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Montreal 2006, el triunfo que marcó el camino hacia la segunda corona de Alonso

Montreal 2006, el triunfo que marcó el camino hacia la segunda corona de Alonso

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Por: Jorge Majdalani

Publicado: 17.05.2026 08:00

​El paso de los años no borra la huella de los días en los que fuimos invencibles. Bajo el sol de junio del año 2006, hace ya veinte años, Fernando Alonso llegaba al circuito Gilles Villeneuve con la firme intención de saldar una deuda pendiente. Hasta ese momento, el trazado de Montreal se le había resistido; era uno de los pocos escenarios del calendario donde el asturiano aún no había logrado subir a lo más alto del podio.

Aquel triunfo en Montreal no solo se vivió con intensidad a pie de pista, sino que paralizó por completo a toda España a través de la televisión. Eran los primeros años dorados de la F1 en nuestro país, una época en la que las tardes de domingo se convertían en citas obligatorias para audiencias masivas que rozaban los 4 o 5 millones de espectadores. Millones de personas vibraban frente a la pantalla pendientes de un Alonso que había logrado lo impensable: convertir un deporte hasta entonces minoritario en el centro de todas las conversaciones. Aquellas cifras récord reflejaban la pasión de un país que se sentía parte de cada victoria del asturiano.

En las temporadas anteriores, la suerte no le había acompañado en Canadá, sufriendo abandonos y problemas mecánicos que le impidieron concretar su velocidad en puntos.

El fin de semana comenzó con un dominio claro por parte del equipo Renault. El coche azul y amarillo, calzado con neumáticos Michelin, se adaptaba perfectamente a las fuertes frenadas y a las constantes aceleraciones del circuito canadiense.

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Aquel Renault R26 era una obra maestra de la ingeniería de Enstone. Montaba un motor V8 de 2.4 litros denominado RS26, capaz de girar a casi 20.000 revoluciones por minuto y entregar una potencia cercana a los 750 CV. Lo que hacía especial a ese coche no era solo su velocidad punta, sino su capacidad de tracción a la salida de las curvas lentas, una ventaja fundamental para negociar las chicanes de Montreal.

Además, el equipo francés utilizaba el famoso Mass Damper -prohibido unas carreras después- un sistema de contrapesos en el morro que estabilizaba el monoplaza sobre los pianos del circuito, permitiendo a Alonso atacar cada curva con una agresividad y una precisión que sus rivales no podían replicar.

Una salida perfecta de Alonso para controlar la carrera

Alonso marcó el compás desde los entrenamientos libres y confirmó su superioridad el sábado. Logró la pole position con una vuelta impecable, dejando claro que aquel año el guion de la carrera iba a ser muy distinto al de ediciones pasadas.

Cuando los semáforos se apagaron el domingo, Alonso realizó una arrancada impecable. Mantuvo la primera posición frente a los ataques iniciales y comenzó a imponer un ritmo de carrera que nadie pudo seguir.

Su principal rival por el título en aquel 2006, Michael Schumacher, partía desde la quinta posición y sufría para remontar entre el tráfico. Mientras tanto, el piloto español se dedicaba a gestionar la ventaja, evitando los muros que tan cerca están siempre en este circuito.

La carrera no estuvo exenta de incidentes. Los coches de seguridad aparecieron en pista debido a diversos accidentes, agrupando de nuevo al pelotón y eliminando las distancias que el entonces vigente campeón había construido con tanto esfuerzo.

Sin embargo, en cada relanzamiento, el asturiano demostró una concentración absoluta. Como marca de la casa, y con el fuerte de aquellos Renault, el Alonso calentaba los neumáticos mejor que nadie, volviendo a escaparse en cuanto se mostraba la bandera verde, sin dar la más mínima oportunidad a Kimi Raikkonen, que en aquel entonces pilotaba para McLaren.

El fallo de Raikkonen y la calma de Alonso en Canadá 2006

A mitad de carrera, la presión recaía sobre el piloto finlandés. Raikkonen intentaba seguir la estela del Renault, pero la consistencia de Alonso era desesperante para todos sus rivales. En una de las frenadas más fuertes del trazado, Kimi cometió un pequeño error que le hizo perder unos segundos valiosos.

Ese instante fue suficiente para que Alonso pusiera tierra de por medio de forma definitiva. A partir de ahí, la victoria dependía únicamente de la fiabilidad del motor y de evitar errores humanos.

Los mecánicos de Renault realizaron paradas en boxes rápidas y sin fallos. En aquellos años, aún con paradas de repostaje, los tiempos en los pits frecuentaban los 7, 8 y hasta 9 segundos (a mayor cantidad de combustible, mayor era la parada).

Claro que el equipo francés funcionaba como un reloj en aquella época. Tanto, que suya fue la mejor parada de aquella carrera, bajando de los 7,5 segundos. Alonso volvió a pista siempre en los lugares previstos, manteniendo el control absoluto de la situación.

En el muro de boxes, Flavio Briatore y Pat Symonds observaban los tiempos por vuelta con tranquilidad. El coche número 1 estaba completando una de sus actuaciones más sólidas de toda la temporada.

La primera y única victoria en suelo canadiense

Las últimas vueltas fueron un paseo triunfal para el campeón del mundo. Con Michael Schumacher logrando finalmente la segunda posición tras un adelantamiento en los instantes finales, Alonso cruzó la línea de meta con una ventaja cómoda. Fue su sexta victoria en nueve carreras disputadas aquel año, la 14 de su trayectoria. Con este triunfo, el asturiano ampliaba su ventaja en el Mundial y rompía por fin su mala racha en el Gran Premio de Canadá.

Al bajar del coche, la alegría en el equipo era evidente. Alonso celebraba un éxito que confirmaba su madurez como piloto. Ya no era solo el más rápido, también era el que mejor sabía leer las carreras y gestionar los momentos de tensión. Montreal, un lugar que antes le resultaba hostil, se rindió ante el talento del piloto de Oviedo. Los aficionados canadienses, conocidos por su pasión, jalearon al ganador mientras este levantaba el trofeo de primer clasificado.

Fernando Alonso Canada 2006 Montreal
Mark Sutton/Getty Images

Un paso decisivo hacia el segundo título mundial

Aquel 25 de junio de 2006 quedó grabado en la memoria de los seguidores de la Fórmula 1 en España. Fue el punto álgido de una campaña donde Fernando Alonso se mostró casi imbatible.

Ganar en un circuito de los llamados «de piloto», donde los muros castigan el más mínimo descuido, reforzó su estatus de referente de la parrilla. Schumacher, a pesar de su gran remontada, tuvo que conformarse con ver cómo el joven campeón se distanciaba todavía más en la tabla de puntos. El alemán ya disputaba, a lo lejos, un Mundial en el que Fernando Alonso se hacía cada vez más grande.

Allí sumó una victoria más, tomando seis primeros puestos y tres segundos en nueve carreras de las 18 que conformaron el serial de 2006, donde Alonso llegó a sumar 84 de 90 puntos posibles, seguido por Schumacher (Ferrari) con 59 y del finlandés Kimi Raikkonen (McLaren) con 39, quienes terminaron en segunda y tercera posición, aquella carrera.

20 años, cuatro podios y una victoria

Hoy, veinte años después, el recurdo de aquella tarde en Montreal sigue vivo. El Gran Premio de Canadá de 2026 nos devuelve a ese escenario cargado de historia. Muchos de los aficionados que llenarán las gradas del Gilles Villeneuve todavía recuerdan el paso de aquel Renault azul que dominó las calles de la isla de Notre-Dame.

Alonso ha participado 20 veces en el GP de Canadá, en lo que, además de esta victoria, ha conseguido cuatro podios, el último de ellos en 2023. Aquel año, el primero del astur con los colores de Aston Martin, logró el que sería el quinto podio en 8 carreras. Un año mágico para Fernando que terminaría el año con tres más. Sin embargo, las estadísticas no están de su parte y parece que la suerte tampoco. El piloto ha tenido que abandonar hasta en siete ocasiones por diferentes motivos. Es decir, casi en una de cada dos carreras no ha acabado en pista.

Alonso, que sigue compitiendo al máximo nivel, vuelve a este trazado con la misma ambición que mostró en 2006, buscando, a lo lejos, encontrar con su Aston Martin alguna las sensaciones de aquella victoria que le puso el segundo mundial en bandeja.

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Jorge Majdalani

Jorge Majdalani

Jorge es periodista y SEO formado en la UAM, de los que se adaptan a todo y siempre están a varios frentes. Creció con la inspiración de Fernando Alonso y con la constancia que le inculcó su padre, y desde entonces no ha dejado de buscar nuevos retos. Inició su trayectoria en medios locales de la provincia de Granada y, con el tiempo, ha pasado por distintos proyectos y cabeceras en España. Ha trabajado como redactor en portales, revistas y periódicos, con especial foco en información deportiva y del motor. En Autonoción cubre la actualidad del motor y, especialmente, la Fórmula 1.

Contacto: info@autonocion.com
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