Porsche ha iniciado una ola de recortes que afecta a más de 500 empleados y al cierre completo de tres divisiones que hasta ahora formaban parte de su apuesta por diversificarse más allá de los automóviles. A pesar de los despidos la compañía evita cualquier mención explícita a posibles errores en su estrategia anterior y lo presenta todo como una simple “reestructuración” hacia su negocio principal.
La decisión llega en medio de una clara presión financiera y de mercado, pero la narrativa oficial se centra en la necesidad de “volver a lo esencial” sin reconocer abiertamente que las apuestas por baterías, software y movilidad eléctrica alternativa ya no encajan en sus planes.
Cierre de tres unidades que ya no encajan en el futuro de Porsche
La empresa ha anunciado el fin de las operaciones de Cellforce (desarrolladora de celdas de batería), Cetitec (especializada en software de comunicación de datos) y su negocio de bicicletas eléctricas de alto rendimiento.
Según la propia Porsche, Cellforce ya no cuenta con una perspectiva viable a largo plazo, Cetitec ha sufrido por el cambio en el entorno de mercado y en el alcance de los proyectos, y el segmento de e-bikes se enfrenta a “condiciones de mercado fundamentalmente diferentes”.
Estos cierres se traducen en despidos que impactarán directamente a trabajadores en Alemania y Croacia.
“Volver al negocio principal”: la explicación que evita admitir errores
El consejero delegado, Michael Leiters, justificó las medidas en un comunicado emitido el pasado 8 de mayo de 2026: “Porsche debe centrarse en su negocio principal. Esta es la base indispensable para un realineamiento estratégico”.
Admitió que se trata de “recortes dolorosos, incluso en nuestras filiales”, pero enmarcó todo como una decisión necesaria para fortalecer la compañía, sin hacer referencia alguna a que la estrategia previa de diversificación pudiera haber sido incorrecta.
Beneficios en picado: la presión que obliga a los recortes
Los resultados del primer trimestre de 2026 dejan clara la urgencia: el beneficio operativo cayó un 22 %, pasando de 762 millones de euros a 595 millones de euros. El margen de beneficio se contrajo del 8,6 % al 7,1 %.
Estos malos números se suman al jarro de agua fría de los aranceles estadounidenses y una rentabilidad que viene bajando de forma preocupante desde hace meses.
Recortes que se acumulan: de 3.900 empleos a más de 500 adicionales
En marzo de 2025, Porsche ya había anunciado la eliminación de 3.900 puestos de trabajo para mejorar su rentabilidad. Desde que Michael Leiters asumió su nuevo papel de CEO el pasado 1 de enero, ha reiterado su intención de ir más allá de esos recortes.
La compañía, que emplea actualmente a unas 40.000 personas, prevé que sus inversiones alcancen un pico este año y luego disminuyan gradualmente, especialmente en investigación y desarrollo, incluyendo los vehículos eléctricos.
Otras medidas de reestructuración ya en marcha
Como parte del mismo plan, Porsche ya había comunicado:
- La reducción de divisiones a nivel de consejo de administración de ocho a siete, integrando la unidad Car-IT dentro de la organización de investigación y desarrollo.
- La venta de su participación en la joint venture con el grupo croata Rimac, que controla la marca Bugatti, a un consorcio liderado por HOF Capital y que ya os comenté hace unas semanas.













