Mónaco.- Fernando Alonso está aguantando el temple de una forma admirable y sorprendente. Nadie entiende cómo. Hoy, en el corralito de Mónaco, tras terminar penúltimo en clasificación, se ha visto la primera muestra de comprensible hartazgo y hastío tras ser el peor coche de la parrilla semana sí semana también. «Resulta repetitivo». Cinco carreras y la temporada se empieza a hacer larga para un bicampeón del mundo de Fórmula 1… «hasta verano».
«No hay gran diferencia comparado con ayer. Cambiamos mucho el set-up, pero el problema no es la configuración. Hay algunos problemas más fundamentales en el coche que solo cambiar una altura de la suspensión o una barra delantera o trasera. Así que sí, intentamos ir más rápido. Teníamos un poco de esperanza aquí en Mónaco porque es un circuito diferente, pero ayer, ya en la FP1, vimos que estábamos lentos aquí también. Y sí, va a ser el mismo caso», expresó el asturiano en el corralito ante un grupo de medios donde estuvo Autonoción.
«Es bastante repetitivo, es realmente molesto. Cada fin de semana decimos que hasta después del verano no tenemos actualizaciones en el coche y estamos detrás de la parrilla. Así que sí, intentamos ir lo más rápido posible cada fin de semana», ha reflexionado después de que los Aston Martin hayan terminado último y penúltimo. Lance Stroll ha cerrado la parrilla en la P22 y ya marcha 42-0 en contra en clasificaciones. «Intentamos dar algunas buenas vueltas, y creo que hoy hice una buena vuelta aquí en Mónaco con el coche que tenía. Solo hay un coche igual al nuestro e intentamos presionar a los demás, pero no hay otra competición más que esta».
La caja de cambios sigue a la suya
Da los mismos problemas. No ha habido mejora, reconoce: «No hay mejoras, no. Los baches son muy difíciles, las alturas también. Perdemos la sincronización cuando vamos lentos en una curva. Y sí, estamos perdiendo el agarre delantero. El eje delantero no está funcionando aquí, no está empujando. Y en Mónaco, obviamente, si no tienes la parte delantera fuerte, no puedes manejar el coche y ser preciso cerca de los muros. Así que sí, no teníamos la suficiente confianza en el coche, por supuesto».
Alargó su rajada del otro día de la actual generación de coches híbridos: «Es la generación donde no hay nada que hacer. Es lo que tenemos hasta 2030 o lo que sea, la generación de estos coches no es buena. Obviamente, no queremos rajar de nada. Algunos pilotos somos más públicos, otros menos, pero estamos hablando de cambiar el motor para el año que viene y cambiar el reglamento para 2030. Eso te dice que nadie está contento con los coches actuales. Si son más públicos o no al decirlo, es su propia decisión».
«Es el mismo coche para todos hasta 2030. Necesitamos hacer nuestro coche el más rápido hasta 2030. Y para eso necesitamos encontrar dos o tres segundos. Esos dos o tres segundos son una mezcla de motor, coche, interacción, entrega de energía, recuperación en las curvas, pero también de gastar eficientemente en las rectas, los paquetes aerodinámicos y la filosofía del coche. Hay miles y miles de cosas aquí y allá. Estamos tratando de reagrupar lo máximo que podemos para tener un paquete después del verano. Y después del verano, esperamos hablar un idioma diferente», concluyó.









