“¿Qué esperábamos aquí?”, reflexionó Mike Krack tras la carrera de Singapur ante unos pocos medios presentes en el paddock. “Una pista parecida a Budapest y Zandvoort, en Hungría un coche estuvo en Q2, en Holanda ninguno. Aquí creía que tendríamos un coche fuera de Q1 pero no fuimos lo suficiente rápidos”, comparó.
El fin de semana en Marina Bay estaba marcado en rojo en el calendario de Aston Martin. Iba a ser, seguramente, su última oportunidad de sumar un punto este año, gracias a la naturaleza de sus calles. Durante el fin de semana, nunca hubo ritmo y ninguno de sus coches estuvo cerca de los puntos.
Pero en el equipo de Silverstone no hay sentimiento de decepción. “No estoy decepcionado con el fin de semana de Singapur, a veces estás más adelante, otra más detrás, esto no va de decepción sino de dónde te has dejado rendimiento, era un circuito donde no había mucha recta así que tendremos que analizar por qué no hemos ido bien”, comentó Krack.
Tampoco ayuda tener que arrancar la carrera con tus dos pilotos desde el pitlane: “Fue una pena empezar con los dos coches desde atrás, podíamos cambiar cosas en los coches, no cambios gigantes, en qualy los pilotos identificaron un par de problemas que intentamos resolver (con el setup)”. Fernando Alonso lo hizo porque pidió que se le cambiara el turbo por la cantidad de problemas que estaba dando en salida de curva.
El asturiano mantiene que estaba roto pero Honda lo desmiente. “No estaba roto… decidimos cambiar componentes en función del feedback de Fernando. En los datos no vimos ningún problema grande, pero el piloto es siempre el mejor sensor, por eso decidimos cambiarlo. Tenemos muchos datos de todo el finde para revisarlo ahora todo en la fábrica durante estas dos semanas”, afirmó Shintaro Orihara, ingeniero jefe de Honda, tras la carrera.
Un triplete incierto
En la prueba, por cierto, Alonso fue decimosexto y Lance Stroll tuvo que abandonar por problemas en el embrague. Singapur no ha dejado las mejores sensaciones del mundo dentro de un triplete con muchas curvas y pocas respuestas para Aston. El punto más alto fue Sepang, donde el español fue octavo y mostró un gran ritmo.
“En primer lugar, os sorprenderéis con lo que voy a decir, de las tres semanas, dos carreras han sido con clima tropical. La gente en los garajes y en los hospitality ha hecho un trabajo increíble, nosotros tenemos aire acondicionado pero el trabajo en garajes y cocinas es durísimo y nadie habla nunca de esta gente. Como equipo, hemos tratado de estar juntos, no es fácil, pasas mucho tiempo lejos de casa, juntos en el circuito. Nos seguimos hablando (mira a Orihara) y eso te dice que tenemos el grupo y la gente adecuada”, recordó Krack.
“Desde el punto de vista de los resultados y rendimiento, Baku fue un poco como esperábamos, Sepang fue algo atípico y hay que remarcarlo, el rendimiento fue fuerte y tenemos que entenderlo todavía. Y aquí en Singapur, tal vez las expectativas fueron demasiado altas, tal vez por Malasia, el jueves estaba lleno de esperanza y creía que podíamos hacer algo extra. Si me dicen que saldríamos del triplete con cuatro puntos, lo cogería, aunque pensaba que llegarían aquí”, concluyó.









