Ves una línea amarilla en el bordillo, una placa metálica con un número y la palabra «vado». Sabes que no debes aparcar ahí, pero quizá te has preguntado alguna vez: ¿qué es exactamente? ¿Cuánto cuesta tener uno? Y, sobre todo, ¿qué pasa si aparco delante aunque sea el mío?
Vamos a resolver todas esas dudas de una vez por todas, porque la normativa es más estricta de lo que muchos creen.
¿Qué es un vado exactamente?
La definición legal es clara: un vado es una zona de la vía pública señalizada que se destina a la entrada y salida de vehículos de garajes, locales o viviendas. Es una autorización que concede el ayuntamiento para modificar la acera y el bordillo y facilitar ese acceso.
Pero hay algo muy importante que debes entender: un vado no te convierte en dueño de ese trozo de calle. Sigue siendo espacio público. Lo que el ayuntamiento te otorga es el derecho a entrar y salir de tu propiedad sin que nadie te lo bloquee. No es una plaza de aparcamiento privada, aunque esté delante de tu casa. Esa es la principal fuente de confusiones y multas.
¿Cuánto cuesta un vado?
Aquí no hay un precio fijo, porque cada ayuntamiento fija sus propias tasas. Sin embargo, el coste no se limita a un único pago. Hay dos conceptos principales que debes conocer.
- La tasa anual: Es el importe que pagas cada año por mantener la licencia del vado . Esta cantidad puede variar muchísimo según el municipio y los metros lineales que ocupa el acceso, oscilando entre 50 y 2.500 euros.
- El coste de instalación: Si el vado es nuevo y hay que rebajar el bordillo, hay que pagar las obras. Algunos ayuntamientos cobran una cantidad por metro lineal (por ejemplo, unos 28 euros/metro) , más un impuesto sobre la obra . Además, suelen pedir una fianza (pueden ser 1.500 euros) para asegurar que se devolverá la acera a su estado original si el vado se da de baja .
La placa de señalización también suele tener un coste aparte, de unos 30 euros el juego .
Tipos de vado y su vigencia
No todos los vados son iguales. Hay dos tipos principales:
- Vado permanente: Activo las 24 horas del día, los 365 días del año. Nadie puede aparcar delante, ni siquiera su titular.
- Vado temporal o con horario: Solo está activo en un horario concreto (por ejemplo, en días laborables de 8:00 a 20:00). Fuera de ese horario, se puede aparcar con normalidad .
La vigencia es otro punto clave. La mayoría de ayuntamientos exigen el pago anual de la tasa para mantener el vado activo . Que la placa esté puesta no garantiza que esté vigente; algunos consistorios exigen renovación cada año . Si el titular no paga, el vado caduca y se puede aparcar delante sin sanción .
¿Cuál es la multa por aparcar en un vado?
La sanción es de 200 euros, aunque con el pronto pago se queda en 100 euros si se abona en los primeros 20 días . No conlleva retirada de puntos del carnet.
Pero ojo, la multa no es lo único que te puede pasar. La grúa municipal puede retirar el vehículo, y además de la sanción, tendrás que pagar el coste del traslado y los días de estancia en el depósito . En ese caso, la factura puede multiplicarse.
Aparcar delante de tu propio vado: la trampa
Aquí llega la gran pregunta: ¿puedes aparcar delante del vado si eres el dueño del garaje? La respuesta corta es no. Y la DGT ha sido muy clara al respecto: el titular de un vado no está exento de la multa . El artículo 91 del Reglamento General de Circulación prohíbe aparcar cuando se obstaculice el acceso a un vado señalizado, sin distinguir entre propietario o tercero .
Aunque pienses que no molestas porque tu garaje está vacío, los agentes no saben quién es el dueño y aplican la normativa por igual. Y es que el vado autoriza a entrar y salir, no a aparcar .
¿Y si solo voy a parar un momento?
Tampoco vale parar «solo dos minutos» delante de un vado. La única parada permitida es la estrictamente necesaria para realizar la maniobra de entrada o salida del garaje. Cualquier otra parada, aunque sea breve y con el conductor dentro, se considera infracción.
La norma es clara: si hay un vado señalizado, está prohibido parar y estacionar, sin excepciones. Saber esto te puede ahorrar más de un disgusto.












