Hay coches que llegan a un mercado con el cartel de «fenómeno». El Geely E2 es uno de ellos. En China, su país de origen, se convirtió en el turismo eléctrico más vendido en 2025. No es para menos: ofrece un tamaño contenido, un maletero generoso y una pantalla gigante, todo ello a un precio muy competitivo. Ahora, Geely ha puesto el foco en Europa, y España es uno de los mercados elegidos para su desembarco.
El utilitario eléctrico de la marca china llega con un cartel de honor: fue el turismo más vendido en China en 2025. Y no es para menos. Con apenas 4,13 metros, se mueve genial por ciudad, no se olvida de ofrecer un buen maletero de 375 litros y te mete por los ojos una pantalla enorme de 14,6 pulgadas. Y lo mejor es que el precio acompaña de verdad. Sin embargo, los compañeros de la prensa británica ya le han echado el guante, y sus primeras pruebas han sacado a la luz un «pero» bastante serio que podría aguarle la fiesta en Europa.
El E2 tiene que competir en el segmento B, donde reinan coches con mucha personalidad como el Renault 5 E-Tech, el Volkswagen ID. Polo o el CUPRA Raval. Y frente a ellos, el E2, tal y como han desvelado las primeras pruebas, se queda corto en dos aspectos fundamentales para cualquier eléctrico: la autonomía y las prestaciones. Y eso, en un segmento donde los rivales europeos han puesto el listón muy alto, puede ser un obstáculo difícil de superar.
Autonomía: el talón de Aquiles del E2
El Geely E2 llega a Europa con dos opciones de batería: 35,4 kWh y 47,1 kWh. Las autonomías homologadas en ciclo WLTP son de 251 y 344 kilómetros, respectivamente. La primera es una cifra más propia de un urbano del segmento A que de un utilitario del segmento B, similar a la del Leapmotor T03 o el Renault Twingo.
La segunda versión, la de 47,1 kWh, se queda en 344 kilómetros. Esta cifra ya es más razonable y se sitúa en línea con las versiones de acceso de sus rivales europeos. El Renault 5 E-Tech de 40 kWh homologa 312 km, y el ID. Polo de 48 kWh alcanza los 326 km. Sin embargo, la diferencia está en que los europeos ofrecen versiones con más batería y más autonomía (el R5 llega a los 416 km y el ID. Polo a los 449 km), mientras que el E2 no tiene una alternativa de mayor capacidad. Es una diferencia que, para quienes buscan un coche para viajar, puede ser un factor a considerar.
Prestaciones: suficiente para la ciudad, pero sin alardes
En el apartado dinámico, el E2 cumple sin estridencias. La versión de acceso equipa un motor de 81 CV, que le permite acelerar de 0 a 100 km/h en algo más de 14 segundos. La versión superior, con 116 CV, mejora el crono hasta los 11,5 segundos.
Son cifras que, para un conductor urbano que no busca emociones deportivas, son más que suficientes. El E2 es un coche pensado para moverse por la ciudad, donde la agilidad y la facilidad de aparcamiento son más importantes que la aceleración. Sin embargo, en un segmento donde algunos rivales ofrecen respuestas más ágiles (el ID. Polo de 116 CV acelera en 10,3 segundos, y el R5 de 150 CV lo hace en 8,9 segundos), el E2 puede parecer menos dinámico. No es que sea lento; es que sus rivales han puesto el listón muy alto en este apartado.
Precio y equipamiento marcan la diferencia
Por dentro saca pecho con un maletero de 375 litros, que es de los más grandes de su categoría, y una pantalla de 14,6 pulgadas que se lleva todas las miradas y te lo pone facilísimo para controlar todo el coche. Tampoco escatima en tecnología, trayendo de fábrica ayudas como el control de crucero adaptativo o el asistente de carril.
¿La pega? Los medios ingleses ya lo han probado y avisan de que estas ayudas electrónicas todavía están un poco verdes. No están tan refinados como los de sus rivales europeos. Es una diferencia que se nota en el día a día, pero que no es un obstáculo insalvable.
Un coche hecho en España: la gran baza oculta
La gran noticia del Geely E2 para el mercado español no es solo su precio, sino dónde se fabricará. La marca china ha confirmado que el E2 se ensamblará en la planta de Ford en Almussafes (Valencia). Esta decisión, además de dar un impulso a la industria automovilística española y garantizar la continuidad de una planta estratégica, permite al E2 evitar los aranceles de importación que gravan a los coches fabricados en Asia.
Además, su producción en Europa le permitirá optar a las ayudas del Plan Auto+ en igualdad de condiciones que sus rivales europeos. Es una ventaja competitiva de primer orden que podría compensar sus carencias en otros apartados y convertirlo en una opción muy atractiva para los compradores españoles.
Reservas abiertas en España con una fianza de 500 euros
Geely ya ha activado el proceso de reservas para el E2 en nuestro país. Los interesados pueden apartar su unidad mediante un pago de 500 euros, una cantidad que luego se descontará del precio final del vehículo. La marca aún no ha comunicado oficialmente cuál será ese precio definitivo, aunque se espera que se desvele en los próximos días. Todo apunta a que se situará en la franja de los 20.000 euros, lo que lo convertiría en uno de los eléctricos más asequibles del mercado.









