trasera que alimentaba el motor térmico y que ahora integra el puerto de carga y el mecanismo de la puerta.
Tres motores, 816 CV y una batería de 85 kWh
La propulsión la hacen tres motores eléctricos, uno delante y dos detrás, que suman 816 CV, con una relación peso-potencia declarada de menos de 2 kg por CV, es decir, menos de 1.630 kg. El Torque Vectoring reparte el par entre las ruedas y los dos ejes según el agarre, hay tres modos de conducción, con un Track para circuito, y un cuarto personalizable. Frena con cuatro discos de 380 mm y un freno de mano hidráulico vertical de rally, y calza neumáticos Michelin de 275 mm delante y 315 detrás.
La batería es de 85 kWh, a 800 voltios, con hasta 400 km WLTP, lo que sale a unos 21 kWh/100 km, casi el doble que los 11,5 del RCZ Vision, que busca justo lo contrario. Se recarga del 10 al 80% en menos de 15 minutos, unos 60 kWh, a una media de más de 240 kW. Peugeot Sport ha cuidado especialmente la refrigeración con una tecnología derivada de la competición, Side Cooling, que disipa el calor por las paredes laterales de las celdas y, según la marca, permite dar tres vueltas al Nordschleife de Nürburgring, más de 60 km, en modo Performance sin perder potencia.
Feline Future, un volante rectangular y piel de bolso
Por fuera, el prototipo es una bestia de proporciones extremas, con pasos de rueda ensanchados, un capó esculpido con dos aperturas grandes, tomas de aire sobredimensionadas, extractores detrás de las ruedas delanteras, un gran alerón que recuerda a las orejas de un felino y un extractor con doble difusor y elementos regulables. Las referencias al 205 están en la pintura gris mate Winchester, en las llantas plateadas y en una línea roja iluminada que recorre todo el perímetro. Estrena el lenguaje Feline Future, que anticipa el futuro E-208, con la firma de tres garras reinterpretada con tres finas barras horizontales, delante y detrás.
Dentro, una pantalla panorámica de 21 pulgadas, fina y curvada, reúne la información del conductor y la central, y en el centro del salpicadero está el Hypersquare, un volante de formas geométricas que se combina con la dirección por cable y una pequeña pantalla para velocidad y tiempos por vuelta.
Los baquets de fibra de carbono se revisten con tejidos técnicos y Pelinova, un material que se hace con recortes de piel de la industria de la marroquinería, y el rojo, el color histórico de los GTi, cubre el techo y la estructura tubular de seguridad, que se ve cuando se levanta la zaga. Hay incluso un hueco para guardar dos cascos.
De momento, por desgracia de muchos, es solo un prototipo, no se ha dicho nada de una producción para el mercado en el futuro, aunque es posible que, viendo la reacción de la gente, Peugeot se lo plantee, o no.









