Mónaco.- Mónaco, guste o no, deja el mejor sábado del Mundial de Fórmula 1 y el peor domingo. O eso dicen. Una vez más, al menos con la primera parte, no ha defraudado y ha cumplido. ¿Qué debieron pensar los monegascos durante esos instantes en los que Charles Leclerc mantuvo la pole provisional en su casa? El monegasco había abortado en el primer intento de la Q3 por un error en la subida del primer sector. En la segunda y última vuelta, alentado por el calor de su gente, se pegó más a los muros que nunca y registró el mejor crono.
Max Verstappen, que no estaba invitado a la fiesta de Ferrari y el poleman Kimi Antonelli, le arrebató la pole provisional en el último minuto de la Q3. El neerlandés voló por las calles de Mónaco para meterse primero de forma sorprendente hasta que el más veloz en clasificación le metió cuarenta y tres milésimas. El italiano tiene media victoria en el bolsillo y puede tener medio Mundial hecho tras el decepcionante sexto puesto de George Russell, cada vez más lejos en el campeonato.
La Q2 arrancó con Verstappen quejándose de un mecánico de Williams que dio paso a Sainz cuando no tocaba. Hubo unsafe release del madrileño que quedó en nada a pesar de que casi contactó con el neerlandés en la calle de boxes. El piloto de Red Bull registró un 1:12:499, dos décimas delante de Antonelli, para marcar territorio. Pierre Gasly pasó el corte sobre la bocina por milésimas y Alex Albon fue undécimo, Carlos Sainz, duodécimo, Nico Hulkenberg, decimotercero, Franco Colapinto, decimocuarto, Arvid Lindblad, decimoquinto, y Gabriel Bortoleto, ni salió. La gracia de la clasificación fue ver el nerviosismo de estos coches que nunca han rodado en Mónaco aunque los pilotos confesaron que lo disfrutaron. Tal vez tuvieron un comportamiento algo inesperado.
Aston Martin sigue último
Bortoleto desató el caos con su bandera roja. El brasileño limó el guardarraíl de la izquierda en la chicane de la salida del túnel, destrozó la suspensión y se fue contra el muro. La clave fue el tiempo que figuraba en el cronómetro cuando chocó: dos minutos y once segundos. Un tiempo justo para hacer una vuelta más bien floja de preparación y completar un último intento para clasificarte. 21 coches hicieron cola en el pitlane para salir lo antes posible a pista, preparar las gomas como buenamente pudieron y abrir vuelta antes de que se apagaran los semáforos. Mientras, ambos españoles ocupaban posiciones de eliminación, con Sainz decimonoveno y Alonso, vigesimoprimero.
Ninguno de los seis primeros salió a pista y se quedó en el garaje. Alguno arrancó para más bien molestar y estar por el medio del asfalto. Liam Lawson se quedó tirado en el pitlane y no pudo salir. Faltó mejora de pista y casi nadie fue más rápido. No lo hizo Bottas, ni Bearman… pero sí Sainz, que se coló en la décima plaza y atravesó el corte con margen. Alonso no corrió la misma suerte y terminó vigesimoprimero, justo delante de su compañero Lance Stroll, último clasificado. Junto a ellos, cayeron también Esteban Ocon, Oliver Bearman, Checo Pérez y Valtteri Bottas.









