Monza (Italia).- La obsesión por los rebufos en el Templo de la velocidad que es Monza es tan grande que arranca horas antes de la clasificación. Los Libres 3 sirvieron como hora de experimentos con los rebufos entre toda la parrilla, conscientes de lo mucho que te condiciona seguir con habilidad a otro coche durante tu vuelta de clasificación. Todo el mundo empezó a practicar pensando en la qualy de unas horas más tarde. Todo el mundo se dio y probó rebufos.
Un rebufo de calidad te da milésimas clave en Monza de cara a una carrera donde se espera que haya mucho cambio de posición y adelantamiento en las primeras vueltas. La batalla por la pole parece estar entre los Mercedes y los Ferrari aunque no conviene descartar a Lando Norris… ni a Max Verstappen. Siempre hay que contar con el neerlandés aunque no esté invitado.
En clave Mercedes, recordar que Kimi Antonelli penalizará y partirá desde el fondo de la parrilla. Deberá remontar desde atrás. Su compañero George Russell se perdió más de la mitad de sesión por problemas desconocidos: salió a pista a 25 minutos después de que se apagaran los semáforos. Aun así, terminó liderando la sesión con un 1:22:219, dos décimas delante de Hamilton. En ese momento, en el ecuador de la sesión, empezó el juego de pegarte a un coche para coger su aspiración.
No suele haber tanta diversión en unos Libres 3 pero el juego de los rebufos dio vidilla y dejó luchas en pista. Oscar Piastri fue el primero, hubo varios, que se quejó por radio a su muro y pidió algo más de ayuda a su equipo para gestionar tráfico y rebufos. Había que estudiar la diferencia entre tiempos en aire limpio y cogiendo aspiración del coche de delante.
El australiano protestó al pitwall para encontrar un buen rebufo pero varios pilotos como Lewis Hamilton siguieron sus pasos por radio. Max Verstappen marcó un 1:23:4 con aire limpio, una buena vuelta, pero tenía que recopilar más datos: «Necesito un rebufo para ver la diferencia». El neerlandés terminó tercero, a tres décimas del mejor crono.
Russell y Antonelli jugaron más tarde, hacia el final de la sesión, y mostraron una diferencia de 6-8km/h en recta con una táctica bien aplicada. Ferrari se curó en saluda y ya avisó de que Hamilton y Leclerc no jugarán al gato y al ratón a la hora de la verdad, en la clasificación. El monegasco acabó sexto.
Hamilton, que también pidio ayuda a su ingeniero para gestionar el tráfico, las tuvo con Verstappen al final de la sesión. Hasta se tocaron en la curva uno en los últimos minutos de sesión, lugar donde terminaron uno encima del otro cuando se jugaban el Mundial en 2021. El piloto de Red Bull tuvo que cortar la pista y terminó pasando al británico tras la dos. Habían ido de la mano en toda la recta y terminaron haciendo contacto.
Los Aston Martin y los Cadillac ocuparon las cuatro últimas posiciones de la tabla, como antaño. Justo delante de ellos, Alex Albon, Esteban Ocon, que no tiene el motor mejorado de Ferrari tras el ADUO, y Carlos Sainz.









