Cuando las cosas van tan mal con les va a Aston Martin y a Honda, los cambios suelen ser bienvenido. A priori, un cambio radical del reglamento podría haber afectado a los planes de la escudería, pero dada la situación, y todo el trabajo que tienen por delante, la cosa no cambia muchos.
Pero una vez conocidos los cambios, estos no son drásticos, la esencia de los motores, del reglamento en sí, no cambia, se limita algo la potencia eléctrica, afecta principalmente a la clasificación y a las diferencias de velocidades de los pilotos en pista, pero las unidades de potencia no sufren cambios directos. Aun así, vamos a ver cómo afectan estos cambios.
Así afectan los cambios a Aston Martin
Como decimos, la situación de Aston Martin con el motor Honda es tan mala que los cambios de la FIA no tendrán un gran impacto en el AMR26. Aunque hay que decir que algo si le pueden favorecer, aunque tienen otras cosas que solucionar y que preocuparse antes que todo esto.
Gestión de la energía
Pero uno de los fallos del actual AMR26 tiene que ver con la gestión de la energía. Concretamente el «clipping«, que es cuando el motor se queda sin potencia eléctrica al final de las rectas. Con el nuevo reglamento, se ha reducido de 8 MJ a 7 Mj la recarga máxima permitida, y se ha aumentado para la clasificación, el despliegue a 350 KW. Esto supone un beneficio, ya que Honda sufre precisamente en la gestión de la batería.
Con los cambios, se ha limitado el tiempo en que los pilotos deben acumular esta energía, lo que se debe traducir en un monoplaza más constante. El nuevo sistema híbrido, con esta reducción, será más predecible
Velocidad máxima
Otro de los cambios de la FIA está relacionado con la limitación de la potencia en carrera, el “Boost”. El tope a partir de Miami para el modo Override, el sistema que ha sustituido al anterior DRS, tiene un top de 150 KW, lo que evitará las diferencias de velocidad que existían entre los monoplazas con las baterías a tope y vacía, y esto generaba situaciones de peligro.
Para el AMR26, esta limitación es positiva, ya que los coches tendrán menos velocidad punto, y el monoplaza de los de Silverstone era más inestable a medida que aumentaba la velocidad. Es decir, ganan en seguridad al volante a la máxima velocidad.
La realidad de Aston Martin
Lo cierto es que estos cambios, aunque sí pueden favorecer al AMR26, tendrán muy poco impacto en el momento actual. Es cierto que los cambios dan algo más de protagonismo a los pilotos, y ahí, Fernando Alonso es capaz de marcar la diferencia, pero por el momento, es tal el déficit con los rivales, que no parece que vaya a afectar mucho el cambio de reglamentación.
El objetivo ahora de los de Silverstone y de Honda, es acabar con las vibraciones que provoca el motor y también el propio chasis. Estas vibraciones provocan fallos en el motor, en las baterías, y reducirlo para mejorar en fiabilidad es el primer paso que deben dar. Si logran solucionar estas vibraciones, y podrían lograrlo en Miami, comenzarán a liberar toda la potencia que aún no han podido desplegar. Pero irán paso a paso, y lo primero, es acabar la carrera, luego, se centrarán en el rendimiento.
El ADUO como única esperanza
Aunque Honda y Aston Martin buscan soluciones para la situación actual, no habrá mejoras importantes en el motor, porque los cambios que requiere la unidad de potencia, conllevan la aprobación del ADUO por parte de la FIA, que, presumiblemente, se concederá después de Miami. Es ahí cuando, oficialmente, Honda podrá trabajar en la nueva unidad de potencia, presentársela a la FIA, y si aceptan los cambios, esta nueva unidad no podrá estar disponible hasta finales de verano.
Y en caso de que acierten con los arreglos, tocará el momento de comenzar a evolucionar el AMR26, chasis, aerodinámica… y esto es lento, el tiempo corre y, difícilmente, podrán mejorar mucho de aquí a que finalice la presente temporada. Muchos indican que, como poco, hasta el 2027 Aston Martin no podría llegar a ser un equipo medianamente competitivo, siempre que las cosas se hagan, bien, algo que no ha sucedido en Silverstone en los últimos 4 años.
El cambio de reglamento para Miami podría tener un impacto ligeramente positivo para Aston Martin, pero son tal las deficiencias, que el impacto será mínimo. El equipo tiene otras cosas en las que centrarse, los cambios no suponen una revolución en los motores, más bien, son ajustes dentro de la misma base, así que toca mirar a otro lado para mejorar. Le queda un largo camino a los de Silverstone para poder estar donde quería, toca trabajar, y toca acertar, mientras el resto de competidores siguen aumentado la brecha.





