Fernando Alonso apenas tuvo tiempo de completar su vuelta en la Q1 cuando volvió a quedarse sin una explicación clara para la falta de rendimiento de Aston Martin. El asturiano cayó eliminado por 54 milésimas, pero el resultado pasó a un segundo plano ante los problemas que arrastra el motor Honda desde el comienzo del fin de semana. El equipo tendrá que comprobar el estado del turbo e incluso valorar un cambio que obligaría al español a salir desde el fondo de la parrilla.
Alonso ya había advertido de una pérdida de potencia durante la carrera sprint del sábado, en la que terminó undécimo después de una salida especialmente complicada. La situación no mejoró durante la clasificación del Gran Premio. El piloto volvió a notar que el coche perdía mucha fuerza al acelerar a la salida de las curvas y pidió investigar el origen de la incidencia antes de tomar una decisión sobre la unidad de potencia.
Alonso alerta de los problemas del motor Honda en Singapur
«Tuvimos problemas durante todo el día en el motor, en la carrera sprint, pero también ahora parece que estamos perdiendo mucho tiempo en la salida de las curvas. Tenemos que verificar si el turbo está bien y si tenemos que cambiarlo y empezar desde la parte de atrás de la parrilla, lo haremos», explicó Alonso después de la clasificación a los medios en Singapur, entre ellos Autonoción.com.
La decisión no es menor. Un cambio que implique una sanción de posiciones podría condenarle a arrancar desde las últimas plazas en Marina Bay, un circuito urbano en el que remontar resulta complicado. Aston Martin necesita determinar primero qué está fallando y cuánto rendimiento está perdiendo el motor antes de decidir si compensa asumir ese castigo.
El asturiano tampoco ocultó su frustración porque Singapur figuraba entre las carreras en las que el equipo esperaba ser más competitivo. Después del octavo puesto conseguido en Sepang, Aston Martin confiaba en aprovechar un trazado menos exigente para la unidad de potencia que otros del tramo final de la temporada. Los problemas mecánicos han terminado condicionando un fin de semana que apuntaba a ofrecer mejores oportunidades.
Fernando Alonso descarta que el tráfico explique su eliminación en la Q1
La clasificación terminó para Alonso por apenas 54 milésimas respecto al corte marcado por Gabriel Bortoleto. Sin embargo, el piloto no señaló el tráfico como una de las causas de su eliminación. Al ser preguntado por su último intento, explicó que esa vuelta había sido buena y que las dos anteriores no habían salido tan limpias.
«Solo en la última carrera, la última carrera fue buena. Fue mi mejor carrera. Las primeras dos carreras no fueron limpias, pero sabemos que solo cuenta la última carrera y la última carrera fue buena, así que el tráfico no fue un problema», señaló.
Cuando se le preguntó a Alonso por su eliminación en la Q1 y por un pequeño error, el asturiano restó importancia a eso e incluso aseguró que había sacado más partido al coche del que realmente había.
«No lo creo, creo que estoy siete décimas por delante de mi compañero de equipo, así que si alguien piensa que por media décima, por un pequeño margen, no estamos en la Q2, es que quizá no haya visto el 99% de la vuelta; probablemente deberíamos haber quedado mucho más atrás, y con Hadjar compitiendo, probablemente habríamos quedado incluso en el puesto 19º, 20º o algo así, así que creo que fue lo máximo; realmente una vuelta muy sólida», dijo.
Lo que más preocupa a Aston está, por tanto, en la pérdida de potencia que Alonso ha detectado durante las dos sesiones competitivas del sábado. El equipo tendrá que decidir si mantiene la configuración actual o cambia componentes de la unidad de potencia antes de la carrera, una elección que puede determinar desde dónde comenzará el español el domingo.
Alonso reclama cambios en el formato de las carreras sprint
La comparecencia también dejó una reflexión sobre el formato de los fines de semana con sprint. Alonso considera que la Fórmula 1 debería aprovechar esas pruebas para introducir variaciones respecto a una carrera convencional, en lugar de repetir una estructura prácticamente idéntica. La propuesta, sin embargo, choca con los intereses de las escuderías, que tienen capacidad para bloquear cambios reglamentarios.
«El problema es que los equipos tienen todo el poder para votar contra cualquier idea. Así que cualquier vez que haya una idea o un formato innovador o lo que sea, los equipos superiores votarán no, porque quieren ser lo más aburridos posible y consolidar los puntos», criticó el asturiano.
Fernando Alonso defendió que la F1 necesita una instancia capaz de impulsar cambios pensando en el deporte en su conjunto, incluso cuando no coincidan con los intereses particulares de los equipos. «Los equipos siempre tendrán su propio interés y será difícil siempre cambiar el formato», añadió.
El piloto dejó abierta la puerta a hablar con más libertad sobre estas cuestiones cuando termine su carrera en la Fórmula 1. Por ahora, su prioridad más cercana será conocer el alcance de los problemas de Honda y decidir con Aston Martin si merece la pena cambiar el turbo. La clasificación ya le ha dejado fuera en la primera ronda; la revisión del motor determinará desde qué posición afrontará una carrera en la que el equipo necesita aprovechar cualquier oportunidad.









