El Nissan Skyline GT-R de chasis KPGC10 es un coche de culto y conscientes de elloo, nuestros amigos de Mattel Brick Shop han hecho un set mediano como homenaje a su modelo. Sus líneas rectas, casi de caja de zapatos, le valieron entre los aficionados el apodo de “Hakosuka”: hako significa “caja” en japonés, y suka es una forma abreviada de pronunciar “Skyline” en ese idioma.
Mattel Brick Shop ha anunciado su versión del mítico GT-R, y los fans del motor japonés clásico tienen motivos para frotarse las manos.
Un Hakosuka a escala 1:16 con 833 piezas
Está fabricado a escala 1:16 y cuenta con 833 piezas, una cifra que promete varias horas de montaje para quien se siente frente a la mesa. No es un juguete para pasar la tarde sin más. Es una maqueta pensada para disfrutarla durante el proceso.
Además, el modelo puede configurarse en versión de calle o de competición, y viene acompañado de un Hot Wheels de escala 1:64 a juego en metal fundido, un detalle que muchos coleccionistas sabrán apreciar.
Por otro lado, cabe destacar que se trata del primer Nissan desarrollado junto a Mattel Brick Shop. Eso abre la puerta a futuros lanzamientos de la marca japonesa. ¿Un Datsun 510? ¿Un 240Z? Por ahora, nada confirmado. Habrá que esperar.
Del ingenio de Prince al dominio en los circuitos
Para entender por qué este coche despierta tanta pasión, conviene mirar unas décadas atrás. Durante los años sesenta, la industria del automóvil japonesa vivió un proceso de concentración, y en ese contexto Nissan absorbió a Prince, un fabricante de corte más exclusivo.
Los ingenieros procedentes de Prince funcionaban como un equipo aparte, con una mentalidad parecida a la de los departamentos especializados que en Porsche se encargan de los modelos GT. Lo suyo era la competición.

Su primera jugada fue tan sencilla como eficaz: tomar el motor de seis cilindros en línea de una de sus berlinas grandes e instalarlo en un modelo de tamaño medio. Así nació el Skyline 2000GT, que pronto empezó a cosechar unos muy buenos resultados.
La generación C10 pulió aún más la fórmula. En 1969, Nissan presentó el 2000 GT-R, primero con carrocería sedán y después como coupé. En las carreras de turismos de Japón fue una auténtica apisonadora y es que en 1972 ya sumaba 50 victorias.
La historia del Hakosuka también tiene algo de culebrón interno. El seis cilindros de 2.0 litros del GT-R se montó en una versión poco común del 240Z de la época, conocida como Z432, que acabó compitiendo directamente contra los Skyline en pista.
El antiguo equipo de Prince se guardaba las mejores piezas de carreras para su propio coche. Una rivalidad entre compañeros que forma parte de la leyenda del modelo.
Personalización: llantas, splitter y radiador de aceite
Aquí está una de las gracias del set y es que el propio montador puede jugar a ser mecánico. La caja incluye dos juegos de ruedas intercambiables, un splitter de competición, tapas para los faros e incluso un radiador de aceite externo.
Fuera de Japón, un Skyline GT-R de los setenta sobre llantas negras Watanabe es una imagen tan icónica como lo sería un Mustang Boss 302 naranja en Estados Unidos, con todo su pasado en la Trans-Am.
El realismo llega también a los detalles funcionales. Las puertas se abren, el capó es practicable y la dirección funciona. Y para rematar, los neumáticos son unos Yokohama reales, reproducidos bajo licencia oficial.
Precio, fecha de lanzamiento y características
El Nissan Skyline GT-R de Mattel Brick Shop costará menos de 50 euros al cambio actual y estará disponible a partir de enero de 2027. Por lo que ofrece, encaja con la línea de propuestas sólidas que está empezando a caracterizar a la marca, y apunta a convertirse en objeto de deseo para los aficionados al motor japonés.
Comercializado con el nombre de Mattel Brick Shop Hot Wheels Elite Nissan, el set está recomendado a partir de los 10 años, así que estamos en el rango de edad. Sus piezas son de plástico en varios colores, y el conjunto mide 27,3 x 11,8 x 8,1 centímetros, con un peso de 1,49 kilos.
GALERÍA
· 6 fotos
Ver todas

+1













