El plan de transformación de Porsche como marca de coches de lujo ha tenido como eje central la electrificación. Ahora, tras la llegada de Michael Leiters, su nuevo CEO, la compañía afronta un nuevo futuro. Uno que nace tras los recortes de personal, 5.000 puestos menos, y la venta de su consultora MHP, la participación en Rimac y el cierre de varias filiales. Entre ellas, la que produce celdas de baterías de altas prestaciones.
Los cambios en Porsche: recortar en gastos
Porsche está inmersa en una profunda reorganización. El fin es simplificar su estructura y destinar más recursos a su negocio principal: su gama de coches de lujo. Esta estrategia también implica ajustar los costes internos de la compañía.
Para ello, ha llegado a un acuerdo con los trabajadores que incluye recortes en algunos pagos extraordinarios y una mayor presencia en las oficinas. A cambio, Porsche invertirá 2.100 millones de euros en sus instalaciones de Stuttgart-Zuffenhausen y Weissach.
No obstante, y aunque Leiters ha asumido un periodo de cambios radicales, los inversores siguen apretando en busca de respuestas: ¿Cuál será la gama de Porsche los próximos años? Sólo coches eléctricos… ¿sí o no?
La electrificación completa de Porsche: ¿sigue sobre la mesa?
Leiters ya se ha pronunciado sobre los problemas de la gama actual de Porsche: demasiadas variantes disponibles. Uno de los primeros cambios a la vista será simplificar la gama. El Porsche 911 es uno de los pilares del fabricante. La respuesta será reforzar al deportivo histórico e introducir modelos nuevos que contribuyan a la rentabilidad de la marca.
El primero a la vista será un nuevo SUV con motor de combustión, este relacionado con el Porsche Macan. Empleará la «Premium Platform Combustion» (PPC) que utiliza Audi y prepara su llegada al mercado para 2028. Para recortar costes, podría compartir motores con el Audi Q5, entre ellos los sistemas de propulsión híbridos enchufables.
No será el único SUV en camino. Porsche estudia el lanzamiento de un modelo de 7 plazas. Este quedaría por encima del Porsche Cayenne y su desarrollo estaría enfocado al mercado estadounidense.
Originalmente, el proyecto nació como un modelo eléctrico, pero ahora podría utilizar tecnología de Audi y aterrizar en el mercado en 2029. Así, los alemanes tendrían su propio rival directo para el BMW X7, el Mercedes Benz GLS… o el mismísimo Audi Q9 con el que comparte espacio en el Grupo Volkswagen.
Un superdeportivo aprovechando el Audi Nuvolari: nada descabellado
Esto resuelve la incógnita: no, Porsche no será una marca 100% eléctrica, no al menos en un futuro próximo. Los nuevos planes también apuntan a la llegada de un superdeportivo inédito. La firma de Stuttgart no lo ha confirmado oficialmente, pero directivos como Leiters lo han insinuado en varias ocasiones.
De la misma forma que Audi producirá el Nuvolari, un deportivo de motor central limitado a menos de 500 unidades, Porsche podría aprovechar la tecnología para su propio deportivo exclusivo. Este es un negocio que Leiters ve con «buenos ojos» y cuya idea podría ser parecerse a marcas como Ferrari y McLaren, muy enfocadas en lanzamientos limitados a precio millonario.
Carpetazo al Porsche 911 Eléctrico
La estrategia girará en torno al 911 según Leiters. Ahora, sin versión eléctrica sobre la mesa, Porsche explorará el desarrollo de un modelo híbrido más potente como nuevo tope de gama. Así, Porsche esquivaría el lanzamiento de un 911 eléctrico, con la potente inversión que ello conlleva.
GALERÍA
· 11 fotos
Ver todas

+6

+4













