El Gran Premio de Barcelona-Cataluña en Montmeló siempre despierta recuerdos imborrables en la trayectoria de Fernando Alonso. En vísperas de una nueva cita del campeonato, el piloto asturiano ha repasado la profunda evolución de la Fórmula 1 en España a través de una charla publicada en la web oficial de Aston Martin.
En este encuentro, el bicampeón del mundo echó la vista atrás para rememorar unos comienzos en los que alcanzar la máxima categoría parecía un sueño imposible.
«Pensamos que mi futuro sería como mecánico»: Fernando Alonso recuerda sus inicios antes de llegar a la F1
»Yo competía en kárting y obtenía buenos resultados, pero, sinceramente, para mí y mi familia, la Fórmula 1 parecía inalcanzable en aquel momento. Éramos felices compitiendo en kárting y ayudando a otros chicos con la mecánica. Siempre pensamos que mi futuro podría estar relacionado con el automovilismo, pero a nivel regional y quizá como mecánico, no como piloto profesional».
Dentro de ese contexto de formación, Alonso destacó el impacto y la enorme influencia de Carlos Sainz padre en sus primeros años:
»No había muchos pilotos españoles cuando yo competía en kárting. Carlos Sainz padre era la figura más importante cuando ganaba el Campeonato Mundial de Rallies. Recuerdo que hizo una exhibición en mi ciudad. Yo era piloto de kárting por aquel entonces, pero me invitaron a ser su copiloto. Fue un momento muy especial estar sentado junto a Carlos. Era la figura más importante del automovilismo en España en aquel momento, y sigue siendo una de las más importantes en nuestro país. A nivel internacional, Ayrton Senna fue mi mayor inspiración, pero en España, Carlos fue mi mayor inspiración».
Los primeros referentes y el cambio radical en el seguimiento de las carreras con Alonso
El éxito de sus resultados provocó un cambio radical en el seguimiento y el interés del público nacional hacia las carreras:
»Hay una gran diferencia entre mi debut y ahora. Cuando empecé, no había mucho interés. Ni siquiera se transmitía mucho por televisión; mis padres veían mis carreras en un canal alemán. Luego, cuando empecé a obtener buenos resultados, parecía que todo el país había descubierto el deporte y les encantaba. Fue un cambio enorme en tan sólo unos años».
Además, la presencia previa de otros compatriotas en la parrilla internacional resultó determinante en Alonso para romper barreras:
»Antes de estar en la parrilla, ver a Pedro y Marc en la F1 me ayudó mucho. La F1 parecía un deporte para la élite, y sentía que no formaba parte de ella. Así que, cuando estaba en las categorías inferiores y vi a Pedro y Marc en la F1 —pilotos que conocía—, tuve la sensación de que el deporte era un poco más accesible y un poco más ‘amigable’ para todos, no solo para la élite. Verlos en la F1 me ayudó a creer que yo también podía llegar allí».
«Siento una gran responsabilidad al tener a todo un país siguiéndome casi más que al propio deporte»
Toda esa devoción popular trajo consigo una gran responsabilidad emocional a la hora de competir frente a su afición:
»Estoy muy orgulloso. Siento una gran responsabilidad al tener a todo un país siguiéndome casi más que al propio deporte, y al saber que la gente quizá depende de mis resultados para tener una buena tarde. Es como en el fútbol: te encanta el deporte, pero, sobre todo, te importan los resultados de tu club».
Esa tremenda exigencia e incertidumbre se vivieron de forma muy intensa durante el Gran Premio de España de la temporada 2006:
»Recuerdo cuando gané el Gran Premio de España en 2006 y sabía la enorme expectación que había, sobre todo después de conseguir la pole. Fue estresante», explica Fernando Alonso.
En aquella época, la clasificación se hacía con el mismo combustible con el que se iniciaba la carrera, y corrimos con muy poco combustible para conseguir la pole. Todo el país pensaba que tenía la victoria asegurada, pero yo sabía que quizá no era una pole realista. Toda la noche del sábado estuve pensando: ‘Todo el país está mirando, creyendo que va a ser una victoria fácil, y no vamos a ganar y vamos a decepcionar a mucha gente’. Mi mayor miedo era decepcionar a los aficionados y al país. Y entonces, el domingo, hubo un gran cambio de temperatura que favoreció a nuestros neumáticos y ganamos. Fue una grata sorpresa y un gran alivio».
Para concluir, Alonso quiso poner en valor el apoyo incondicional de su entorno y de los aficionados en las gradas de Montmeló:
»Guardo muchos recuerdos de las miles de personas que me han apoyado a lo largo de los años. Significa muchísimo para mí. Cuando era más joven, mis amigos del colegio venían a verme. Viajaban en caravanas de autobuses desde todas partes: Asturias, Madrid, Valencia… iban todos juntos y me apoyaban desde el principio de la semana de la carrera en Barcelona. Tenía 23 o 24 años; cosas así me pillaban totalmente por sorpresa. Nunca me lo esperé».









