Mónaco.- «¿Has probado Mónaco en el simulador?» «No». El único piloto que adelantó más allá de la vuelta uno en el último Gran Premio de Mónaco siempre deja titulares. Lance Stroll rió y sonrió en varias ocasiones durante su rueda de prensa nada más pisar el circuito. De todas ellas, la más llamativa fue cuando le recordaron ese curioso dato. Le hizo gracia y confesó que «no lo sabía».
El canadiense es más sincero que nadie y si tiene que decir la verdad, por muy dura que sea, la suelta sin guardarse nada. ¿Puede ayudar a Aston Martin que Mónaco sea un circuito diferente donde el motor importe menos? «Las limitaciones que tenemos en nuestro coche siguen ahí, puede que el gap aquí sea más pequeño con menos dependencia del motor, ya sabes que estamos a segundos de la cabeza». Ahora, dejó claro que le encanta pilotar en el Principado y que es un lugar especial.
Plazos pesimistas
Stroll es pesimista con el fin de semana de su equipo: «Algunos van a disfrutar mucho este finde en Mónaco y otros disfrutaremos menos, ahora mismo como equipo queremos ser mucho más competitivos para que sea más entretenido correr». No obstante, guarda optimismo de cara al futuro. «Estoy intentando sacar lo máximo del coche cada finde, podemos ser un gran equipo algún día, tenemos mucho potencial, lo tengo claro».
Y hasta se atrevió a dar plazos, poco esperanzadores: «¿Dar un timeline? Esto lleva tiempo, no es de la noche a la mañana, es difícil darte una fecha concreta, a ver si este año cuando venga el paquete podamos acercarnos a la mediatabla y el que viene estar en el frente de la mediatabla».
Los tiempos que predice el canadiense pueden parecer realistas si se observa en qué punto está el proyecto de Aston Martin. Lo que dice tiene sentido aunque, si se mira la inversión realizada y la calidad de los nombres del proyecto, sus palabras decepcionan y hunden a cualquiera. Liderar la mediatabla el año que viene, como hace ahora Alpine, es poco ambicioso.
Uno de los problemas del AMR26 que atormenta a los pilotos es la caja de cambios: «Es un gran problema, sobre todo en cuestiones de agarre en curvas de media y alta. Tenemos problemas como la caja de cambios y la manejabilidad del coche en general, hay muchas cosas que arreglar: la bajada de marchas fue un poco mejor en Canadá, cada vez que vamos a menos de 40 km/h, perdemos la sincronización de las marchas y tenemos que resincronizarlas, tienes que escucharlas. Aquí, por ejemplo, cuando pasamos por Loews, vamos a perder totalmente la sincronización de las marchas y habrá que configurarlo, eso significa mucho tiempo por vuelta cada vez que lo haces».
También sufre en el cockpit
Al piloto de Aston Martin también le preguntaron si tiene ganas de encadenar varios findes sin formato sprint. Le da bastante igual: «No hay diferencia para mi, puede que a los chicos que llegan a Fórmula 1 les venga bien pero a mi me da un poco igual, además nosotros no estamos en la lucha con nadie este año». ¿Qué pasará con él el año que viene? Hace no mucho deslizó que quiere continuar en Fórmula 1 y en Aston Martin: «Ahora mismo es el plan, voy día a día, finde a finde, estoy pensando en Mónaco ahora mismo».
Una respuesta algo nublada. Para cerrar, explicó que acabó la carrera en Canadá por ser su Gran Premio de casa. Sino, se hubiera retirado como Alonso, que sufrió también del asiento: «Era mi carrera de casa y tenía que acabarla, no tenía opción (entre carcajadas), este año estamos peleando mucho con la comodidad del piloto desde hace mucho tiempo».









