Mercedes lleva desde mayo vendiendo el Clase C eléctrico, aunque hasta ahora la única opción para comprarlo era la versión C 400 4MATIC. Un coche con 490 CV, tracción a las cuatro ruedas y un precio que dejaba fuera a casi cualquiera que buscase un Clase C de los de toda la vida. La cosa va a cambiar a partir de ya con la llegada de dos motorizaciones algo más asequibles, mientras que la variante que promete superar los 800 kilómetros de autonomía no se verá hasta 2027.
Un modelo oficialmente distinto
A lo que todo el mundo se refiere como Clase C eléctrico tiene en realidad un nombre oficial bastante más largo: Mercedes-Benz Clase C con Tecnología EQ. Usa la plataforma MB.EA, que es la misma del GLC eléctrico, y se fabrica en la planta de Kecskemét, en Hungría, además de una versión larga que hacen en Pekín solo para el mercado chino. Se enseñó por primera vez en abril de 2026 con esa única versión C 400 4MATIC, montando dos motores de imanes permanentes y una batería NMC de 94 kWh.
Las dos opciones que se suman ahora se van a llamar C 250 y C 300 4MATIC. Ambas llevan una batería de iones de litio de 85 kWh, que es un poco más pequeña que la de 94 kWh que se vendía hasta ahora. La jugada no es nueva del todo, ya que Mercedes hizo exactamente lo mismo con el CLA eléctrico, donde la versión de acceso usa esa batería de 85 kWh con un solo motor detrás y la variante superior le añade un motor en el eje delantero para tener tracción total, perdiendo algo de autonomía por el camino.
El C 250 pasa a ser la versión de acceso a la gama, con un solo motor en el eje trasero que rinde 354 CV (260 kW). Con la batería de 85 kWh la marca habla de una autonomía homologada de unos 720 kilómetros.
Por su parte, el C 300 4MATIC sube hasta los 421 CV (310 kW) al meter el segundo motor eléctrico delante para lograr la tracción a las cuatro ruedas. Lógicamente esa potencia extra se nota en el gasto, dejando la autonomía entre los 650 y los 690 kilómetros. En aceleración este C 300 hace el cero a cien en unos 4,4 segundos, muy cerca de los 4 segundos que marca el modelo más caro, lo que demuestra que apenas recortan prestaciones en este escalón intermedio.
La versión de 800 km, para 2027, y el C 200 con batería LFP
La variante que seguramente más va a dar que hablar se va a hacer esperar bastante. Se trata del C 300+, una versión que mantiene el motor único en el eje trasero, pero recupera la batería grande de 94 kWh del C 400. Al quitar el motor delantero y dejar la batería gorda, apunta a pasar de los 800 kilómetros de autonomía, superando los datos del CLA. Lo malo es que no llegará a los concesionarios hasta 2027.
Mercedes se guarda otro movimiento para este mismo año 2027, el C 200. Tendrá 313 CV (230 kW), tracción trasera y una batería más pequeña de 64 kWh. La diferencia gorda aquí es que usará química de ferrofosfato de hierro y litio (LFP) en vez de las celdas NMC habituales, conformándose con unos 550 km de autonomía. Es un tipo de batería bastante más barata de fabricar que abaratará el precio de entrada del coche para intentar plantar cara al BMW i3.
Los precios, la gran pregunta pendiente
Mercedes no ha dado cifras de precios por ahora, aunque prometen que estas versiones no van a separarse demasiado de lo que cuestan los híbridos enchufables del modelo. Su estrategia pasa por exprimir primero el margen con las variantes más caras de la gama para pasar después a vender estas opciones a un público más amplio y más pendiente del bolsillo.
El precio final que le pongan al C 250 y al C 300 4MATIC dirá si estas versiones consiguen abrir de verdad el Clase C eléctrico a más compradores o si se quedan simplemente como una forma de pagar algo menos a cambio de perder autonomía y motor.
Mercedes amplía su gama de vehículos eléctricos con estas dos versiones, para la Clase C, una de las más accesibles de la firma, una de las que más modelos ha logrado vender en los últimos años, y que permite que miles de ciudadanos puedan acceder a un vehículo premium alemán sin tener que gastarse grandes fortunas. El gigante alemán, que también ha visto como la movilidad eléctrica ha cambiado el mercado, parece estar sabiendo adaptarse a los momentos actuales para seguir siendo una de las marcas de coches más importantes del planeta. Y con esta estrategia de sacar primer un modelo superior, para luego ampliar la familia con vehículos más accesibles, supone una buena manera de seguir atrayendo clientes.









