En el dolor y en los malos momentos es cuando una alianza más unida debe estar. Y ese ejemplo es el que están dando Aston Martin y Honda en una temporada para olvidar donde hay poco que rescatar. En la parte del equipo, Mike Krack, jefe de rendimiento en pista, lanzó un balón de oxígeno al motorista japonés cuando fue preguntado por una posible ruptura del contrato en un futuro.
«Sólo puedo decir que contamos con un socio a largo plazo, Honda, que, por cierto, este fin de semana ha alcanzado su carrera número 500, y confío en que seguiremos juntos cuando logremos nuestra primera victoria», comentó el luxemburgués tras la carrera. Por ahora, y a pesar de los resultados y del déficit del motor, seguirán de la mano. El AMR26 tuvo la mayor velocidad punta de la parrilla y volvió a ser fuerte en curva lenta.
«Si lo analizamos, el coche funciona bastante bien, especialmente en curvas de baja velocidad. Es cierto que Singapur parece contradecir esto, pero aquí hemos visto que, en las curvas lentas, el rendimiento es bastante bueno», comentó Krack. El monoplaza volvió a mostrar sus bondades y puntos débiles, aunque sigue despistando.
«El coche no degrada mucho los neumáticos, lo que demuestra que no es un mal vehículo. Al mantener los neumáticos en buen estado, es posible utilizar compuestos más blandos. Por tanto, creo que tenemos puntos fuertes sobre los cuales trabajar. Es también por eso que creo que podemos progresar durante la carrera, ya que el coche no castiga tanto los neumáticos. Pero, de nuevo, aún quedan carreras por disputar; debemos intentar sacar el máximo provecho de ellas. Ha sido un paso adelante, pero, ni mucho menos, es suficiente», comentó.
El lance de Alex Albon con Fernando Alonso dejó un boquete en el monoplaza del asturiano durante toda la prueba. «Tuvimos daños desde la primera vuelta. Fue una lástima, porque gran parte del fondo plano había desaparecido; además, faltaba una sección del fondo en el lado derecho y también parte del alerón delantero derecho. Fue como un efecto dominó. El rendimiento del coche se vio muy mermado; sinceramente, pensé que ahí se acababa todo», explicó Shintaro Orihara.
En el equipo tienen claro que el ritmo de carrera era digno de puntos, o de estar cerca del top diez: «Pero, aun así, mantuvimos un ritmo bastante bueno, situándonos entre los dos Audi. Creo que, considerando el estado del coche, o mejor dicho, lo que quedaba de él, quizás se podría haber logrado algo más. Fue alentador ver ese nivel de rendimiento».
«Tras lo ocurrido en Singapur, actualizamos parte de nuestra estrategia de control para mejorar el retardo del turbo (‘turbo lag’). Realizamos algunos ajustes durante las sesiones previas y, en la carrera, pudimos comprobar que todo funcionaba según lo previsto. Es un pequeño aspecto positivo para nosotros este fin de semana», comentó el japonés. «Además, optimizamos la configuración de la gestión de energía para este fin de semana, y confirmamos que también funciona tal como esperábamos durante la carrera. Así que, en ese sentido, es un punto positivo».
La próxima parada es México, donde la brutal altitud siempre regala sorpresas en pista. «El coche es fuerte en curvas de baja velocidad y en México hay varias, así que lo aprovecharemos; el reto es lograr enlazar unas con otras. Estas curvas deben conectarse mediante rectas y habrá carreras en las que seremos más fuertes y otras en las que lo seremos menos. Además, México siempre es un escenario un tanto peculiar, así que puede pasar cualquier cosa. Lo afrontamos con cierto optimismo y ya veremos qué resultados obtenemos», cerró Krack.









