Spa (Bélgica).- Fernando Alonso prefiere ser cauto con las famosas mejoras. Se sabe la película mejor que nadie. Tras clasificar penúltimo en la clasificación del Gran Premio de Bélgica, a dos segundos del Cadillac de Checo Pérez, el asturiano bajó las expectativas con el coche B que llegará la semana que viene. «No lo sé, ojalá podamos ver algún paso, cuando ves la distancia que tenemos con los coches que están en Q2… no es pedir mucho, es una posición mediana, no demasiado buena, aún así son dos segundos y medio a veces, entonces va a estar difícil», comentó a los pocos medios presentes en el paddock.
La distancia con los Cadillac preocupa pero debería ser cogida con pinzas. Aston Martin está detrás pero es tan grande debido a la naturaleza de circuito, exigente con el motor, y su extensión, de siete kilómetros: «No me he fijado al final (en la distancia con los de delante), pero bien, porque es un circuito largo donde se necesita la eficiencia aerodinámica y el motor y todo, así que nos mantenemos ahí, pero lógicamente demasiado lejos, esperando ya la semana que viene a ver si vemos algún progreso».
Solo queda agachar la cabeza y esperar: «Es lo que esperábamos, intentamos hacerlo lo mejor posible y ha sido así durante las diez carreras de este año. Nos aseguraremos de maximizar todo mañana para seguir aprendiendo». Al asturiano también le preguntaron por la penalización de mañana que le mandará al fondo de la parrilla mañana en carrera.
«Sí, pero bueno, cambiaremos el motor en Zandvoort también cuando llegue la evolución del motor, así que, bueno, las penalizaciones no son tanto estratégicas. No es algo estratégico sino porque no tenemos muchas piezas, no hemos tenido roturas en las primeras carreras, he tenido ruptura de batería en Barcelona, Lance ha tenido ruptura de batería en Silverstone, así que estamos un poco cortos de piezas», comentó el español.
Honda busca optimismo
Shintaro Orihara, de Honda, buscó cierto optimismo tras la clasificación donde ambos coches fueron últimos: «Sabíamos que este circuito sería extremadamente exigente para el motor así que el resultado no sorprende. Encontramos algo de consuelo en que vamos mejorando con el despliegue de energía». Mike Krack, jefe de rendimiento en pista de Aston Martin, también hizo balance: “Otro sábado complicado pero sabemos nuestra situación. La preparación de los neumáticos ha sido buena para ambos pilotos y han colocado bien sus coches para coger algún rebufo. Con nuestro nivel actual, no será una carrera fácil pero intentaremos extraerlo todo. Solo una más y nos centraremos en Budapest”.
¿Se puede aprender algo mañana en carrera, saliendo último y con este coche? «Siempre, siempre hay que aprender, siempre hay que correr con profesionalidad, como hemos hecho las primeras 10 carreras, la salida es importante, tenemos que hacerla bien, las primeras curvas, la estrategia tenemos que hacerla la mejor posible dentro de nuestras limitaciones, los pitstops a nivel de pilotaje, no cometer ningún error, hay que mantener el nivel alto independientemente del resultado», concluyó Alonso. Que llegue Hungaroring lo antes posible.









