Fernando Alonso no pudo contener el enfado después de quedar eliminado en la Q1 del Gran Premio de Italia. El piloto de Aston Martin se bajó del AMR26 negando con la cabeza y, una vez fuera del coche, descargó toda su frustración con varias patadas al suelo. El resultado era malo, pero también lo fue la forma en la que llegó la eliminación.
Alonso terminó 19º y se quedó fuera de la Q2, mientras Carlos Sainz logró pasar el corte por muy poco. El asturiano ya había avisado durante el viernes de que Monza iba a ser uno de los circuitos más complicados para Aston Martin, pero después de trabajar durante todo el fin de semana en la preparación de la clasificación, la eliminación en la primera ronda supo especialmente mal.
Alonso se quedó sin margen en Monza en los últimos minutos
La clasificación de Monza tiene una particularidad que este año se hizo aún más evidente: el rebufo puede marcar una diferencia enorme en una vuelta. Los equipos estuvieron trabajando durante las sesiones anteriores para encontrar la mejor manera de aprovecharlo y Aston Martin también había dedicado buena parte del fin de semana a preparar ese escenario.
El problema para Alonso llegó en el momento decisivo. El asturiano necesitaba mejorar su tiempo en su último intento, pero no encontró las condiciones que esperaba. El tráfico y la dificultad para cuadrar los rebufos volvieron a aparecer en una Q1 en la que cada décima era importante.
Además, Aston Martin no puso un juego nuevo de neumáticos en ese segundo intento. Alonso salió a pista con una situación comprometida y terminó sin poder mejorar lo suficiente para escapar de la eliminación.
El Aston Martin tampoco daba muchas opciones
El enfado de Alonso no puede separarse del rendimiento que había mostrado el AMR26 durante todo el fin de semana. Monza expone especialmente las carencias de Aston Martin porque gran parte de la vuelta se hace a fondo y las rectas son muy largas.
— ٍ (@ADUOEnjoyer) September 5, 2026
La unidad de potencia Honda sigue estando por detrás de sus rivales en velocidad punta y el propio Alonso ya había resumido sus problemas durante los entrenamientos del viernes: “Motor, rectas, vibraciones, no tengo velocidad punta”.
Después de la mejora que Aston Martin mostró en Hungría y Zandvoort, donde Alonso terminó noveno, Monza ha vuelto a enseñar la cara más complicada del proyecto. El equipo había llegado al circuito italiano sabiendo que iba a sufrir y los resultados de los entrenamientos confirmaron esas previsiones: Alonso fue 19º en los Libres 2, a 2,468 segundos del mejor tiempo de George Russell.
Fernando Alonso vuelve a quedarse fuera en la Q1
La eliminación supone otro golpe para un piloto que hace apenas dos semanas había conseguido uno de sus mejores resultados del año en Zandvoort. Allí, el Aston Martin funcionó mucho mejor gracias a las mejoras introducidas por el equipo y Alonso pudo terminar noveno.
Monza es otra historia. El circuito italiano ha dejado al AMR26 sin algunas de las virtudes que le permitieron competir mejor en las últimas carreras y ha puesto de nuevo el foco en el déficit de Honda. La propia marca japonesa había reconocido antes del Gran Premio que llegaba a Monza con menos potencia de la deseada pese a la nueva evolución introducida en Zandvoort.
Por eso el cabreo de Alonso al bajarse del coche fue especialmente visible. No había conseguido sacar adelante una vuelta que necesitaba y Aston Martin tampoco había encontrado una solución para darle más margen. El asturiano tendrá que afrontar ahora el Gran Premio desde la parte trasera de la parrilla, en uno de los circuitos donde adelantar tampoco será sencillo si el coche vuelve a perder velocidad en las rectas.








