Ya está confirmado, Toyota ha anunciado que la familia Hilux va a contar con un nuevo propulsor que ampliará la gama, el hidrógeno mediante pila de combustible, FCEV. Más allá del lanzamiento, de la sorpresa, es una apuesta de la marca japonesa que llegará al mercado en el año 2028. La marca nipona ha anunciado su lanzamiento en el Salón IAA Transportation de Hannover que se celebró la semana pasada, donde, además, se ha enseñado el primer boceto del modelo, aunque la mayoría de los detalles siguen siendo una incógnita, y otros que se van sabiendo, no tienen una confirmación oficial.
Toyota Hilux de hidrógeno
A día de hoy, el Toyota Hilux se comercializa con motores diésel con hibridación ligera, y en su versión completamente eléctrica. Toyota siempre ha querido tener variedad, ha apostado por varias tecnologías al mismo tiempo, para adaptarse a todos los mercados y perfiles de sus clientes potenciales, es una fórmula que repite en toda su gama, solo que meterse en el hidrógeno, son palabras mayores.
Till Conrad es el vicepresidente ejecutivo de Toyota Motor Europe, y habla de este lanzamiento como una opción más dentro de la gama justificada por los resultados actuales de venta.
«Aunque nuestros resultados con el eléctrico son sólidos, creemos que la escala del reto de descarbonización que afronta Europa requiere más de una alternativa”.
Esta afirmación está respaldada por datos: los eléctricos representan el 22% de todas las ventas de Toyota Professional en Europa, eso es el doble de la media del mercado. Pero igual de cierto es que el hidrógeno supone un verdadero reto, de hecho, estos nuevos vehículos, por el momento, están planteados para flotas corporativas y empresas de leasing, y no para los particulares.
Más de 400 km de autonomía, y remolque de 2.500 kg
De lo poco que se sabe del Hilux de hidrógeno, es que ofrece una autonomía por encima de los 400 km, y tiene una capacidad de remolque de 2.500 kg, eso sí, no son cifras completamente cerradas. El teaser muestra una silueta oscura, pero también se dibuja una firma lumínica con luces diurnas segmentadas. No se sabe nada del frontal, si va a adoptar la parrilla más cerrada de la variante eléctrica, ni otros detalles que tengan que ver con el diferenciador.
La pick-up diésel convencional tiene una capacidad de remolque de 3.500 kg, 1.000 más que esta versión de hidrógeno, y teniendo en cuenta estas capacidades y su uso mayoritariamente profesional, puede ser un problema en las ventas. Eso sí, son más de los 1.600 y 2.000 kg, dependiendo de la versión, de la capacidad de las variantes eléctricas, y también es muy superior a los 257 km de autonomía. El hidrógeno gana a la batería, y eso es uno de los argumentos, ahora con esta apuesta, por la que la marca japonesa trabaja en el hidrógeno de cara al futuro.
La apuesta de Toyota por el hidrógeno
Mientras que la mayoría de fabricantes se ha centrado exclusivamente en la movilidad eléctrica, unos pocos, como Toyota, trabajan en el hidrógeno, convencidos de que será la movilidad del futuro o que, al menos, convivirá con la electrificación.
Es normal que, en los últimos años, tras la política ambiental y las restricciones de los diferentes países, la movilidad eléctrica haya avanzado con más velocidad, partía con ventaja respecto al hidrógeno y la pila de combustible.
El futuro del hidrógeno no solo depende de los fabricantes del coche, también implica cambios legislativos y políticos, de logística, transformación de áreas de servicio, y tecnología para poder avanzar en el transporte de este combustible. Todo lo descrito, supone una inversión económica muy elevada que nadie se ha atrevido a afrontar, sin embargo, la red eléctrica solo necesitaba de centros de carga adaptados, para empezar a funcionar.
Pero Toyota está convencida de que esto acabará pasando, habrá una gran expansión, y cuando eso llegue, estarán listos para comercializar vehículos que ofrecerán un rendimiento similar a los vehículos de combustión de toda la vida, dominarán la competición, y para el cliente particular, llenar el depósito llevará menos de cinco minutos, como repostar actualmente en una vía de servicio.
Un desarrollo que ya lleva varios años rodando
El futuro Hilux FCEV es la consecuencia de un trabajo que comenzó en el año 2022, cuando Toyota presentó su pila de combustible sacada directamente del Mirai. En 2024, con ayuda del gobierno británico, creó diez prototipos para probar el sistema sobre el terreno. Y el lanzamiento de este vehículo, es la consecuencia de estos años de pruebas.
Toyota no está sola con el hidrógeno, Hyundai cuenta con el Nexo, Honda con el CR-V e:FCEV, y Mirai y BMW están apostando fuerte por la pila de combustible de cara al futuro. Porque ahora, todo se mueve en torno a la electrificación, pero el hidrógeno, promete ser la alternativa para quienes quieren sentir un vehículo, para quienes quieren algo más que un aparato que les lleve de un sitio a otro.









