Ya es oficial, la quinta generación del Pajero ha sido presentada por Mitsubishi, conocido en España y Sudamérica como Montero. El vehículo vuelve tras cinco años estando fuera del mercado. Vuelve con motor diésel de 480 Nm, siete plazas en tres filas y con una mecánica completamente renovada. Primero se venderá en Tailandia y estamos a la espera de saber si llegará finalmente a España.
Por qué se llama Montero en español
El coche es mundialmente conocido como Pajero, pero en España, también en toda América, se le conoce como Montero, y en Reino Unido, Shogun. El cambio de nombre en España y toda América, incluido Estados Unidos, es por motivos obvios, una palabra con connotación vulgar en el vocabulario español, por lo que le cambió el nombre hace ya varias décadas. El nombre original viene del gato de las pampas, Leopardus pajeros. Es un felino cuyo nombre no tiene nada que ver con lo primero que se nos puede venir a la cabeza al escucharlo.
El Montero lleva más de 40 años en las carreteras de todo el mundo, desde 1982, y desde entonces, ha vendido más de 3,25 millones de unidades en 170 países diferentes con cuatro generaciones. Desde el año 2021, este histórico todoterreno no se fabrica, hace ya cinco años.
Keisuke Kishiura, presidente y director de operaciones de Mitsubishi valora la importancia que tiene el relanzamiento del Montero: «Como nuestro modelo insignia, liderará no solo la serie Pajero, sino toda la gama de Mitsubishi Motors. Con un nivel de refinamiento sin precedentes, es un SUV todoterreno premium en el que los conductores pueden confiar en cualquier situación».
Una base de pick-up
El cambio más importante tiene que ver con que el nuevo Montero deja atrás el chasis monocasco clásico, para usar una plataforma de largueros y travesaños que viene directamente de la pick-up de Mitsubishi Triton, que se fabrica en Tailandia. Para asimilarlo con el modelo anterior del Montero, podríamos decir que es el sucesor del Pajero Sport, que se estuvo vendiendo hasta el 2025 con esa base.
Esta transformación se evidencia en las medidas, son 4,92 metros de largo, 1,92 de ancho, 1,9 de alto, con una distancia entre ejes de 2,87 metros, y una altura libre del suelo es de 23 centímetros. Los ángulos vertical y salida de aproximación son ahora de 30,4, 22,6 y 25,8 grados respectivamente, muy similares a las de modelos como el GWM Tank 500, el Ford Everest y el Toyota Land Cruiser Prado, los que se posicionan como los rivales a batir.
Apuesta por un motor diésel de cuatro cilindros y 2,4 litros con turbocompresor de geometría variable, con 204 CV y 480 Nm de par máximo. Va asociado a una caja de cambios automática de ocho velocidades. El sistema Super Select 4WD-II se encarga de la tracción a las cuatro ruedas, y ofrece siete modos de conducción: Normal, Eco, Grava, Nieve, Barro, Arena y Roca. Mitsubishi señala que los conductores van a sentir una respuesta y una aceleración “sorprendentes”, pero no ha dado ninguna información en cifras.
Cuero, pantallas dobles y un guiño al Pajero original
Por fuera, el coche es bastante reconocible, sigue con el lenguaje «Dynamic Shield» de los Mitsubishi más actuales. Se pueden elegir barras horizontales o diseño panal en la parrilla, los faros ofrecen el aspecto de estar hundidos, un guiño al primer Montero de 1982, con iluminación LED en forma de T. El concepto de diseño se denomina «Grand Charisma», con el que la firma pretende transmitir artesanía y calidad premium.
El cuero predomina al entrar en un vehículo que cuenta con dos pantallas de 14,3 pulgadas en el salpicadero. Los botones físicos siguen igual de presentes que nunca, algo que parecía que quedaría atrás con la digitalización, pero que los consumidores han demandado por su comodidad y seguridad al conducir. Además, estos detalles en los botones son un hilo conductor a través de la historia del modelo. Y siguiendo con ese hilo conductor histórico, no falta el Multi Meter, el conjunto de relojes analógicos tan característicos del modelo que incluye altitud, brújula, temperatura, ángulo de cabeceo y balanceo, y estado del sistema AYC, con hasta 16 temas visuales que cambian según la hora del día.
Los materiales que conforman el salpicadero, así como los paneles acolchados de las puertas, están inspirados en el Kimekomi, un oficio tradicional de Japón. Caben seis personas en el interior en asientos distribuidos en seis filas.
De momento, el vehículo saldrá primero a la venta en Tailandia, precisamente el país donde se fabrica, y después se venderá en Japón y Australia, si se cumplen los plazos, antes del 2027. Después, la idea es exportarlo a unos 100 países que incluye mercados de ASEAN, Latinoamérica y Oriente Medio. De lo que no se sabe nada es de Europa, tampoco de Estados Unidos. En el caso de nuestro continente, teniendo en cuenta que, por el momento, solo hay un modelo diésel, dadas las restricciones ambientales, y la tendencia, podría ser algo arriesgado. Quizá un modelo híbrido, o al menos de gasolina, tendría algo más de sentido.









